México
Gastan 820 MDP en Policía enferma
La falta de filtros para verificar las incapacidades médicas de agentes provoca un alto ausentismo en las corporaciones del país
Incapacidades médicas debilitan la fuerza pública en México
CIUDAD DE MÉXICO (27/DIC/2010).-Las incapacidades médicas de policías debilitan la fuerza pública en México. En plena “guerra” contra el crimen organizado, la Policía Federal, 19 secretarías estatales de seguridad pública y el Distrito Federal, así como 17 capitales y Mexicali, presentaron 502 mil 939 licencias entre sus elementos, que sumaron un ausentismo de tres millones 077 mil 915 días en el trienio 2007-2009. Mientras sus gobiernos erogaron 820 millones 318 mil 139.3 pesos (MDP) en el pago de salarios para agentes enfermos —que por ley tienen derecho a incapacitarse—, detrás de estas licencias hay defraudación por la simulación de padecimientos (ilícito más recurrente), alteración de documentos, soborno y extorsión con médicos que expiden estos documentos.
Los datos son parciales en el total de la fuerza pública nacional, porque 12 corporaciones estatales y 15 capitales (de 32 en cada caso, que son en las que se basa esta publicación) negaron o no cuentan con información sobre el enorme problema que dejan los certificados médicos de trabajadores en seguridad pública, una arista que se suma al déficit de policías en México —de los dos mil 440 municipios, 400 no tienen agentes propios y mil 060 cuentan con menos de 20 elementos—, pero la primera no forma parte de la agenda pública.
El boquete de recursos humanos y económicos que deja este ausentismo “llevaría a la quiebra a cualquier empresa”, apunta Alejandro Desfassiaux, presidente del Consejo Nacional de Seguridad Privada.
A pesar de tener una base de datos sobre este problema, las corporaciones no cuentan con filtros para verificar la legitimidad de los certificados. Los efectos de las incapacidades —legítimas o no— dejan impactos en la organización de las policías, porque exigen una reorganización operativa; daño financiero, porque causan un costo adicional por el tiempo pagado que no se trabajó, además de las horas extra erogadas para oficiales que cubrieron a sus compañeros, así como afectaciones interpersonales y éticas porque reducen la moral de los activos y la confiabilidad hacia los policías que se enferman.
De manera general, una tercera parte de los policías es la que sistemáticamente se incapacita en cada corporación. Respecto a las enfermedades, 80% no son por “riesgo” de trabajo. Es más, la mayoría de las dependencias desconoce de qué se enferman sus policías, porque los certificados sólo se clasifican por “enfermedad general”, “enfermedad de trabajo” o “maternidad”.
CIUDAD DE MÉXICO (27/DIC/2010).-Las incapacidades médicas de policías debilitan la fuerza pública en México. En plena “guerra” contra el crimen organizado, la Policía Federal, 19 secretarías estatales de seguridad pública y el Distrito Federal, así como 17 capitales y Mexicali, presentaron 502 mil 939 licencias entre sus elementos, que sumaron un ausentismo de tres millones 077 mil 915 días en el trienio 2007-2009. Mientras sus gobiernos erogaron 820 millones 318 mil 139.3 pesos (MDP) en el pago de salarios para agentes enfermos —que por ley tienen derecho a incapacitarse—, detrás de estas licencias hay defraudación por la simulación de padecimientos (ilícito más recurrente), alteración de documentos, soborno y extorsión con médicos que expiden estos documentos.
Los datos son parciales en el total de la fuerza pública nacional, porque 12 corporaciones estatales y 15 capitales (de 32 en cada caso, que son en las que se basa esta publicación) negaron o no cuentan con información sobre el enorme problema que dejan los certificados médicos de trabajadores en seguridad pública, una arista que se suma al déficit de policías en México —de los dos mil 440 municipios, 400 no tienen agentes propios y mil 060 cuentan con menos de 20 elementos—, pero la primera no forma parte de la agenda pública.
El boquete de recursos humanos y económicos que deja este ausentismo “llevaría a la quiebra a cualquier empresa”, apunta Alejandro Desfassiaux, presidente del Consejo Nacional de Seguridad Privada.
A pesar de tener una base de datos sobre este problema, las corporaciones no cuentan con filtros para verificar la legitimidad de los certificados. Los efectos de las incapacidades —legítimas o no— dejan impactos en la organización de las policías, porque exigen una reorganización operativa; daño financiero, porque causan un costo adicional por el tiempo pagado que no se trabajó, además de las horas extra erogadas para oficiales que cubrieron a sus compañeros, así como afectaciones interpersonales y éticas porque reducen la moral de los activos y la confiabilidad hacia los policías que se enferman.
De manera general, una tercera parte de los policías es la que sistemáticamente se incapacita en cada corporación. Respecto a las enfermedades, 80% no son por “riesgo” de trabajo. Es más, la mayoría de las dependencias desconoce de qué se enferman sus policías, porque los certificados sólo se clasifican por “enfermedad general”, “enfermedad de trabajo” o “maternidad”.