México
Rechazan tipificar delito grave el robo de combustible
La Cámara alta devuelve la minuta a San Lázaro, al considerar que con las reformas “se llenarían las cárceles”
CIUDAD DE MÉXICO.- El Senado de la República rechazó las modificaciones que hizo la Cámara de Diputados a las reformas para tipificar como delitos de delincuencia organizada el robo de petróleo y sus derivados.
Así, el pleno devolvió a la Cámara de Diputados la minuta, al no aprobar los cambios hechos por los legisladores, quienes sancionaron con penas de cuatro a 10 años de cárcel a quien robe mil litros o más, y lo calificaron como delincuencia organizada.
En la sesión de ayer, los partidos Revolucionario Institucional (PRI), de la Revolución Democrática (PRD), Acción Nacional (PAN), y del Trabajo (PT), rechazaron el cambio hecho por la Cámara de Diputados a las reformas que aprobó el Senado en diciembre del año para elevar las penas por el robo y almacenamiento de petróleo y sus derivados.
Las modificaciones de los diputados estaban contenidas en el Artículo 194 del Código Federal de Procedimientos Penales y en el párrafo cuarto de la fracción I del Artículo 368 Quáter del Código Penal Federal, que fueron desechados por el Senado.
Los senadores del PRD, Pablo Gómez y Tomás Torres, y el petista Ricardo Monreal afirmaron que con esa medidas “las cárceles se llenarán de mexicanos” por un delito que no es trascendental ante el clima de inseguridad que vive el país.
Monreal indicó que no puede considerarse a delincuentes comunes como miembros de la delincuencia organizada, ni que sean considerados terroristas, ya que eso sería muy grave y violaría la Constitución.
Ante la oposición del PRD, PT y PRI, el presidente de la Comisión de Justicia, el senador del PAN, Alejandro González Alcocer pidió al pleno senatorial sufragar en contra de los cambios hechos por los diputados.
No sería justo sancionar como terroristas o delincuentes organizados a quienes, muchas veces por necesidad, roban unos cuantos litros de petróleo o sus derivados, precisa el senador Alejandro González
Enfrentamiento en la cámara de diputados
Panistas del Pemexgate amagan con dejar la “Comisión Nava”
CIUDAD DE MÉXICO.- Los representantes del Partido Acción Nacional (PAN), y del Revolucionario Institucional (PRI), en la comisión para investigar presuntos actos de corrupción en Pemex protagonizaron ayer en San Lázaro un enfrentamiento verbal, y los panistas amagaron con abandonar en definitiva al grupo que ha sido llamado “Comisión Nava”.
El ex presidente del PAN, César Nava, quien es integrante de la actual Legislatura, es uno de los ex funcionarios de Pemex que son mencionados como actores en pasajes de presunta corrupción en la paraestatal.
David Penchyna (PRI), presidente de la comisión para investigar las denuncias contenidas en el libro “Cuellos azules, manos negras”, sobre la conducción de la empresa petrolera en las dos administraciones federales panistas, dijo que se citará sólo a personas que estén mencionadas en los documentos publicados.
Jesús Ramírez pidió que sean citados Francisco Rojas, quien fue director de Pemex en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, así como Rogelio Montemayor y Francisco Labastida, ambos involucrados en el escándalo del llamado “Pemexgate”.
Distintos asuntos que se denuncian en el libro tuvieron su origen en las administraciones de Salinas y Zedillo.
Así, el pleno devolvió a la Cámara de Diputados la minuta, al no aprobar los cambios hechos por los legisladores, quienes sancionaron con penas de cuatro a 10 años de cárcel a quien robe mil litros o más, y lo calificaron como delincuencia organizada.
En la sesión de ayer, los partidos Revolucionario Institucional (PRI), de la Revolución Democrática (PRD), Acción Nacional (PAN), y del Trabajo (PT), rechazaron el cambio hecho por la Cámara de Diputados a las reformas que aprobó el Senado en diciembre del año para elevar las penas por el robo y almacenamiento de petróleo y sus derivados.
Las modificaciones de los diputados estaban contenidas en el Artículo 194 del Código Federal de Procedimientos Penales y en el párrafo cuarto de la fracción I del Artículo 368 Quáter del Código Penal Federal, que fueron desechados por el Senado.
Los senadores del PRD, Pablo Gómez y Tomás Torres, y el petista Ricardo Monreal afirmaron que con esa medidas “las cárceles se llenarán de mexicanos” por un delito que no es trascendental ante el clima de inseguridad que vive el país.
Monreal indicó que no puede considerarse a delincuentes comunes como miembros de la delincuencia organizada, ni que sean considerados terroristas, ya que eso sería muy grave y violaría la Constitución.
Ante la oposición del PRD, PT y PRI, el presidente de la Comisión de Justicia, el senador del PAN, Alejandro González Alcocer pidió al pleno senatorial sufragar en contra de los cambios hechos por los diputados.
No sería justo sancionar como terroristas o delincuentes organizados a quienes, muchas veces por necesidad, roban unos cuantos litros de petróleo o sus derivados, precisa el senador Alejandro González
Enfrentamiento en la cámara de diputados
Panistas del Pemexgate amagan con dejar la “Comisión Nava”
CIUDAD DE MÉXICO.- Los representantes del Partido Acción Nacional (PAN), y del Revolucionario Institucional (PRI), en la comisión para investigar presuntos actos de corrupción en Pemex protagonizaron ayer en San Lázaro un enfrentamiento verbal, y los panistas amagaron con abandonar en definitiva al grupo que ha sido llamado “Comisión Nava”.
El ex presidente del PAN, César Nava, quien es integrante de la actual Legislatura, es uno de los ex funcionarios de Pemex que son mencionados como actores en pasajes de presunta corrupción en la paraestatal.
David Penchyna (PRI), presidente de la comisión para investigar las denuncias contenidas en el libro “Cuellos azules, manos negras”, sobre la conducción de la empresa petrolera en las dos administraciones federales panistas, dijo que se citará sólo a personas que estén mencionadas en los documentos publicados.
Jesús Ramírez pidió que sean citados Francisco Rojas, quien fue director de Pemex en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, así como Rogelio Montemayor y Francisco Labastida, ambos involucrados en el escándalo del llamado “Pemexgate”.
Distintos asuntos que se denuncian en el libro tuvieron su origen en las administraciones de Salinas y Zedillo.