México

El Altiplano, un penal con calificación de 8.6

El centro penitenciario carece de personal de seguridad y custodia

GUADALAJARA, JALISCO (25/FEB/2014).- Hace 13 años, Joaquín Guzmán Loera se fugó de un penal cuya calificación en gobernabilidad era de 5.25. En esta ocasión fue ingresado a un Centro Federal (número 1 Altiplano) que no alcanza una calificación de 10 —alcanzó 8.64—, de acuerdo con el último informe sobre centros penitenciarios elaborado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

El documento del organismo realiza una radiografía del penal del Altiplano, el cual presenta insuficiencia de personal de seguridad y custodia. Además presenta hacinamiento.

Con base en los datos proporcionados por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, las condiciones del penal de Puente Grande, de donde se fugó hace 13 años son: sobrepoblación y hacinamiento, deficiencias en los servicios para mantener la salud de los internos, supervisión del funcionamiento del Centro, sin acciones para atender incidentes violentos, deficiencias en la prevención y en la atención de la tortura y maltrato interno.

Además de que existen áreas de privilegios, objetos y sustancias prohibidas y de internos que ejercen violencia o control sobre el resto de la población; cobros por parte de los custodios para protección, asignación de estancia y plancha para dormir, mantenimiento de los dormitorios y visitas; igualmente cobros por parte de los internos para protección

A diferencia de Puente Grande, el penal del Altiplano no presenta áreas de privilegios, tampoco cobros por parte de custodios o internos. Aunque sí existen deficiencias durante el proceso de la imposición de sanciones disciplinarias.

Eso sí, en ninguno de los rubros el Altiplano amerita, de acuerdo a la CNDH, un 10.       

Con información de El Economista

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