México

Convento de la Santa Cruz, joya histórica en Querétaro

El convento se construyó en 1683 para atender a los misioneros que llegaban a evangelizar esta zona

QUERÉTARO.- Establecido en el sitio donde se fundó la ciudad de Querétaro, el convento de la Santa Cruz es una joya de la ingeniería de su época y un centro de devoción por excelencia. 

Tuvo como prisionero a Maximiliano de Habsburgo, se estableció en el cerro del San Gremal, y hasta el día de hoy, es el resguardo del famoso “árbol de las cruces” que atrae a una gran cantidad de turistas europeos.  

El encargado de turismo del lugar, Fray Jesús Guzmán, destacó que el convento se construyó en 1683 para atender a los misioneros que llegaban a evangelizar esta zona.  

En él, vivieron al menos 140 franciscanos en el momento de mayor auge, que con sus propios recursos construyeron el lugar y hoy recibe a más de 400 visitantes por día.  

“En México hubo dos tipos de misioneros, dos misiones de franciscanos, la primera surgió durante la conquista de México y la segunda aquí en 1683”, explicó.  

Hoy el convento resguarda aún a 31 seminaristas franciscanos y tiene, tras una fuerte reja, al famoso “árbol de las cruces”.  

De acuerdo con la leyenda, este árbol surgió luego de que el padre Antonio Margil de Jesús, “el fraile de los pies alados”, colocó su bastón en el centro del convento, de regreso de uno de sus largos viajes por Sudamérica.  

“Él vino de España en 1683, se fue a Sudamérica, estuvo 14 años allá, vivía en comunidades, no tenía convento como aquí, pero tenía que caminar entre montañas, de modo que al llegar aquí no tenía montañas, pero sí tenía convento”.  

“No necesitaba el bastón, lo enterró para usarlo cuando fuese necesario, pero el bastón le hizo la travesura de enraizar y ya se quedó ahí”, declaró. 

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