México
Los pequeños sismos alejan la posibilidad de un terremoto
El experto Francisco Javier Nuñez Cordú afirma que los recientes movimientos telúricos están asociados a la Placa de Cocos que, al ser más pesada, se está deslizando bajo la Placa de Norteamérica
GUADALAJARA, JALISCO (14/ABR/2012).- Es normal. Que tiemble seguido en un lugar disminuye el peligro de que haya un sismo de mayor magnitud, explicó el director del Centro de Sismología y Volcanología de Occidente de la Universidad de Guadalajara, Francisco Javier Núñez Cordú.
El experto dijo que, al moverse, las placas tectónicas liberan energía acumulada: “Si se va moviendo la placa poco a poco, evita que se acumule la energía”.
Como ejemplo, recordó que, en promedio, en Oaxaca tiembla cada 14 años, desde 1928. El tiempo acumuló energía en las placas tectónicas, pues antes de esa fecha, no se habáin registrado sismos hasta 1787, cuando hubo un temblor de 8.2 grados en la escala de Richter.
Nuñez Cordú negó que al estar compuesto por jal, el suelo jalisciense absorba los temblores. Afirmó que el suelo blando puede fortalecer un temblor al amplificar una onda sísmica.
Agregó que, de acuerdo con los reportes nacionales e internacionales, los sismos registrados en días pasados en Oaxaca y Michoacán están asociados a que, al ser más pesada, la Placa de Cocos se está metiendo bajo la Placa de Norteamérica y la levanta, provocando los movimientos telúricos.
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) dijo por su parte que los dos sismos de 5.2 y 5.0 grados Richter registrados ayer, son réplicas del temblor de 7.4 grados que el pasado 20 de marzo.
El organismo precisó que hasta el viernes suman 418 réplicas de dicho movimiento telúrico, cuyo epicentro se registró en Ometepec, Guerrero, y que dejó daños en viviendas de esta Entidad y de Oaxaca, principalmente.
Expuso que también se han registrado 13 réplicas del temblor de 6.8 grado que la madrugada del jueves sacudió Guerrero Negro, Baja California Sur, y que también se sintió en Sonora.
Nuñez Cordú dijo que no se han registrado grandes pérdidas debido a que la ingeniería mexicana ha tenido mejoras y la gente construye mejor sus casas. Recomendó a las personas que cuando se enfrenten a un temblor, no se ubiquen debajo de lámparas, marquesinas y busquen lugares seguros en la calle.
EL DATO
Daños pequeños
La constante actividad sísmica en la región de Guerrero y Oaxaca ha dejado más daños de los ya reportados tras el temblor de 7.4 grados del 20 de marzo.
REPORTE DE PROTECCIÓN CIVIL Y BOMBEROS DE JALISCO
El temblor no dejó afectaciones severas
No hay nada qué lamentar.
La revisión por parte de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos Jalisco (UEPCBJ), no reportó daños severos. Tras un minucioso examen en diversos edificios como el Antiguo Hospital Civil, Plaza Galerías y el Hospital de la Mujer de San Pedro Tlaquepaque, o plazas comerciales, se verificó que no se registraron afectaciones severas que pongan en riesgo las estructuras de los inmuebles.
Entre las edificaciones que fueron inspeccionadas también se encuentran el Ayuntamiento de Guadalajara, los edificios propiedad del Estado, uno más del Gobierno Federal y el Estadio Jalisco.
En Tlaquepaque se reportaron afectaciones en varias fincas, sin especificar su número.
El sismo del pasado miércoles, que alcanzó 6.4 grados y tuvo su epicentro en el poblado La Mira, Michoacán, extendió sus efectos hasta Jalisco.
El experto dijo que, al moverse, las placas tectónicas liberan energía acumulada: “Si se va moviendo la placa poco a poco, evita que se acumule la energía”.
Como ejemplo, recordó que, en promedio, en Oaxaca tiembla cada 14 años, desde 1928. El tiempo acumuló energía en las placas tectónicas, pues antes de esa fecha, no se habáin registrado sismos hasta 1787, cuando hubo un temblor de 8.2 grados en la escala de Richter.
Nuñez Cordú negó que al estar compuesto por jal, el suelo jalisciense absorba los temblores. Afirmó que el suelo blando puede fortalecer un temblor al amplificar una onda sísmica.
Agregó que, de acuerdo con los reportes nacionales e internacionales, los sismos registrados en días pasados en Oaxaca y Michoacán están asociados a que, al ser más pesada, la Placa de Cocos se está metiendo bajo la Placa de Norteamérica y la levanta, provocando los movimientos telúricos.
El Servicio Sismológico Nacional (SSN) dijo por su parte que los dos sismos de 5.2 y 5.0 grados Richter registrados ayer, son réplicas del temblor de 7.4 grados que el pasado 20 de marzo.
El organismo precisó que hasta el viernes suman 418 réplicas de dicho movimiento telúrico, cuyo epicentro se registró en Ometepec, Guerrero, y que dejó daños en viviendas de esta Entidad y de Oaxaca, principalmente.
Expuso que también se han registrado 13 réplicas del temblor de 6.8 grado que la madrugada del jueves sacudió Guerrero Negro, Baja California Sur, y que también se sintió en Sonora.
Nuñez Cordú dijo que no se han registrado grandes pérdidas debido a que la ingeniería mexicana ha tenido mejoras y la gente construye mejor sus casas. Recomendó a las personas que cuando se enfrenten a un temblor, no se ubiquen debajo de lámparas, marquesinas y busquen lugares seguros en la calle.
EL DATO
Daños pequeños
La constante actividad sísmica en la región de Guerrero y Oaxaca ha dejado más daños de los ya reportados tras el temblor de 7.4 grados del 20 de marzo.
REPORTE DE PROTECCIÓN CIVIL Y BOMBEROS DE JALISCO
El temblor no dejó afectaciones severas
No hay nada qué lamentar.
La revisión por parte de la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos Jalisco (UEPCBJ), no reportó daños severos. Tras un minucioso examen en diversos edificios como el Antiguo Hospital Civil, Plaza Galerías y el Hospital de la Mujer de San Pedro Tlaquepaque, o plazas comerciales, se verificó que no se registraron afectaciones severas que pongan en riesgo las estructuras de los inmuebles.
Entre las edificaciones que fueron inspeccionadas también se encuentran el Ayuntamiento de Guadalajara, los edificios propiedad del Estado, uno más del Gobierno Federal y el Estadio Jalisco.
En Tlaquepaque se reportaron afectaciones en varias fincas, sin especificar su número.
El sismo del pasado miércoles, que alcanzó 6.4 grados y tuvo su epicentro en el poblado La Mira, Michoacán, extendió sus efectos hasta Jalisco.