México

''Todos somos secuestrables…''

En Oaxaca, Ulises Ruiz, y en Veracruz, Fidel Herrera, permitieron y se asociaron con las bandas criminales contra los migrantes: Alejandro Solalinde

CIUDAD DE MÉXICO (11/OCT/2011).- Ahora ya no importa si eres rico o pobre, cualquiera puede ser secuestrado para robarte unos pesos, o utilizarte en las redes del crimen.

En el caso de los migrantes, tampoco importa si eres centroamericano o mexicano, todos están en la mira. Y las autoridades están relacionadas, acusa el padre Alejandro Solalinde, defensor de migrantes en el Sur del país.

“El México de paz está muy lejano, la gente coincide en que vamos a una intensificación de la violencia, por lo que nadie salvará a México de tocar fondo. Pero mi fe inquebrantable está en Jesús, él vencerá, claro, con ayuda de nosotros, con movimientos sociales emergentes y comprometidos, organizados… se vencerá”.

En 2009, en una entrevista exclusiva con el entonces alcalde de Ciudad Juárez, José Reyes Ferriz, enfatizaba dos comentarios a nivel internacional: uno, que Juárez era el futuro de México y ya se había perdido la lucha contra el crimen, entonces eso le pasaría a todo el país; dos, que Juárez también era un ejemplo, porque la lucha contra la delincuencia se estaba ganando.

— ¿En cuál situación estamos? —, se le pregunta al padre Solalinde.


— En la primera, sin duda. Antes sólo secuestraban a la gente rica; después, en masa, a migrantes, pero ahora no importa quién eres. Todos somos secuestrables, somos vil mercancía porque así nos ha degradado esta civilización en decadencia. La modernidad ya no da para más, las instituciones están en crisis, hay una deshumanización tan grande, una devaluación.

— ¿Cuál sería el ejemplo de ello?


— La Iglesia, que es de las instituciones más fuertes a través de los siglos, también está en crisis. El Papa acaba de reconocer en Alemania cosas importantísimas, en el sentido de que la Iglesia tiene que dejar la riqueza y el poder. ¡Imagínese! Eso es de no creerse porque lo está diciendo el mismo Benedicto XVI.

El padre Solalinde es el responsable del Albergue de Migrantes Hermanos en el Camino, en Ixtepec, Oaxaca, uno de los más grandes de América Latina, que se conecta a otros 55 refugios en protección de extranjeros de paso. Mensualmente, recibe a cuatro mil migrantes, pero a veces llegan hasta 600 diarios, como en septiembre pasado, cuando la “bestia” transitó por la zona diariamente de manera inédita.

— Sobre el secuestro y agresiones a migrantes, también los mexicanos están en la mira, principalmente en estados fronterizos. ¿Qué consejo les da a las familias de los desaparecidos?


— Las familias afectadas deben organizarse, unirnos en red para exigir a la autoridad que no siga desapareciendo gente. Hay más de 400 cuerpos (hallados en fosas, principalmente en Tamaulipas y Durango) que nadie sabe quiénes son, a pesar de que hay personas que están buscando a sus familiares; el servicio forense es malísimo en el país. A la lista de desaparecidos mexicanos se deben sumar los centroamericanos, yo creo que se requiere una Sexta Visitaduría (en la CNDH) para estos casos, y exigirle al Gobierno que tenga infraestructura en servicio forense.

En Juchitán —añade—, una de las ciudades más grandes de Oaxaca, el servicio forense está a cargo del dueño de una funeraria, que cobra cinco mil dólares por repatriar a un centroamericano. Él hace las autopsias de ley, cuando es un simple comerciante. ¿Cómo la ve?, el dueño dice de qué murieron las personas. El manejo forense es importantísimo porque a lo largo de la ruta migrante hay cientos de muertos sin información genética, sin saber quiénes son.

"En Juchitán, Oaxaca, el servicio forense está a cargo del dueño de una funeraria, un simple comerciante dice de qué mueren las personas"


— A pesar de las promesas de autoridades para proteger a los migrantes, incluso, tras la publicación en mayo pasado de la Ley de Migración, las ejecuciones, secuestros y violaciones están imparables.

— Y la migración va en aumento. En diciembre se reanuda el flujo migratorio normal desde Tapachula hasta Ixtepec, todo lo que el Huracán Stan destruyó (2005) ya se rehabilitó, entonces está por reanudarse el tren en casi 400 kilómetros directos. Así aumentará muchísima gente, pero a las autoridades no les importa los migrantes porque no votan, no producen remesas y estorban a los Estados Unidos.

La Subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación documenta que anualmente ingresan a México 150 mil indocumentados, la mayoría provenientes de Centroamérica. De acuerdo con organismos civiles, esta cifra asciende a 400 mil.

El Instituto Nacional de Migración presume que en el presente sexenio, 895 migrantes centroamericanos fueron localizados tras ser reportados como extraviados, pero no señala si vivos o muertos. Las cifras se quedan cortas al contrastarlas con la realidad de los desaparecidos, afirma el padre Alejandro Solalinde, quien repudia que no exista una base de datos nacional.

Las batallas

El padre Solalinde (nació en Toluca en 1945) suma varias batallas contra autoridades de Oaxaca en defensa de los migrantes. La que lo catapultó a los reflectores en el ámbito internacional ocurrió el 10 de enero de 2007, cuando protestó por el sexto secuestro de un grupo de 12 migrantes (entre ellos cuatro menores de edad y tres mujeres) perpetrado por policías preventivos y judiciales del Estado. La historia: los extranjeros fueron entregados a un grupo criminal y encerrados en una casa de seguridad, lo cual detonó que otro grupo de migrantes se organizara, con el padre Solalinde entre ellos, y fuera al rescate de sus connacionales. Al llegar a la casa, solamente encontraron a policías municipales. “Nos golpearon y nos mandaron a la cárcel, pero al día siguiente interpusimos una denuncia, no caímos en el miedo, al contrario. Me dije que si no denunciábamos y parábamos los secuestros, las cosas se pondrían peor. Aun así, fíjese cómo estamos ahora”.

A las cuatro horas, el padre fue liberado porque la Policía no pudo sostener que actuó de manera violenta.

"Antes sólo secuestraban a la gente rica; después, en masa, a migrantes… ahora no importa quién eres. Todos somos secuestrables"

— ¿Quiénes están detrás de los delitos contra migrantes en el Sur?

— En Oaxaca, Ulises Ruiz, y en Veracruz, Fidel Herrera (ambos en el periodo 2004-2010). Los ex gobernadores permitieron y se asociaron con las bandas criminales contra los migrantes. Me queda claro que Ulises Ruiz estaba haciendo el negocio de su vida con los migrantes, pero millonario. Ahora la Contraloría está comprobando cada vez más fraudes, fue un robo y una corrupción tremenda —en abril pasado, la presente administración estatal reveló irregularidades por mil 735 millones 423 mil 773 pesos hasta ese momento—.

Él tenía un plan para aprovechar la llegada natural de migrantes a Oaxaca y organizar extorsiones, secuestros, robos… ya iba encarrilado, pero esto se debe explicar con todos los pasos y pruebas posibles porque yo vi cómo se iba configurando eso: él intervino personalmente para ver la cuestión de los migrantes y quitarme de la atención de la casa del migrante, del terreno. Por eso usó a los pastores protestantes, a los Hermanos Cristianos Evangélicos, para que organizaran el tema y sacudirme a mí, les iba a dar todo a ellos; se puso como víctima de la Iglesia Católica, se arrodilló y lloró con ellos en un pueblito que se llama La Ventosa, donde les dijo que por favor le ayudaran con los migrantes porque le preocupaban mucho. Ellos le ofrecerían su apoyo y el gobernador pondría una bodega, abogado y comida para los migrantes, la única condición era que no interviniera el padre Alejandro Solalinde.

"Ulises Ruiz estaba haciendo el negocio de su vida con los migrantes, pero millonario. Tenía un plan para aprovechar la llegada natural de migrantes a Oaxaca y organizar extorsiones, secuestros, robos…"


Yo les advertí que los estaba engañando, que nunca le habían interesado los migrantes, pero me decían que yo tenía que darles los teléfonos de los albergues de paso antes de llegar acá para decirles a los migrantes que llegaran a esos lugares a petición de Ulises Ruiz. Les insistí que él quería hacer un negociazo porque ya se estaban viendo los secuestros masivos en Ixtepec, con la complicidad del presidente municipal, Felipe Girón Villalba, con la Policía que él impuso, con los judiciales, que el comandante era Javier López Luna, “El Machín”, el verdadero jefe de los secuestros. Cuando les descubrimos todo, retiró inmediatamente a “El Machín” y lo puso, en lugar de hacer justicia porque yo lo denuncié penalmente por secuestro, como guardaespaldas de Saulo Chávez, que fue un diputado del PRI.

El padre subraya que suman varias denuncias penales en cinco años contra funcionarios. “Hace unos tres meses comenzaron a cambiar las cosas porque ya están tres policías judiciales en proceso penal por el delito de secuestro. Aquí Ulises Ruiz dejó un aparato de Justicia asqueroso. Cuando acusábamos a un judicial, no sabíamos de la relación entre las bandas criminales y los funcionarios, de nada sirvieron las medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos porque se burlaron de nosotros por mucho tiempo. Ahora es tiempo de dar respuestas”.

— ¿Y en el caso de Fidel Herrera?

— Veracruz es el lugar donde más se secuestraba, y no es posible que Fidel Herrera siendo gobernador no se diera cuenta de las cosas porque eran denuncias públicas. Yo lo señalé el 22 de marzo del año pasado en Washington en relación a los secuestros, pero no pasó nada. Ahora en Veracruz hay una guerra de cárteles, con una asociación del Cartel del Golfo con el de Sinaloa contra Los Zetas, pero también están interviniendo la Marina y el Ejército para lo mismo, pareciera que hubiera una coordinación interesante contra ese grupo (Los Zetas) que ya se había hecho señor y dueño de todo.

(El pasado 20 de septiembre, 35 cuerpos fueron arrojados en una de las principales vías de Boca del Río, Veracruz. La Procuraduría local confirmó que todos tenían antecedentes penales, pero días después, reportes del Servicio Médico Forense revelaron que la mayoría eran jóvenes sin historia delincuencial, de entre 14 y 28 años, como Fernando Betancourt Vázquez (14) y Abbi Lizbeth Poucholen Barrios (15). El 6 de octubre, la Secretaría de Marina confirmó un nuevo hallazgo de 36 cadáveres; el 8 de octubre, otros 10. Resumen: 81 cuerpos encontrados en menos de 15 días; incluso, se vinculan a la primera masacre).

"A las autoridades no les importan los migrantes extranjeros porque no votan, no producen remesas y estorban a los Estados Unidos"

— ¿Cuál caso de impunidad recuerda más?

— El de Iris Margot Rivera, de Honduras, que su hijo Rafael se le murió, lo mataron. Él llamó a su padrastro a Estados Unidos y estaba con un pollero en el Istmo de Tehuantepec, en Juchitán; después se va a Coatzacoalcos, Veracruz, y allá lo matan. De repente, aparece él y otro cuerpo en la playa, y dijeron que lo habían encontrado ahogado (tenía 21 años). A alguien se le ocurrió subir la foto a internet y le llegó a la mamá, quien se vino a Veracruz, donde habló con el agente del Misterio Público de Coatzacoalcos, Luis Reyes Barraza. La señora llegó con mucho miedo, se identificó y le dijeron que si se quería llevar el cuerpo; sin embargo, ella pidió exámenes de ADN y, en respuesta, el funcionario empezó a intimidarla.

Después, Margot me habló, fui por ella y volvimos con organismos internacionales y nacionales. El señor se puso a temblar, pero ya pasaron dos años y no han entregado nada (el funcionario huyó). Lo importante es que, sin querer, dimos un palo de ciego porque encontramos una fosa donde había más cuerpos.

Margot es enfermera, tiene dos hijos más. Y para demostrar el poder de los grupos que atentan contra migrantes, le cuento que en Honduras, cuando ella estaba en México, siguieron a sus hijos pequeños a la escuela y de regreso les preguntaron que dónde estaba su mamá; a través de ellos le enviaron un mensaje de que sus hijos estaban en la mira. Ante la amenaza, la señora seguía en México y se puso desesperada, como loca, hasta tuvimos que hablar a la Dimensión Pastoral de Honduras para que le aseguraran que los niños estaban con su abuela. Sólo así se pudo calmar y regresar a su país.

En conclusión, no hay voluntad política para identificar los cuerpos hallados en fosas o en el camino de migrantes, mientras autoridades están relacionadas en los delitos contra ellos. No les importa la seguridad de este sector.

Esperanza


El padre Solalinde no pierde la esperanza de que México salga del hoyo en que se encuentra. Y guarda algunas imágenes a las que invoca cada vez que ataca la adversidad: “Después de tanto maltrato y violencia, de repente cuando hicimos la primera Caravana paso a paso hacia la paz, de Chiapas a Oaxaca, en febrero pasado, fue maravilloso ver un convoy de 90 patrullas y unidades de Protección Civil escoltando a los migrantes en el tren, por orden del gobernador de Chiapas. Eran como las siete, atardecía, y con luces intermitentes fue algo maravilloso: era como si fuera (con nosotros) un magnate, un jefe de Estado, por fin reconociendo su dignidad. Llegamos a migración a las dos garitas, y ahí se les dio de comer y agua. ¡Imagínese! Yo dije: ‘Es posible cambiar ese trato desastroso que México ha dado a sus hermanos del Sur’. En mi oración le decía al señor: ‘Ahora sí vas como un Rey, como mereces, no como el trato que le damos con la punta del pie todas las instituciones, policías y delincuencia a los migrantes’. Eso me enseña que sí es posible cambiar.

“Otro momento hermoso fue en Veracruz, la gente nos ponía luces, veladoras, flores. Eso me demuestra que sí es posible cambiar la realidad, incluso la Iglesia organizó a la gente y recibió a los migrantes como lo que ellos son. Allí se demostró que la Iglesia católica también puede hacer algo”.

"El México de paz está muy lejano, la gente coincide en que vamos a una intensificación de la violencia… nadie salvará a México de tocar fondo"
Alejandro Solalinde,

defensor de migrantes.

"Muchos sectores no están siendo consultados adecuadamente sobre la reglamentación de la Ley de Migración, y queda poco tiempo para que dicha consulta pueda ser realizada de manera eficiente"
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).


LOS PENDIENTES
“Ley Solalinde”


El 25 de mayo de 2011 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que se expide la Ley de Migración, que atiende este fenómeno de manera integral, privilegia el respeto a los derechos humanos y dignidad humana. El ordenamiento fue apodado “Ley Solalinde”, en honor a la lucha del sacerdote.

En agosto pasado, la Relatoría sobre los Derechos de los Trabajadores Migratorios y Miembros de sus Familias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que realizó una visita a México del 25 de julio al 2 de agosto de 2011, presentó algunas observaciones preliminares sobre esta problemática:

“Destaca de suma importancia la aprobación de la Ley de Migración… representa un avance significativo para el reconocimiento y protección de los derechos humanos de los migrantes. Algunos de los principales avances, entre otros, son el libre tránsito para migrantes, el reconocimiento del interés superior del niño y la unidad familiar como principio rector, el reconocimiento de los derechos a la justicia, la educación, la salud y al registro civil para los migrantes y sus familiares independientemente de su estatus, la ampliación de procesos de regularización migratoria, la definición de apátrida y la extensión de visado para personas que requieren de protección especial, tales como solicitantes de condición de refugiado, de protección complementaria y de la determinación de apátrida. Si bien muchos de estos derechos ya tenían rango constitucional, la incorporación de los mismos en una ley especial contribuirá a fortalecer el goce efectivo de los mismos”.

Sin perjuicio de los avances mencionados, la Relatoría expresa su preocupación por diversos aspectos. “Muchos sectores no están siendo consultados adecuadamente sobre la reglamentación de la ley, en particular las organizaciones civiles, y queda poco tiempo para que dicha consulta pueda ser realizada de manera eficiente. La fecha de vencimiento para aprobar el reglamento es el 26 de noviembre (próximo)”.

La principal preocupación es la grave situación de inseguridad de migrantes, víctimas de desapariciones forzadas, asesinatos, explotación sexual, secuestros y discriminación, entre otras violaciones a sus derechos. Por ello expone el testimonio de migrantes secuestrados y que lograron escapar, así como de personas que buscan a familiares que intentaron emigrar y de los cuales no tienen noticias desde hace meses o años.

De especial preocupación fueron los testimonios de personas que dijeron haber sido detenidas por funcionarios del Instituto Nacional de Migración y/o por policías que los habrían entregado a bandas criminales.

Flujo incontenible

“El gran problema de los migrantes es el alto índice de quejas contra el Instituto Nacional de Migración o las Policías”, apunta Mauricio Mendoza Castañeda, consejero presidente de la Comisión de Atención a Migrantes de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Chiapas. “Hay un incremento de quejas por abuso de autoridad, extorsión, robo y lesiones, pero dentro de estos delitos, la situación más grave es el secuestro, que sigue en la parte alta de Veracruz, en la zona de Medias Aguas, y en Oaxaca. En Chiapas hay una disminución gracias a la creación de la Fiscalía especializada en delitos cometidos contra migrantes, de la Procuraduría de Justicia, que nos ha reportado la desarticulación de 32 bandas. Pero no podemos compararnos con Veracruz o Tamaulipas”.

"Hay un incremento considerable en el flujo (migratorio) a partir de agosto y septiembre de 2010, cuando aumentó 200 por ciento"
Alejandro Solalinde,
defensor de migrantes.

— El Gobierno señala una disminución en el flujo migratorio, ¿es cierto?

— No. Hay un incremento muy considerable en el flujo a partir de agosto y septiembre de 2010, cuando aumentó 200 por ciento.

La trata de personas es otro problema: “Hay gravedad en este asunto. De 118 municipios de Chiapas, tenemos problemas en 10 por la explotación sexual de hondureñas, salvadoreñas y centroamericanas en general, principalmente en Frontera Comalapa, Tapachula, Frontera Hidalgo, Huixtla, Arriaga, Tonalá, Comitán, Las Rosas y Suchiate, entre otros municipios fronterizos. Hemos recibido denuncias de la sociedad que ha verificado este delito, mientras la Procuraduría General y la Fiscalía reportan el rescate de 60 víctimas en un año, con más de 14 bandas desarticuladas y el cierre de más de 60 establecimientos que operan (disfrazados) desde en una juguería hasta en un restaurante de comida china. Se están combatiendo los efectos, pero hace falta atacar las causas porque éstas rebasan al Gobierno estatal; es decir, urge un pacto mesoamericano contra la trata de personas, en el que el Presidente Calderón y sus homólogos formen una policía especializada para desarticular las bandas enganchadoras y las que prostituyen a las mujeres, desde El Salvador, Honduras, Guatemala”.

Sobre el tema, el caso más relevante fue el de la tratante “Mamá Meche”, del burdel Los Delfines en Frontera Comalapa , y la menor Keylín (Johanna Alvarado), que fue rescatada de este delito. “Pero tiempo después, el mismo delegado del Instituto Nacional de Migración la obligó a prostituirse. Es espantoso cómo un juez federal dictó auto de libertad a dos funcionarios involucrados, cuando la PGR hizo un trabajo magnífico de investigación. Migración es una institución muy corrupta, que no pasa por pruebas de control de confianza”.

EL DATO

150 mil

Anualmente ingresan a México 150 mil migrantes indocumentados, de acuerdo con la Secretaría de Gobernación; sin embargo, organismos civiles aseguran que la cifra asciende a 400 mil.

"La migración aumentará porque en diciembre se reanuda el flujo desde Tapachula hasta Ixtepec, tras reparar las afectaciones que dejó el Huracán Stan (2005) "

"A Fidel Herrera lo señalé en Washington en relación a los secuestros, pero no pasó nada. Ahora en Veracruz hay una guerra de cárteles
"
Alejandro Solalinde,

defensor de migrantes.

TELÓN DE FONDO
Tras un año de ausencia ya puedes estar muerto


Actualmente se requiere del transcurso de tres años para declararse la presunción de muerte de cualquier persona desaparecida, secuestrada o levantada en México, de acuerdo con el Código Civil Federal; sin embargo, deben transcurrir seis años adicionales para confirmar el fallecimiento, esto es, el procedimiento lleva no menos de nueve años, lapso que padecen familiares por la incertidumbre del paradero de sus seres queridos, pero también para acceder a una pensión, seguros o bienes que les corresponden.

Destaca que el pasado 6 de octubre, la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una reforma para agilizar las “herencias, seguros y otros derechos sucesorios a favor de familiares de militares, policías y civiles que se encuentren desaparecidos”. Se trata de una reforma al artículo 705 del Código Civil Federal para que, luego de un año que una persona haya sido secuestrada o levantada, sus familiares puedan solicitar la presunción de muerte para acceder a los derechos sucesorios.

El dictamen fue aprobado y turnado al Senado, otra tarea inacabada del Poder Legislativo.

Y falta considerar el grueso de los vacíos legislativos en materia de seguridad y justicia.

Mauricio Mendoza Castañeda, Atención a Migrantes de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Chiapas.

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