México
Guatemala exige a México actuar con rigor frente a matanza
Dirigentes de 15 organizaciones humanitarias han exigido una investigación profunda y la aplicación de la justicia a los responsables
GUATEMALA, GUATEMALA (14/ABR/2011).- Dirigentes de 15 organizaciones humanitarias de Guatemala repudiaron la "matanza" de 126 personas en Tamaulipas (México), una de ellas identificada como guatemalteca, y exigieron a las autoridades mexicanas que actúen con rigor en contra de los criminales.
"Manifestamos nuestra enérgica condena y repudio por la matanza", dijo en una rueda de prensa el presidente de la Mesa Nacional para las Migraciones en Guatemala (Menamig), Víctor Herrera.
En un comunicado de las 15 organizaciones, entre ellas la Pastoral de la Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal y la Defensoría de Migrantes de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH), exigen a México una investigación profunda y la aplicación de la justicia a los responsables.
Unos 126 cadáveres han sido hallados en fosas desde el pasado 7 de abril en el municipio de San Fernando (Tamaulipas), según las autoridades mexicanas.
Herrera repudió los crímenes que, a su juicio, "desestabilizan la paz y la armonía de los ciudadanos" que tratan de llegar a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.
A diario, dijo, 200 guatemaltecos salen del país hacia Estados Unidos, pero en México "lamentablemente muchos encuentran la muerte".
"Es urgente que las autoridades guatemaltecas y mexicanas actúen en coherencia con su rol de Estados protectores y defensores de los derechos humanos", manifestó por su lado, Mauro Verzeletti, secretario adjunto de la Pastoral de la Movilidad Humana.
Tanto Herrera como Verzeletti y Flora Reynosa, Defensora de Migrantes de la PDH, expresaron sus temores de que entre las víctimas en Tamaulipas, se hallen más guatemaltecos.
Hasta ahora, según la Cancillería, sólo se ha identificado el cadáver del guatemalteco Feliciano Tagual.
La portavoz de la Cancillería, Andrea Furlán, dijo a periodistas que esa cartera le pidió a las autoridades mexicanas información de 57 guatemaltecos que han desaparecido en lo que va de 2011, posiblemente en ese territorio.
En ese sentido, Reynosa señaló que es necesario que México realice exámenes de ADN a todos los cadáveres así como huellas dactilares para poder cotejarlas con los casos de los guatemaltecos que han desaparecido en su ruta a Estados Unidos.
"Desgraciadamente pueden haber muchos guatemaltecos en la matanza", refirió Reynosa.
Verzeletti también demandó que se investigue al narcotráfico, agentes federales, de aduanas y hasta diputados y senadores de México y Estados Unidos ante su posible participación en la red que trafica con inmigrantes porque ese negocio deja "jugosas ganancias".
Según Verzeletti, cada año los indocumentados les dejan a esas redes unos 1.600 millones de dólares.
La Comisión de Derechos Humanos de Guatemala (CDHG), la Defensoría de la Población Desarraigada y Migrante, el Sindicato de Trabajadores de Migración y el Instituto de Protección Social, entre otros, figuran también entre las 15 organizaciones que condenaron la matanza.
En agosto del año pasado se registró otra matanza de 72 inmigrantes en Tamaulipas, entre los que se identificaron a 11 guatemaltecos, cuyos restos fueron repatriados al país entre septiembre y noviembre último.
"Manifestamos nuestra enérgica condena y repudio por la matanza", dijo en una rueda de prensa el presidente de la Mesa Nacional para las Migraciones en Guatemala (Menamig), Víctor Herrera.
En un comunicado de las 15 organizaciones, entre ellas la Pastoral de la Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal y la Defensoría de Migrantes de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH), exigen a México una investigación profunda y la aplicación de la justicia a los responsables.
Unos 126 cadáveres han sido hallados en fosas desde el pasado 7 de abril en el municipio de San Fernando (Tamaulipas), según las autoridades mexicanas.
Herrera repudió los crímenes que, a su juicio, "desestabilizan la paz y la armonía de los ciudadanos" que tratan de llegar a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.
A diario, dijo, 200 guatemaltecos salen del país hacia Estados Unidos, pero en México "lamentablemente muchos encuentran la muerte".
"Es urgente que las autoridades guatemaltecas y mexicanas actúen en coherencia con su rol de Estados protectores y defensores de los derechos humanos", manifestó por su lado, Mauro Verzeletti, secretario adjunto de la Pastoral de la Movilidad Humana.
Tanto Herrera como Verzeletti y Flora Reynosa, Defensora de Migrantes de la PDH, expresaron sus temores de que entre las víctimas en Tamaulipas, se hallen más guatemaltecos.
Hasta ahora, según la Cancillería, sólo se ha identificado el cadáver del guatemalteco Feliciano Tagual.
La portavoz de la Cancillería, Andrea Furlán, dijo a periodistas que esa cartera le pidió a las autoridades mexicanas información de 57 guatemaltecos que han desaparecido en lo que va de 2011, posiblemente en ese territorio.
En ese sentido, Reynosa señaló que es necesario que México realice exámenes de ADN a todos los cadáveres así como huellas dactilares para poder cotejarlas con los casos de los guatemaltecos que han desaparecido en su ruta a Estados Unidos.
"Desgraciadamente pueden haber muchos guatemaltecos en la matanza", refirió Reynosa.
Verzeletti también demandó que se investigue al narcotráfico, agentes federales, de aduanas y hasta diputados y senadores de México y Estados Unidos ante su posible participación en la red que trafica con inmigrantes porque ese negocio deja "jugosas ganancias".
Según Verzeletti, cada año los indocumentados les dejan a esas redes unos 1.600 millones de dólares.
La Comisión de Derechos Humanos de Guatemala (CDHG), la Defensoría de la Población Desarraigada y Migrante, el Sindicato de Trabajadores de Migración y el Instituto de Protección Social, entre otros, figuran también entre las 15 organizaciones que condenaron la matanza.
En agosto del año pasado se registró otra matanza de 72 inmigrantes en Tamaulipas, entre los que se identificaron a 11 guatemaltecos, cuyos restos fueron repatriados al país entre septiembre y noviembre último.