México

Mujeres violentadas, ''semilla'' de red de trata

Víctimas vivirán siempre con miedo al maltrato, señala el Centro de Terapia de Apoyo de la Procuraduría del Distrito Federal

CIUDAD DE MÉXICO (18/NOV/2011).- Las mujeres que sufren trata tienen bajo peso y su estado de salud es deplorable, propensas a enfermedades de todo tipo, incluso VIH-sida; pese a que muchas de ellas son rescatadas, su dignidad ha sido trastocada, rota, por completo y muchas tienden al suicidio.

“Supimos del caso de una víctima que atendía desde 30 hasta 80 hombres al día; evidentemente no tenía mucho espacio ni siquiera para bañarse”, comenta Blanca Rosalía Pantoja, directora del Centro de Terapia de Apoyo de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).

Entre las múltiples jóvenes que se apoyan en este centro, se sabe de situaciones en que víctimas sólo descansaban cuatro horas, sin comer y a quienes, sus lenones, sólo les daban un vaso de agua o una torta al día.

La transformación de sus actitudes inicia desde su cautiverio cuando son obligadas a tener sexo con otros hombres, golpeadas y vigiladas para que no escapen; vivirán siempre con ese miedo, a ser maltratadas.

Más grave aún, aquellas jóvenes que terminan su experiencia traumática, acabarán enfermas o adictas a alguna droga.

Según la fiscal de Atención de Delitos Sexuales de la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, Juana Camila Rebollar, del total de chicas rescatadas de los grupos de tratantes (unas 200), 30% tiene problemas graves de salud como papiloma humano y otros, de ese porcentaje, una tercera parte ha sido detectada como enferma de VIH-sida. Casi todas presentan infecciones de las vías urinarias.

Blanca Rosalía Pantoja, directora del Centro de Terapia de Apoyo de la Procuraduría capitalina, menciona que las autoridades locales empiezan a construir perfiles a través del contacto con las víctimas de trata desde 2008, cuando se empezó a saber de los casos.

Las chicas reclutadas por los grupos de tratantes tienen características similares que empiezan a conformar un perfil de las víctimas de trata.

Son personas que vienen generalmente de provincia, en un ambiente adverso, con una situación económica no adecuada y con la necesidad de ingresos; originarias de familias numerosas. Todo eso conforma un estado de vulnerabilidad social.

“Cuando nosotros trabajamos con ellas, nos damos cuenta que han sufrido violencia física y sexual; son mujeres violentadas desde pequeñas, algunas han sido explotadas laboralmente también; y son personas de baja autoestima y carecen de circunstancias para un desarrollo adecuado. Son personas que después de haber sido explotadas ya cuentan con una adicción.

Dice que muchas, después de un año de explotación sexual, son inducidas al consumo de drogas para que soporten las largas jornadas.

Las mujeres que sufren trata enferman mucho del estómago, de gastritis y colitis nerviosa. “Todo su sistema inmunológico está transgredido”.

El Centro de Terapia atiende a las víctimas cuando los tres refugios que se dedican a esa ayuda no tienen las condiciones o cuando una fiscalía solicita su ayuda.

Muchas llegan al propio centro, por su voluntad y denuncian ahí. Además reciben asesoría psicológica y jurídica. Hay casos que pasan hasta dos años para que las mujeres acepten que son víctimas de trata, además de tener un proyecto de vida. Eso implica intenciones suicidas por trastornos depresivos y de ansiedad.

Ficha técnica
Vulnerabilidad


Hay algunas chicas que pese a estar varios meses en el refugio, salen y recaen en el fenómeno porque están muy vulnerables.

Es lamentable que muchas personas no lo entiendan y digan que “es que regresaron porque les gustaba”. Se sabe que hay muchachas que son trabajadoras domésticas y son enganchadas en La Alameda, en centrales camioneras y en La Merced.

Mariana, con arrojo encuentra el éxito
Madre soltera

CAMPECHE.-
Mariana del Carmen Pérez Horta es una de las seis mil 880 madres solteras en la Entidad. Ella está muy a gusto con su condición, pero se siente más orgullosa por estar saliendo adelante con sus dos hijos con esfuerzo propio.

Tan convencida está de que todo se puede lograr que afirma: “A la gente hay que enseñarle a pescar antes que darles de comer, porque sólo así se valora lo que se tiene y se puede enfrentar la vida con la certeza de que se puede salir adelante”.

Esa visión le permitió a Mariana del Carmen confrontar la que en un principio consideró como una adversidad: el ser madre soltera.

Al principio, cuando recién concluyó su relación matrimonial, no se atrevía a pensar en el futuro y mucho menos en poder realizar un negocio. Parecía como si todo fuera negativo en su entorno.

Después de mucho analizar la situación, se decidió a enfrentar lo que fuera. Asumió su condición de ser el sostén de sus dos hijos y además se atrevió a emprender un negocio propio a partir de un crédito de mil 500 pesos.

Hoy con la posibilidad de fabricar pasteles y dueña de una tienda de abarrotes, Mariana del Carmen preside una agrupación social denominada Las Orugas, que opera desde su casa situada en la calle Alita, en la colonia Diana Laura. Ahí, se da tiempo para orientar a mujeres, casi todas madres solteras de escasos recursos y sin estudios, para establecer negocios en sus viviendas.

Orgullosamente campechana, pese a que vive en uno de los sectores de mayor marginación e inseguridad de la capital de Campeche, Mariana del Carmen narró cómo ha vencido cada uno de los obstáculos a los que se ha enfrentado.

He podido, dijo, conquistar mis metas. “No estoy sola, pese a que hace 18 meses se terminó mi matrimonio, tengo dos maravillosos hijos, un niño de 10 años y una niña de cinco, quienes me ayudan a construir mis sueños”.

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