México
Suárez Coppel descarta indicios de atentado
Empresas extranjeras investigan el incendio y posterior explosión que dejó al menos 26 muertos; hay siete desaparecidos
REYNOSA, TAMAULIPAS (19/SEP/2012).- La Procuraduría General de la República (PGR) y empresas extranjeras participan en el análisis de la explosión en la Central de Medición de Pemex Exploración y Producción en Reynosa, donde hasta ayer por la noche había un saldo de 26 personas muertas.
El director general de la paraestatal, Juan José Suárez Coppel, lamentó las pérdidas humanas y envió sus condolencias a las familias de los deudos.
“Nos aseguraremos de dar a los familiares de los trabajadores fallecidos y de los lesionados todo el apoyo necesario en este terrible acontecimiento, así como también que las empresas contratistas de Pemex den el apoyo material posible a las víctimas”.
Dijo que llegarán hasta las últimas consecuencias para esclarecer el percance, y que para tal efecto ya se contrataron empresas internacionales expertas en este tipo de accidentes industriales.
Resaltó que ya tienen mucha evidencia del siniestro, ya que las instalaciones son controladas electrónicamente, “todo está grabado, por lo que nos aseguraremos de hacer un análisis a fondo que se hará público cuando esté listo”.
De las 26 personas que fallecieron, 25 fueron a causa de la explosión, mientras que otro trabajador falleció atropellado cuando intentaba cruzar la carretera para ponerse a salvo.
Más tarde, en la cuenta de Twitter de la paraestatal, Pemex informó que siete trabajadores permanecen en calidad de desaparecidos.
Del total de heridos, 18 fueron reportados fuera de peligro, siete se encuentran graves y el resto (21) podrían ser dados de alta en el transcurso de hoy.
Carlos Morales Gil, director general de PEP, detalló que el incidente se registró tras generarse una explosión por acumulamiento de gases en la zona de medición de gas central.
La tragedia de ayer es la más grave en instalaciones de Pemex desde el 19 de diciembre de 2010, cuando la explosión de un oleoducto provocada por una perforación clandestina en el poblado de San Martín Texmelucan, en Puebla, dejó 29 muertos, destruyó 32 viviendas y provocó más de 50 heridos.
Otra tragedia ocurrió en octubre de 2007, cuando 21 trabajadores de Pemex murieron, la mayoría ahogados al arrojarse al mar en un ataque de pánico tras registrarse una fuga de gas en la plataforma Usumacinta, en el Golfo de México.
FRASE
"Lo que sí puedo decir es que no tengo ninguna evidencia de que este incidente fue causado, o que fuera algún tipo de atentado o algo así "
Juan José Suárez Coppel, director general de Pemex.
El director general de la paraestatal, Juan José Suárez Coppel, lamentó las pérdidas humanas y envió sus condolencias a las familias de los deudos.
“Nos aseguraremos de dar a los familiares de los trabajadores fallecidos y de los lesionados todo el apoyo necesario en este terrible acontecimiento, así como también que las empresas contratistas de Pemex den el apoyo material posible a las víctimas”.
Dijo que llegarán hasta las últimas consecuencias para esclarecer el percance, y que para tal efecto ya se contrataron empresas internacionales expertas en este tipo de accidentes industriales.
Resaltó que ya tienen mucha evidencia del siniestro, ya que las instalaciones son controladas electrónicamente, “todo está grabado, por lo que nos aseguraremos de hacer un análisis a fondo que se hará público cuando esté listo”.
De las 26 personas que fallecieron, 25 fueron a causa de la explosión, mientras que otro trabajador falleció atropellado cuando intentaba cruzar la carretera para ponerse a salvo.
Más tarde, en la cuenta de Twitter de la paraestatal, Pemex informó que siete trabajadores permanecen en calidad de desaparecidos.
Del total de heridos, 18 fueron reportados fuera de peligro, siete se encuentran graves y el resto (21) podrían ser dados de alta en el transcurso de hoy.
Carlos Morales Gil, director general de PEP, detalló que el incidente se registró tras generarse una explosión por acumulamiento de gases en la zona de medición de gas central.
La tragedia de ayer es la más grave en instalaciones de Pemex desde el 19 de diciembre de 2010, cuando la explosión de un oleoducto provocada por una perforación clandestina en el poblado de San Martín Texmelucan, en Puebla, dejó 29 muertos, destruyó 32 viviendas y provocó más de 50 heridos.
Otra tragedia ocurrió en octubre de 2007, cuando 21 trabajadores de Pemex murieron, la mayoría ahogados al arrojarse al mar en un ataque de pánico tras registrarse una fuga de gas en la plataforma Usumacinta, en el Golfo de México.
FRASE
"Lo que sí puedo decir es que no tengo ninguna evidencia de que este incidente fue causado, o que fuera algún tipo de atentado o algo así "
Juan José Suárez Coppel, director general de Pemex.