México
Embajadora de Suecia respalda propuesta de 'impuesto verde'
Considera que el impuesto el cobro de cinco dólares por tonelada de CO2 es un costo mínimo ya que en Suecia el gravamen alcanza los 100 euros
GUADALAJARA, JALISCO (16/OCT/2013).- La propuesta de crear un "impuesto verde" para las empresas emisoras de bióxido de carbono (CO2) -que contempla la reforma hacendaria del Gobierno Federal- es un paso positivo como medida de mitigación al calentamiento global, pues la tarifa planteada es considerablemente más baja a la de otros países que ya lo implementaron, indicó Anna Lindstedt, embajadora de Cambio Climático del gobierno de
Suecia.
El impuesto que propone la reforma es de cinco dólares por tonelada de CO2 que emitan las industrias por su actividad productiva, y aunque gremios como el siderúrgico se ha quejado por la iniciativa, Lindstedt asegura que se trata de un costo mínimo, dado que en Suecia este gravamen alcanza los 100 euros por tonelada emitida.
"Ha sido muy eficaz el impuesto y como ha sido un impuesto generalizado tanto para las personas normales como para las empresas, ha tenido efectos muy eficientes y directos", dijo la embajadora en entrevista, quien señaló que a partir de 1992, cuando se implementó el "impuesto verde" en ese país, la economía creció 60 por ciento y los gases de efecto invernadero se redujeron 20 por ciento.
"Por supuesto que en un principio la gente no estaba muy contenta, pero se va acostumbrando y uno cambia sus maneras (...).Yo pienso dos veces antes de salir en coche porque la gasolina cuesta muchísimo, entonces si puedo ir en bicicleta, caminando o en transporte público (lo hago), voy a cambiar mi manera de actuar según los costos que tienen las diferentes alternativas".
Y aunque el ejemplo de su país no garantiza que en éste ocurra lo mismo, dadas las diferencias educativas, sociales, económicas y culturales de ambas naciones, la embajadora confía en que la aplicación de este cargo generará mejores condiciones ambientales en el futuro, por lo que apeló a la conciencia de los contribuyentes.
Además, para que un incremento fiscal como éste no golpee a los que menos tienen y se siga la lógica de que pague más el que contamine más, hizo hincapié en la necesidad de que este impuesto beneficie directamente a las clases bajas.
"Es importante apoyar a los más vulnerables, es ahí donde hay un debate muy fuerte en los países que están reduciendo los subsidios a los combustibles fósiles, al mismo tiempo que se quitan los subsidios hay que apoyar a los más vulnerables, lo cierto es que los subsidios no siempre benefician a los más vulnerables sino a la clase media", dijo.
"Hay que ver cómo se puede apoyar a los que menos tienen, a los que son más pobres cuando se cambia el sistema".
Respecto a las medidas que plantea tomar el gobierno federal en coordinación con los gobiernos estatales y municipales contra el calentamiento global, a través de la Ley General de Cambio Climático aprobada en 2012, Lindstedt reconoció que se tratan de esfuerzos legislativos pioneros en ese tema a nivel mundial, el único detalle es que las acciones que ésta plantea no se han ejecutado.
"Lo que es importante es que (la ley) se replique a todos los niveles: estatal, municipal, pero sobre todo es importante que no queden como palabras sino que se implementen, es la parte más difícil".
PARA SABER
México se encuentra dentro de las primeras 11 naciones con mayor generación de bióxido de carbono, detrás de Estados Unidos, China y otros; el objetivo que se ha planteado el gobierno federal a través de su Estrategia Nacional de Energía es reducir sus emisiones un 30 por ciento hacia el año 2020, un objetivo ambicioso si no se aprueban medidas como el "impuesto verde", contemplado en la reforma hacendaria de Peña Nieto.
EL INFORMADOR / VIOLETA MELÉNDEZ
El impuesto que propone la reforma es de cinco dólares por tonelada de CO2 que emitan las industrias por su actividad productiva, y aunque gremios como el siderúrgico se ha quejado por la iniciativa, Lindstedt asegura que se trata de un costo mínimo, dado que en Suecia este gravamen alcanza los 100 euros por tonelada emitida.
"Ha sido muy eficaz el impuesto y como ha sido un impuesto generalizado tanto para las personas normales como para las empresas, ha tenido efectos muy eficientes y directos", dijo la embajadora en entrevista, quien señaló que a partir de 1992, cuando se implementó el "impuesto verde" en ese país, la economía creció 60 por ciento y los gases de efecto invernadero se redujeron 20 por ciento.
"Por supuesto que en un principio la gente no estaba muy contenta, pero se va acostumbrando y uno cambia sus maneras (...).Yo pienso dos veces antes de salir en coche porque la gasolina cuesta muchísimo, entonces si puedo ir en bicicleta, caminando o en transporte público (lo hago), voy a cambiar mi manera de actuar según los costos que tienen las diferentes alternativas".
Y aunque el ejemplo de su país no garantiza que en éste ocurra lo mismo, dadas las diferencias educativas, sociales, económicas y culturales de ambas naciones, la embajadora confía en que la aplicación de este cargo generará mejores condiciones ambientales en el futuro, por lo que apeló a la conciencia de los contribuyentes.
Además, para que un incremento fiscal como éste no golpee a los que menos tienen y se siga la lógica de que pague más el que contamine más, hizo hincapié en la necesidad de que este impuesto beneficie directamente a las clases bajas.
"Es importante apoyar a los más vulnerables, es ahí donde hay un debate muy fuerte en los países que están reduciendo los subsidios a los combustibles fósiles, al mismo tiempo que se quitan los subsidios hay que apoyar a los más vulnerables, lo cierto es que los subsidios no siempre benefician a los más vulnerables sino a la clase media", dijo.
"Hay que ver cómo se puede apoyar a los que menos tienen, a los que son más pobres cuando se cambia el sistema".
Respecto a las medidas que plantea tomar el gobierno federal en coordinación con los gobiernos estatales y municipales contra el calentamiento global, a través de la Ley General de Cambio Climático aprobada en 2012, Lindstedt reconoció que se tratan de esfuerzos legislativos pioneros en ese tema a nivel mundial, el único detalle es que las acciones que ésta plantea no se han ejecutado.
"Lo que es importante es que (la ley) se replique a todos los niveles: estatal, municipal, pero sobre todo es importante que no queden como palabras sino que se implementen, es la parte más difícil".
PARA SABER
México se encuentra dentro de las primeras 11 naciones con mayor generación de bióxido de carbono, detrás de Estados Unidos, China y otros; el objetivo que se ha planteado el gobierno federal a través de su Estrategia Nacional de Energía es reducir sus emisiones un 30 por ciento hacia el año 2020, un objetivo ambicioso si no se aprueban medidas como el "impuesto verde", contemplado en la reforma hacendaria de Peña Nieto.
EL INFORMADOR / VIOLETA MELÉNDEZ