México
Con música y flores dan la bienvenida a sus muertos
Los habitantes de la zona preparan ofrendas gigantes por todo el poblado para invitar a ''las ánimas'' de seres queridos a regresar
CIUDAD DE MÉXICO (02/NOV/2010).- Con las calles bañadas en sal, copal y flores de todos los colores, en la iglesia principal de San Andrés Mixquic se hacen escuchar las 12 campanadas del mediodía que avisan que las “almas de los angelitos” pueden retornar al lugar de los muertos.
En este poblado de la delegación Tláhuac se lleva a cabo una de las celebraciones más tradicionales del Día de Muertos. Durante estos días, los habitantes de la zona preparan ofrendas gigantes por todo el poblado para invitar a “las ánimas” de seres queridos a regresar, aunque sea por un momento, a su antiguo hogar.
En la iglesia suenan por segunda vez las campanas y se da formalmente la bienvenida a los difuntos, “cuando el sol pasa por el punto más alto del cielo”, dice Panchita, vecina de la zona y una experta en el significado de esta celebración.
Este año la delegación Tláhuac recibió a los visitantes con una catrina de tres metros de altura que anuncia la llegada al poblado de Mixquic.
Con veladoras encendidas comienzan a rezar algunos por las almas de sus parientes fallecidos, otros llegan presurosos para limpiar e instalarse y otros tantos festejan con mariachis que cobran 40 pesos la canción para el difunto.
La comunidad se ha vuelto una referencia turística durante esta celebración, prueba de ello es que hoy esperan la afluencia de al menos 100 mil visitantes. Cuatrocientos policías resguardarán a los visitantes, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal.
En este poblado de la delegación Tláhuac se lleva a cabo una de las celebraciones más tradicionales del Día de Muertos. Durante estos días, los habitantes de la zona preparan ofrendas gigantes por todo el poblado para invitar a “las ánimas” de seres queridos a regresar, aunque sea por un momento, a su antiguo hogar.
En la iglesia suenan por segunda vez las campanas y se da formalmente la bienvenida a los difuntos, “cuando el sol pasa por el punto más alto del cielo”, dice Panchita, vecina de la zona y una experta en el significado de esta celebración.
Este año la delegación Tláhuac recibió a los visitantes con una catrina de tres metros de altura que anuncia la llegada al poblado de Mixquic.
Con veladoras encendidas comienzan a rezar algunos por las almas de sus parientes fallecidos, otros llegan presurosos para limpiar e instalarse y otros tantos festejan con mariachis que cobran 40 pesos la canción para el difunto.
La comunidad se ha vuelto una referencia turística durante esta celebración, prueba de ello es que hoy esperan la afluencia de al menos 100 mil visitantes. Cuatrocientos policías resguardarán a los visitantes, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal.