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La inflamación silenciosa crónica es un tipo de inflamación que se genera dentro de las células del cuerpo, que en su comienzo no se siente, ni se nota, pero con el tiempo se expresa en una serie de enfermedades crónicas y degenerativas
Inflamación silenciosa crónica
Dra. Carmen Covarrubias
carmen@yahoo.com.mx • 36 11 07 88
La inflamación silenciosa crónica es un tipo de inflamación que se genera dentro de las células del cuerpo, que en su comienzo no se siente, ni se nota, pero con el tiempo se expresa en una serie de enfermedades crónicas y degenerativas. Esta alteración patológica puede afectar a un órgano específico o a todo el organismo y ser la causa de algunas enfermedades.
El cuerpo tiene mecanismos de vigilancia o de alerta en respuesta a substancias tóxicas del medio ambiente, intolerancias alimenticias, substancias propias del metabolismo, reacciones a medicamentos así como cuando lo atacan virus, bacterias, hongos y parásitos.
Este mecanismo natural de respuesta es por activación del sistema inmunológico con la finalidad de limpiar y destruir las partículas invasoras. Por lo tanto, la inflamación es uno de los mecanismos de defensa del cuerpo.
La inflamación silenciosa crónica es un tipo de inflamación interna de característica insidiosa, que a largo plazo puede desencadenar en enfermedades que merman la calidad de vida de las personas que la padecen. El sistema inmunológico se puede ir dañando con el tiempo y la inflamación puede progresar, muchas de las células inmunológicas pierden su capacidad de reconocer las células propias de las extrañas y por equivocación o error identificar células propias como si fueran invasoras y las atacan, dando como resultado un disparo inmunológico anormal colocando el marco para algunas enfermedades llamadas autoinmunes.
Ahora se sabe que la inflamación crónica también juega un rol central en las enfermedades crónico-degenerativas.
Existen marcadores de la inflamación silenciosa crónica, que cuando se detectan elevados en sangre pueden ser factores de riesgo para la salud. Estos marcadores son: homocisteína alta, proteína C reactiva alta, lipoproteínas altas, ferritina alta, fibrinógeno alto y la glucosa alta.
Estos marcadores pudieran ser predictivos de enfermedades cardiovasculares, cerebrales, artritis, degeneración macular y daños endocrinológicos principalmente.
Los pacientes con inflamación silenciosa crónica pueden tener síntomas no específicos, que dependen del órgano blanco dañado, pueden expresar fatiga crónica, dolores de cabeza, insomnio, dolor de articulaciones, envejecimiento prematuro, entre otros.
Existen varios factores que pueden desencadenar la inflamación silenciosa crónica: aumento en la producción de la hormona insulina por el páncreas, estrés emocional, tóxicos medioambientales como el mercurio, la obesidad, el fumar tabaco, consumo en exceso de grasas hidrogenadas como la margarina y mantecas vegetales, la enfermedad periodontal crónica y pacientes que tienen diabetes tipo 2.
El tratamiento es multidisciplinario, incluye mejorar el metabolismo del cuerpo, mantener niveles óptimos de colesterol, triglicéridos y azúcar en sangre así como los marcadores de riesgo bajos: proteína C reactiva, homocisteína, fibrinógeno y ferritina. Además de controlar el peso corporal, hacer ejercicio físico, manejo psicológico del estrés, dieta saludable y mantener un equilibrio hormonal.
En conclusión, la inflamación silenciosa crónica juega un rol importante en varias enfermedades crónico-degenerativas. Que cuando no se detecta a tiempo puede desgastar algunos órganos vitales del cuerpo. Actualmente, queda mucho por investigar al respecto, sobre todo alternativas de tratamiento para poder mejorar la calidad de vida de los pacientes que la padecen.
Dra. Carmen Covarrubias
carmen@yahoo.com.mx • 36 11 07 88
La inflamación silenciosa crónica es un tipo de inflamación que se genera dentro de las células del cuerpo, que en su comienzo no se siente, ni se nota, pero con el tiempo se expresa en una serie de enfermedades crónicas y degenerativas. Esta alteración patológica puede afectar a un órgano específico o a todo el organismo y ser la causa de algunas enfermedades.
El cuerpo tiene mecanismos de vigilancia o de alerta en respuesta a substancias tóxicas del medio ambiente, intolerancias alimenticias, substancias propias del metabolismo, reacciones a medicamentos así como cuando lo atacan virus, bacterias, hongos y parásitos.
Este mecanismo natural de respuesta es por activación del sistema inmunológico con la finalidad de limpiar y destruir las partículas invasoras. Por lo tanto, la inflamación es uno de los mecanismos de defensa del cuerpo.
La inflamación silenciosa crónica es un tipo de inflamación interna de característica insidiosa, que a largo plazo puede desencadenar en enfermedades que merman la calidad de vida de las personas que la padecen. El sistema inmunológico se puede ir dañando con el tiempo y la inflamación puede progresar, muchas de las células inmunológicas pierden su capacidad de reconocer las células propias de las extrañas y por equivocación o error identificar células propias como si fueran invasoras y las atacan, dando como resultado un disparo inmunológico anormal colocando el marco para algunas enfermedades llamadas autoinmunes.
Ahora se sabe que la inflamación crónica también juega un rol central en las enfermedades crónico-degenerativas.
Existen marcadores de la inflamación silenciosa crónica, que cuando se detectan elevados en sangre pueden ser factores de riesgo para la salud. Estos marcadores son: homocisteína alta, proteína C reactiva alta, lipoproteínas altas, ferritina alta, fibrinógeno alto y la glucosa alta.
Estos marcadores pudieran ser predictivos de enfermedades cardiovasculares, cerebrales, artritis, degeneración macular y daños endocrinológicos principalmente.
Los pacientes con inflamación silenciosa crónica pueden tener síntomas no específicos, que dependen del órgano blanco dañado, pueden expresar fatiga crónica, dolores de cabeza, insomnio, dolor de articulaciones, envejecimiento prematuro, entre otros.
Existen varios factores que pueden desencadenar la inflamación silenciosa crónica: aumento en la producción de la hormona insulina por el páncreas, estrés emocional, tóxicos medioambientales como el mercurio, la obesidad, el fumar tabaco, consumo en exceso de grasas hidrogenadas como la margarina y mantecas vegetales, la enfermedad periodontal crónica y pacientes que tienen diabetes tipo 2.
El tratamiento es multidisciplinario, incluye mejorar el metabolismo del cuerpo, mantener niveles óptimos de colesterol, triglicéridos y azúcar en sangre así como los marcadores de riesgo bajos: proteína C reactiva, homocisteína, fibrinógeno y ferritina. Además de controlar el peso corporal, hacer ejercicio físico, manejo psicológico del estrés, dieta saludable y mantener un equilibrio hormonal.
En conclusión, la inflamación silenciosa crónica juega un rol importante en varias enfermedades crónico-degenerativas. Que cuando no se detecta a tiempo puede desgastar algunos órganos vitales del cuerpo. Actualmente, queda mucho por investigar al respecto, sobre todo alternativas de tratamiento para poder mejorar la calidad de vida de los pacientes que la padecen.