México
Chofer de Romero Deschamps despilfarra dinero en carreras de caballos
El hombre apuesta en carreras simultáneas tanto de hipódromos de Estados Unidos como del Hipódromo de las Américas
CIUDAD DE MÉXICO (14/JUL/2013).- Con fajos de billetes de 500 y mil pesos, el chofer de Carlos Romero Deschamps, Senador del PRI y líder petrolero, apuesta en carreras simultáneas tanto de hipódromos de Estados Unidos como del Hipódromo de las Américas.
De acuerdo con la investigación de un diario, don Arturo, como es conocido por taquilleros y meseros, puede despilfarrar hasta 30 mil pesos en una sola tarde.
“Es buen apostador. Apuesta fuerte: de a mil o dos mil pesos por carrera”, declaró al diario un cajero.
El pasado 28 de junio, se constató la llegada de este hombre al Hipódromo de las Américas. Arribó solo, se sentó en una de las mesas llamadas periqueras, pidió un molcajete con salsa roja martajada y totopos y apostó 20 mil pesos en un lapso de cuatro horas.
La rutina de don Arturo consiste en pedir al taquillero de competencias remotas los programas de los hipódromos estadounidenses Betfair Hollywood Park, Belmont Park, Churchill Downs y Pleasanton, además del correspondiente al mexicano.
Se va a una mesa, analiza sus jugadas y con plumón azul palomea a los caballos. Si decide apostar, llama a uno de los empleados y le informa sobre su elección.
“Nunca nos da el dinero en la mano, siempre nos avienta los billetes (…) sabemos que es de Pemex, del sindicato, es bueno para jugar”, expresó uno de los encargados de las ventanillas de apuestas.
También reveló que da buenas propinas cuando sus caballos le responden.
“Si gana una apuesta da propinas de 500 o 600 pesos, a veces hasta de mil pesos si la ganancia para él es buena, eso es lo que tiene”, dijo.
De acuerdo con la investigación de un diario, don Arturo, como es conocido por taquilleros y meseros, puede despilfarrar hasta 30 mil pesos en una sola tarde.
“Es buen apostador. Apuesta fuerte: de a mil o dos mil pesos por carrera”, declaró al diario un cajero.
El pasado 28 de junio, se constató la llegada de este hombre al Hipódromo de las Américas. Arribó solo, se sentó en una de las mesas llamadas periqueras, pidió un molcajete con salsa roja martajada y totopos y apostó 20 mil pesos en un lapso de cuatro horas.
La rutina de don Arturo consiste en pedir al taquillero de competencias remotas los programas de los hipódromos estadounidenses Betfair Hollywood Park, Belmont Park, Churchill Downs y Pleasanton, además del correspondiente al mexicano.
Se va a una mesa, analiza sus jugadas y con plumón azul palomea a los caballos. Si decide apostar, llama a uno de los empleados y le informa sobre su elección.
“Nunca nos da el dinero en la mano, siempre nos avienta los billetes (…) sabemos que es de Pemex, del sindicato, es bueno para jugar”, expresó uno de los encargados de las ventanillas de apuestas.
También reveló que da buenas propinas cuando sus caballos le responden.
“Si gana una apuesta da propinas de 500 o 600 pesos, a veces hasta de mil pesos si la ganancia para él es buena, eso es lo que tiene”, dijo.