México
Los derechos de las personas
Los parlamentarios deben discutir cuáles son las mejores formas de proteger los derechos de las personas
La creación de las normas es un proceso público, en el que el pueblo es el máximo legislador y los parlamentarios deben discutir cuáles son las mejores formas de proteger los sagrados, inalienables, imprescriptibles e indivisibles derechos de las personas, que son la base de todo sistema constitucional y de los poderes que se instituyen en beneficio de los gobernados.
Para el cumplimiento de dicho cometido, la LXI Legislatura del Congreso federal, en particular, el Senado de la República, ha enviado una serie de modificaciones para que en nuestra Norma Rectora se establezcan los derechos de las personas como los fundamentales en nuestra Constitución.
De igual forma, los diputados federales, enviaron una iniciativa respecto de la protección de los derechos difusos, a petición de parte; lo cual, coloca a México en la vanguardia de la protección de los derechos de las personas, grupos y espectros sociales y que son propuestas que ya habíamos presentado ante el Congreso federal en nuestro proyecto de Norma Rectora.
Para ello, en México, debemos resolver las asignaturas pendientes en la protección de los derechos de las personas, como lo es la protección de los derechos de las Comunidades Autóctonas o Preibéricas en México; para lo cual, el Senado de la República y la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA), organizaron el foro sobre Los Acuerdos de San Andrés. Asignatura Pendiente, los cuales se celebraron en Xicoténcatl número 9, Centro Histórico, en la Ciudad de México.
En dicho recinto, se conformaron cuatro mesas temáticas: 1. Los derechos indígenas en el contexto de los derechos humanos; 2. La libre determinación como parte fundamental de los derechos colectivos de los pueblos indígenas; 3. El movimiento indígena en México en el siglo XXI y 4. Los pendientes sobre el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas.
En dicho foro, participaron Senadores de la República y diputados federales, intelectuales, ministros de culto religioso, la Secretaría de Gobernación, defensores de los derechos humanos, integrantes de la COCOPA y demás humanistas.
Respecto de nuestra participación, comentamos que dichos grupos ya tienen un nombre y que les da la identidad, como los Lacandones, que son los hijos del Sol; de aquí, que a partir de su cosmogonía y con base en la metodología que nos proporciona la Nomología, es menester, estudiar sus valores, principios e intereses, así como sus costumbres, tradiciones y demás usos y prácticas, con el propósito de armonizar sus normas con las de nosotros para realizar un sincretismo jurídico en México y así poder lograr una eficacia jurídica en el país, lo cual no hemos logrado en 500 años.
Por último, si los mexicanos somos discriminados en otros países y no nos gusta, no estamos de acuerdo porque se violan nuestros derechos como seres humanos de este planeta, entonces debemos empezar por respetar los derechos de los prójimos con los que cohabitamos, el buen juez, por su caso inicia.
Para el cumplimiento de dicho cometido, la LXI Legislatura del Congreso federal, en particular, el Senado de la República, ha enviado una serie de modificaciones para que en nuestra Norma Rectora se establezcan los derechos de las personas como los fundamentales en nuestra Constitución.
De igual forma, los diputados federales, enviaron una iniciativa respecto de la protección de los derechos difusos, a petición de parte; lo cual, coloca a México en la vanguardia de la protección de los derechos de las personas, grupos y espectros sociales y que son propuestas que ya habíamos presentado ante el Congreso federal en nuestro proyecto de Norma Rectora.
Para ello, en México, debemos resolver las asignaturas pendientes en la protección de los derechos de las personas, como lo es la protección de los derechos de las Comunidades Autóctonas o Preibéricas en México; para lo cual, el Senado de la República y la Comisión de Concordia y Pacificación (COCOPA), organizaron el foro sobre Los Acuerdos de San Andrés. Asignatura Pendiente, los cuales se celebraron en Xicoténcatl número 9, Centro Histórico, en la Ciudad de México.
En dicho recinto, se conformaron cuatro mesas temáticas: 1. Los derechos indígenas en el contexto de los derechos humanos; 2. La libre determinación como parte fundamental de los derechos colectivos de los pueblos indígenas; 3. El movimiento indígena en México en el siglo XXI y 4. Los pendientes sobre el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas.
En dicho foro, participaron Senadores de la República y diputados federales, intelectuales, ministros de culto religioso, la Secretaría de Gobernación, defensores de los derechos humanos, integrantes de la COCOPA y demás humanistas.
Respecto de nuestra participación, comentamos que dichos grupos ya tienen un nombre y que les da la identidad, como los Lacandones, que son los hijos del Sol; de aquí, que a partir de su cosmogonía y con base en la metodología que nos proporciona la Nomología, es menester, estudiar sus valores, principios e intereses, así como sus costumbres, tradiciones y demás usos y prácticas, con el propósito de armonizar sus normas con las de nosotros para realizar un sincretismo jurídico en México y así poder lograr una eficacia jurídica en el país, lo cual no hemos logrado en 500 años.
Por último, si los mexicanos somos discriminados en otros países y no nos gusta, no estamos de acuerdo porque se violan nuestros derechos como seres humanos de este planeta, entonces debemos empezar por respetar los derechos de los prójimos con los que cohabitamos, el buen juez, por su caso inicia.