México

El viaje a México es una prueba para la salud del Papa

Con casi 85 años, Benedicto XVI tiene una agenda marcada por pocas actividades públicas y largas horas de descansos

CIUDAD DEL VATICANO (20/MAR/2012).- El Papa Benedicto XVI,  que cumplirá 85 años en abril, emprenderá el viernes una agotadora gira de casi  una semana por México y Cuba, que pondrá a prueba su salud, por lo que le  programaron pocas actividades y largas horas de descanso.

Se trata de "un viaje largo", explicó el portavoz del Vaticano, padre  Federico Lombardi, al anunciar en noviembre pasado los países escogidos para su  primera gira a la América hispana.

Las autoridades de El Vaticano descartaron una etapa a Ciudad de México,  debido a su altitud, de dos mil 240 metros, que podía afectar su salud.

"Le desaconsejaron varias ciudades por la altura, entre ellas la capital  mexicana", contó Lombardi, al reconocer indirectamente los problemas de corazón  del anciano Papa alemán.

Interrogado poco antes de su partida sobre las condiciones de salud del  pontífice, Lombardi subrayó que el Papa "está bien".

"Tiene su edad, pero sabe cumplir su agenda fielmente", recalcó.

Durante su estadía en México, del 23 al 26 de marzo, el Papa cumplirá un  programa liviano marcado por un largo descanso el día de su llegada a León, Guanajuato.

Después de la ceremonia de bienvenida al aterrizar a las 16:30 hora local,  el Papa no tiene alguna actividad, de manera de suavizar el cambio de horario,  de unas siete horas con respecto a Roma, tras catorce horas de vuelo.

León, con mil 800 metros de altura, tiene la altitud adecuada para una persona con problemas cardíacos.

El Papa iniciará efectivamente su visita sólo el sábado 24, en las horas de la tarde, para un encuentro de cortesía al Presidente Felipe Calderón y saludar  a los cientos de niños en la plaza central.

"Le aconsejaron al Papa hospedarse en una ciudad de menos de dos mil metros  de altura", explicó Lombardi al justificar las razones por las que se descartó  el santuario de la virgen de Guadalupe, ubicado en la Ciudad de México.

Benedicto XVI, que tenía una deuda pendiente con los latinoamericanos de  habla hispana, ya que en siete años de pontificado no había aceptado  visitarlos, temía realizar un viaje tan pesado.

En una entrevista a la prensa, el cardenal cubano Jaime Ortega, arzobispo  de La Habana, contó que si bien el Papa le había manifestado durante un  encuentro su deseo de visitar la isla, le había enumerado las razones por las  que temía efectuarlo, entre ellas la distancia y sobre todo los achaques de la  edad.

El propio Joseph Ratzinger se refirió a sus problemas de salud en 2003, en  el transcurso de una entrevista concedida a la revista católica italiana "30  Días".

Hablando del cónclave de 1978 que eligió como Papa al cardenal Albino  Luciani, cuyo pontificado duró apenas un mes, declaró: "A mí me pareció que  estaba bien, aunque, ciertamente, no tenía aspecto de gozar de una gran salud.  Pero muchos parecen frágiles y luego viven 100 años. Aunque no soy médico, tuve  la impresión de que era, como yo mismo, un hombre de salud escasamente fuerte.  Esas personas son las que acaban gozando de una mayor expectativa de vida",  aseguró.

Pese a todo, el programa incluye cuatro viajes en avión y dormir en tres  lugares diferentes: León, Santiago de Cuba, el 26 de marzo y La Habana, el día  sucesivo. Una dura prueba para todo anciano.

Temas

Sigue navegando