México
Mexicanos tienen puestos clave para definir presupuesto de la ONU
Carlos Ruiz Massieu, presidente de la Comisión Consultiva en Asuntos Administrativos y de Presupuesto (ACABQ), y María Eugenia Casar, contralora general de la ONU
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (07/FEB/2013).- Los dos cargos más importantes en la definición del presupuesto de la ONU, una responsabilidad con un profundo efecto global que este año implica decidir el destino de unos 13 mil millones de dólares, son encabezados por mexicanos.
Carlos Ruiz Massieu, presidente de la Comisión Consultiva en Asuntos Administrativos y de Presupuesto (ACABQ), y María Eugenia Casar, contralora general de la ONU, se encargarán también de aplicar una de las más ambiciosas reducciones al gasto corriente del organismo.
"México tiene hoy en día posiciones clave en la organización, particularmente sobre el destino de sus recursos financieros", dijo Ruiz Massieu, quien asumió su cargo el pasado 1 de enero y que podría reelegirse como presidente de la ACABQ por tres años más.
Explicó que quien maneja los recursos de la organización es Casar, mientras que él se encarga de hacer las recomendaciones sobre la utilización de los recursos, como presidente de la comisión. "Y los dos somos mexicanos", enfatizó.
La responsabilidad de Casar es elaborar el presupuesto a nombre del propio secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, quien la nombró para el cargo en septiembre de 2011.
Luego la propuesta es sometida a consideración de la Asamblea General, que reúne a los 193 Estados miembros del máximo foro internacional.
Ruiz Massieu encabeza la comisión que recibe el documento y que se encarga tanto de pedir precisiones a Ban Ki-moon como de hacer recomendaciones a la Asamblea General para que modifique la propuesta original.
Entre 80 y 90 por ciento de estas recomendaciones son atendidas por los miembros de la Asamblea General, de acuerdo con el funcionario, que fue electo presidente por los 16 expertos que conforman la ACABQ.
Ruiz Massieu es el primer latinoamericano en presidir esta comisión en los 67 años de historia de la ONU.
La propuesta de presupuesto, que rondaría los cinco mil 300 millones de dólares para el bienio 2014-2015 será presentada en la primavera para que la Asamblea General la revise durante el otoño.
Se planea hacer un recorte de 100 millones de dólares en el gasto del organismo.
Asimismo, la ACABQ revisa el presupuesto para las operaciones de paz de la ONU en el mundo que asciende cada año a casi ocho mil millones de dólares.
La comisión debe analizar que no se dupliquen funciones y, en el ámbito de las operaciones de paz, determinar la capacidad de la ONU para desplegar en cierto tiempo y bajo ciertas condiciones el número de soldados definidos por el Consejo de Seguridad.
"A mí me gusta decir que nuestra comisión es eminentemente técnica, aunque está anclada en una realidad política", indicó Ruiz Massieu.
"Las recomendaciones son técnicas, pero tienen que ser políticamente realizables y que la Asamblea General pueda basarse en ellas para tomar decisiones", agregó.
La ubicación de mexicanos en puestos claves referentes al presupuesto de la ONU no es coincidencia, puesto que obedece al papel de México en las negociaciones referentes al gasto de la ONU y su papel como mediador entre países en desarrollo y desarrollados.
Los países desarrollados -que financian la mayoría de las labores de la ONU en el mundo- se preocupan por el gasto transparente y eficiente de los recursos, y por la rendición de cuentas.
Las naciones en desarrollo insisten en redoblar los montos para aquellas labores que impulsen el crecimiento económico, la salud y el bienestar en regiones poco favorecidas del mundo.
Creo que los miembros de la ONU ven a México como un país que puede ayudar a construir puentes entre estos dos grandes intereses. "Te ven como jugador imparcial, alguien que puede construir consensos", enfatizó Ruiz Massieu.
Carlos Ruiz Massieu, presidente de la Comisión Consultiva en Asuntos Administrativos y de Presupuesto (ACABQ), y María Eugenia Casar, contralora general de la ONU, se encargarán también de aplicar una de las más ambiciosas reducciones al gasto corriente del organismo.
"México tiene hoy en día posiciones clave en la organización, particularmente sobre el destino de sus recursos financieros", dijo Ruiz Massieu, quien asumió su cargo el pasado 1 de enero y que podría reelegirse como presidente de la ACABQ por tres años más.
Explicó que quien maneja los recursos de la organización es Casar, mientras que él se encarga de hacer las recomendaciones sobre la utilización de los recursos, como presidente de la comisión. "Y los dos somos mexicanos", enfatizó.
La responsabilidad de Casar es elaborar el presupuesto a nombre del propio secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, quien la nombró para el cargo en septiembre de 2011.
Luego la propuesta es sometida a consideración de la Asamblea General, que reúne a los 193 Estados miembros del máximo foro internacional.
Ruiz Massieu encabeza la comisión que recibe el documento y que se encarga tanto de pedir precisiones a Ban Ki-moon como de hacer recomendaciones a la Asamblea General para que modifique la propuesta original.
Entre 80 y 90 por ciento de estas recomendaciones son atendidas por los miembros de la Asamblea General, de acuerdo con el funcionario, que fue electo presidente por los 16 expertos que conforman la ACABQ.
Ruiz Massieu es el primer latinoamericano en presidir esta comisión en los 67 años de historia de la ONU.
La propuesta de presupuesto, que rondaría los cinco mil 300 millones de dólares para el bienio 2014-2015 será presentada en la primavera para que la Asamblea General la revise durante el otoño.
Se planea hacer un recorte de 100 millones de dólares en el gasto del organismo.
Asimismo, la ACABQ revisa el presupuesto para las operaciones de paz de la ONU en el mundo que asciende cada año a casi ocho mil millones de dólares.
La comisión debe analizar que no se dupliquen funciones y, en el ámbito de las operaciones de paz, determinar la capacidad de la ONU para desplegar en cierto tiempo y bajo ciertas condiciones el número de soldados definidos por el Consejo de Seguridad.
"A mí me gusta decir que nuestra comisión es eminentemente técnica, aunque está anclada en una realidad política", indicó Ruiz Massieu.
"Las recomendaciones son técnicas, pero tienen que ser políticamente realizables y que la Asamblea General pueda basarse en ellas para tomar decisiones", agregó.
La ubicación de mexicanos en puestos claves referentes al presupuesto de la ONU no es coincidencia, puesto que obedece al papel de México en las negociaciones referentes al gasto de la ONU y su papel como mediador entre países en desarrollo y desarrollados.
Los países desarrollados -que financian la mayoría de las labores de la ONU en el mundo- se preocupan por el gasto transparente y eficiente de los recursos, y por la rendición de cuentas.
Las naciones en desarrollo insisten en redoblar los montos para aquellas labores que impulsen el crecimiento económico, la salud y el bienestar en regiones poco favorecidas del mundo.
Creo que los miembros de la ONU ven a México como un país que puede ayudar a construir puentes entre estos dos grandes intereses. "Te ven como jugador imparcial, alguien que puede construir consensos", enfatizó Ruiz Massieu.