México
Pide embajador mexicano más colaboración internacional contra el narco
Desde España el diplomático dijo que esperaría que la unión de todos los países fuera 'más efectiva'
SANTANDER, ESPAÑA (02/AGO/2010).- El embajador de México en España, Jorge Zermeño, subrayó hoy la necesidad de una "adecuada colaboración entre países" para frenar la venta de armas a los narcotraficantes, una cooperación que ya se está produciendo aunque, según dijo, "esperaría" que fuese más "efectiva".
Zermeño hizo estas declaraciones tras inaugurar un curso sobre el centenario de la Revolución Mexicana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
Según recordó el embajador, en el sur de Estados Unidos hay más de siete mil armerías en las que cualquier ciudadano puede comprar "sin restricciones" armas, y no sólo convencionales, sino también las que utilizan los ejércitos.
El 90 por ciento de las que se decomisan en su país, con las que se podría armar dos veces al Ejército mexicano, provienen de Estados Unidos, señaló Zermeño, quien hizo hincapié en que el problema del narcotráfico "rebasa las fronteras nacionales" y en que para luchar contra él es necesaria "una adecuada colaboración entre países".
Zermeño consideró que ya se está dando esa colaboración, aunque subrayó que "esperaría algo más efectivo".
El embajador apuntó que existe un acuerdo con Estados Unidos, el llamado Plan Mérida, para que este país "apoye con instrumentos" la lucha contra el narcotráfico.
Se trata de una "lucha muy difícil" mientras "no haya un involucramiento internacional para frenar la venta de armas y el lavado de dinero".
Resaltó que esa colaboración internacional se tiene que traducir en un intercambio de información, de apoyo y en mantener "una lucha en ambos lados de la frontera y "en otros países también".
México es un país de tránsito de la droga que va de Colombia hacia el principal país consumidor del mundo, Estados Unidos, explicó el embajador, quien opinó que "cada quien tiene que asumir su responsabilidad".
"No hay que echar culpas a otros, porque no van a venir los norteamericanos a resolver el problema que nos toca resolver a México, pero sí que tiene que haber una colaboración", añadió.
Zermeño refirió que el gobierno mexicano ha emprendido una "lucha muy fuerte" contra los narcotraficantes, organizados en "bandas peligrosas, que manejan grandes recursos económicos".
Estos grupos, agregó, "cuentan con armamento sofisticado comprado en Estados Unidos porque en México no se venden armas, y capaces de corromper instituciones y personas".
Zermeño hizo estas declaraciones tras inaugurar un curso sobre el centenario de la Revolución Mexicana en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo.
Según recordó el embajador, en el sur de Estados Unidos hay más de siete mil armerías en las que cualquier ciudadano puede comprar "sin restricciones" armas, y no sólo convencionales, sino también las que utilizan los ejércitos.
El 90 por ciento de las que se decomisan en su país, con las que se podría armar dos veces al Ejército mexicano, provienen de Estados Unidos, señaló Zermeño, quien hizo hincapié en que el problema del narcotráfico "rebasa las fronteras nacionales" y en que para luchar contra él es necesaria "una adecuada colaboración entre países".
Zermeño consideró que ya se está dando esa colaboración, aunque subrayó que "esperaría algo más efectivo".
El embajador apuntó que existe un acuerdo con Estados Unidos, el llamado Plan Mérida, para que este país "apoye con instrumentos" la lucha contra el narcotráfico.
Se trata de una "lucha muy difícil" mientras "no haya un involucramiento internacional para frenar la venta de armas y el lavado de dinero".
Resaltó que esa colaboración internacional se tiene que traducir en un intercambio de información, de apoyo y en mantener "una lucha en ambos lados de la frontera y "en otros países también".
México es un país de tránsito de la droga que va de Colombia hacia el principal país consumidor del mundo, Estados Unidos, explicó el embajador, quien opinó que "cada quien tiene que asumir su responsabilidad".
"No hay que echar culpas a otros, porque no van a venir los norteamericanos a resolver el problema que nos toca resolver a México, pero sí que tiene que haber una colaboración", añadió.
Zermeño refirió que el gobierno mexicano ha emprendido una "lucha muy fuerte" contra los narcotraficantes, organizados en "bandas peligrosas, que manejan grandes recursos económicos".
Estos grupos, agregó, "cuentan con armamento sofisticado comprado en Estados Unidos porque en México no se venden armas, y capaces de corromper instituciones y personas".