México
Detienen a cuatro mexicanos en laboratorio de éxtasis en Honduras
La captura se registró ayer durante una operación que duró más de quince horas en Tegucigalpa, dijo a periodistas el titular de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico
TEGUCIGALPA, HONDURAS.- Cuatro mexicanos e igual número de hondureños fueron detenidos por autoridades antinarcóticos de
Honduras al desarticular dos laboratorios para elaborar éxtasis a base de pseudoefedrina, informó hoy la Policía.
La captura se registró ayer durante una operación que duró más de quince horas en Tegucigalpa, dijo a periodistas el titular de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico, Julián Arístides González.
Los mexicanos capturados fueron identificados como Roberto Flores, Luis Andrés Solano, Jorge Alfredo Cisneros, a quienes se les incautó unos 37 mil dólares, y Perla Tapia, mientras que los hondureños son Juan Carlos Montoya, Iván Morales, Héctor Acosta y José Ávila.
Las ocho personas estaban alojadas en un hotel de la capital hondureña, y según la versión policial, la droga era elaborada en dos funerarias.
González indicó que en coordinación con la Policía y autoridades judiciales se hicieron seis operaciones, incluidos cinco allanamientos para desbaratar dos laboratorios de éxtasis, luego de una denuncia hecha por un testigo que ahora recibe protección.
En una de las operaciones hubo un enfrentamiento a tiros entre las autoridades y los narcotraficantes, cuyo presunto cabecilla, José Dionisio Mejía, logró escapar en una camioneta, que más tarde fue encontrada con varias perforaciones de bala en una de las residencias allanadas.
Se presume que Mejía pudo resultar herido durante el fuego cruzado con los agentes antidrogas de la Fiscalía General del Estado.
Las autoridades hondureñas decomisaron al menos tres vehículos de los presuntos narcotraficantes, una cantidad indeterminada de tabletas de pseudoefedrina, dos pistolas y un fusil M-16 (arma oficial del Ejército de Honduras).
Según el informe preliminar de la Fiscalía de Honduras, la droga sería enviada a México, país donde está prohibida desde 2007 la pseudoefedrina.
Las investigaciones continuarán hoy porque no se descarta que los narcotraficantes estén utilizando otros laboratorios disfrazados de negocios como funerarias, indicó a Efe una fuente de la Dirección General de Investigación Criminal que participó en las operaciones.
En junio pasado las autoridades antidrogas de Honduras se incautaron de más de dos millones de pastillas de pseudoefedrina en tres operaciones diferentes, dos en San Pedro Sula, norte del país, y una en Tegucigalpa.
El 3 de junio pasado, en una de las operaciones coordinadas con la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA), la Policía hondureña se incautó de 1.2 millones de pastillas en el Aeropuerto Toncontín, en Tegucigalpa.
Ese cargamento, distribuido en 75 paquetes, llegó procedente de Dallas, EU, en un vuelo de una empresa de transporte de encomiendas.
El jefe de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico reiteró hoy que Honduras ha estado sirviendo de puente para el envío de pseudoefedrina a México, donde operan narcotraficantes que violan las leyes de ese país.
Otros dos envíos de pseudoefedrina llegaron este año a Honduras desde Alaska y Miami.
Según González, el crimen organizado en México ha venido utilizando a Honduras para la compra de la droga a través de empresas fantasmas y medios como el Internet.
Para sus operaciones utilizan laboratorios hondureños y personas particulares y jurídicas, según las autoridades locales, que han valorado los tres cargamentos de pseudoefedrina incautados este año en más de un millón de dólares.
La captura se registró ayer durante una operación que duró más de quince horas en Tegucigalpa, dijo a periodistas el titular de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico, Julián Arístides González.
Los mexicanos capturados fueron identificados como Roberto Flores, Luis Andrés Solano, Jorge Alfredo Cisneros, a quienes se les incautó unos 37 mil dólares, y Perla Tapia, mientras que los hondureños son Juan Carlos Montoya, Iván Morales, Héctor Acosta y José Ávila.
Las ocho personas estaban alojadas en un hotel de la capital hondureña, y según la versión policial, la droga era elaborada en dos funerarias.
González indicó que en coordinación con la Policía y autoridades judiciales se hicieron seis operaciones, incluidos cinco allanamientos para desbaratar dos laboratorios de éxtasis, luego de una denuncia hecha por un testigo que ahora recibe protección.
En una de las operaciones hubo un enfrentamiento a tiros entre las autoridades y los narcotraficantes, cuyo presunto cabecilla, José Dionisio Mejía, logró escapar en una camioneta, que más tarde fue encontrada con varias perforaciones de bala en una de las residencias allanadas.
Se presume que Mejía pudo resultar herido durante el fuego cruzado con los agentes antidrogas de la Fiscalía General del Estado.
Las autoridades hondureñas decomisaron al menos tres vehículos de los presuntos narcotraficantes, una cantidad indeterminada de tabletas de pseudoefedrina, dos pistolas y un fusil M-16 (arma oficial del Ejército de Honduras).
Según el informe preliminar de la Fiscalía de Honduras, la droga sería enviada a México, país donde está prohibida desde 2007 la pseudoefedrina.
Las investigaciones continuarán hoy porque no se descarta que los narcotraficantes estén utilizando otros laboratorios disfrazados de negocios como funerarias, indicó a Efe una fuente de la Dirección General de Investigación Criminal que participó en las operaciones.
En junio pasado las autoridades antidrogas de Honduras se incautaron de más de dos millones de pastillas de pseudoefedrina en tres operaciones diferentes, dos en San Pedro Sula, norte del país, y una en Tegucigalpa.
El 3 de junio pasado, en una de las operaciones coordinadas con la Agencia Antidrogas de los Estados Unidos (DEA), la Policía hondureña se incautó de 1.2 millones de pastillas en el Aeropuerto Toncontín, en Tegucigalpa.
Ese cargamento, distribuido en 75 paquetes, llegó procedente de Dallas, EU, en un vuelo de una empresa de transporte de encomiendas.
El jefe de la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico reiteró hoy que Honduras ha estado sirviendo de puente para el envío de pseudoefedrina a México, donde operan narcotraficantes que violan las leyes de ese país.
Otros dos envíos de pseudoefedrina llegaron este año a Honduras desde Alaska y Miami.
Según González, el crimen organizado en México ha venido utilizando a Honduras para la compra de la droga a través de empresas fantasmas y medios como el Internet.
Para sus operaciones utilizan laboratorios hondureños y personas particulares y jurídicas, según las autoridades locales, que han valorado los tres cargamentos de pseudoefedrina incautados este año en más de un millón de dólares.