México
El PRI insiste en crear figura de jefe de gabinete
El PRI propone desparecer las Secretarías de Gobernación, de la Función Pública y de Seguridad Pública para crear la del Interior
CIUDAD DE MÉXICO.- El Partido Revolucionario Institucional (PRI) demandó actualizar y ajustar el marco de atribuciones de la Presidencia de la República a fin de que la conducción del país pueda navegar en medio de un Congreso de la Unión donde la etapa de una mayoría absoluta es irrepetible.
El tricolor insiste en la creación de la figura del Jefe de Gabinete, que los integrantes del Gabinete, director de Pemex, de CFE y del CISEN sean ratificados por el Senado y desparecer las Secretarías de Gobernación, de la Función Pública y de Seguridad Pública para crear la del Interior.
En su propuesta de reforma del Estado, el PRI advierte que existe la posibilidad de transitar hacia un sistema político presidencialista renovado con un gobierno de gabinete que permita crear un sistema estable de alianzas entre fuerzas políticas y entre los Poderes.
"Con el objetivo de darle solidez y eficacia al funcionamiento del aparato público, procesar diferencias y las naturales discrepancias producto de la pluralidad, así como dotar a la Presidencia de una renovada capacidad de conducción de las transformaciones que México requiere", asienta. Sobre la creación de la figura de Jefe de Gabinete, en el documento elaborado por los dirigentes y legisladores del tricolor se argumenta: "En estricto sentido, el secretario de Gobernación actúa como un intermediario entre el titular del Poder Ejecutivo y la soberanía nacional.
La experiencia española en su contexto, la argentina en el estricto sentido presidencialista y más recientemente en Ucrania, han permitido introducir un esquema de mediación política sin afectar la fortaleza y legitimidad de la presidencia". Sugiere que el nombramiento y remoción del Jefe de Gabinete corresponda al Presidente de la República, ratificado por el Senado por más de la mitad de votos, a fin de que sea "responsable políticamente frente al Presidente y el Congreso".
Tendría las facultades de asumir la representación del Gobierno Federal ante el Congreso, con derecho a voz en el pleno de las Cámaras de Senadores y de Diputados; asumir la conducción de la relación política con el Congreso y con las entidades de la República.
Así como ejercer, al interior de la Administración Pública Federal, las funciones de coordinador del Gabinete y coordinador de la contraloría interna del Poder Ejecutivo Federal; informar al Congreso cada mes, del estado que guarda la administración pública federal. Además de asistir a las sesiones de apertura y clausura de los periodos de sesiones ordinarios y extraordinarios del Congreso; a las sesiones del Congreso, conforme a la periodicidad que establezca la Ley Orgánica del mismo, a efecto de desahogar los asuntos en la cartera de intereses del Gobierno Federal.
El Congreso tendrá la facultad de retirar la ratificación del nombramiento del Jefe de Gabinete, con el voto de 2/3 de los integrantes del Senado de la República. Esto será interpretado como una moción de desconfianza en el titular de la cartera. Su relevo, en todo momento, seguirá las reglas de designación por parte del Presidente de la República y ratificación del Senado
El tricolor insiste en la creación de la figura del Jefe de Gabinete, que los integrantes del Gabinete, director de Pemex, de CFE y del CISEN sean ratificados por el Senado y desparecer las Secretarías de Gobernación, de la Función Pública y de Seguridad Pública para crear la del Interior.
En su propuesta de reforma del Estado, el PRI advierte que existe la posibilidad de transitar hacia un sistema político presidencialista renovado con un gobierno de gabinete que permita crear un sistema estable de alianzas entre fuerzas políticas y entre los Poderes.
"Con el objetivo de darle solidez y eficacia al funcionamiento del aparato público, procesar diferencias y las naturales discrepancias producto de la pluralidad, así como dotar a la Presidencia de una renovada capacidad de conducción de las transformaciones que México requiere", asienta. Sobre la creación de la figura de Jefe de Gabinete, en el documento elaborado por los dirigentes y legisladores del tricolor se argumenta: "En estricto sentido, el secretario de Gobernación actúa como un intermediario entre el titular del Poder Ejecutivo y la soberanía nacional.
La experiencia española en su contexto, la argentina en el estricto sentido presidencialista y más recientemente en Ucrania, han permitido introducir un esquema de mediación política sin afectar la fortaleza y legitimidad de la presidencia". Sugiere que el nombramiento y remoción del Jefe de Gabinete corresponda al Presidente de la República, ratificado por el Senado por más de la mitad de votos, a fin de que sea "responsable políticamente frente al Presidente y el Congreso".
Tendría las facultades de asumir la representación del Gobierno Federal ante el Congreso, con derecho a voz en el pleno de las Cámaras de Senadores y de Diputados; asumir la conducción de la relación política con el Congreso y con las entidades de la República.
Así como ejercer, al interior de la Administración Pública Federal, las funciones de coordinador del Gabinete y coordinador de la contraloría interna del Poder Ejecutivo Federal; informar al Congreso cada mes, del estado que guarda la administración pública federal. Además de asistir a las sesiones de apertura y clausura de los periodos de sesiones ordinarios y extraordinarios del Congreso; a las sesiones del Congreso, conforme a la periodicidad que establezca la Ley Orgánica del mismo, a efecto de desahogar los asuntos en la cartera de intereses del Gobierno Federal.
El Congreso tendrá la facultad de retirar la ratificación del nombramiento del Jefe de Gabinete, con el voto de 2/3 de los integrantes del Senado de la República. Esto será interpretado como una moción de desconfianza en el titular de la cartera. Su relevo, en todo momento, seguirá las reglas de designación por parte del Presidente de la República y ratificación del Senado