México
Arquidiócesis pide aplicar penas a funcionarios corruptos
En su semanario 'Desde la fe' la Iglesia Católica dice que no podrá vencerse al crimen organizado mientras haya políticos coludidos con él
CIUDAD DE MÉXICO (15/MAY/2011).- La Arquidiócesis de México se pronunció por aplicar la responsabilidad penal e inhabilitación para ocupar cargos públicos, a los servidores públicos corruptos, ya que la impunidad y la
corrupción son males endémicos que urge erradicar.
En el editorial titulado “mucho más que corrupción” de su semanario Desde la Fe, el órgano religioso indicó que un país corrupto y con enormes grados de impunidad no podrá ordenar su vida pública.
Ello, al tomar como punto de partida el “vergonzoso” trato que reciben los migrantes en México, pues las propias autoridades mexicanas encargadas de poner orden al tránsito de éstos, son las que se convirtieron en el primer eslabón del crimen organizado.
Señaló que no basta con denunciar la corrupción porque ya es necesario abrir paso a la exigencia y a la aplicación de la ley, a lo que preguntó ¿Cuándo se pondrá en la cárcel a los malos servidores públicos para mostrar el cumplimiento de la ley?.
“Hay muchos malos funcionarios y se conocen sus nombres y apellidos, pero simplemente se les inhabilita para cargos públicos, no se les exige su responsabilidad penal”, reiteró el semanario editado por la Arquidiócesis de México que encabeza el cardenal Norberto Rivera.
El editorial recordó que los obispos católicos mexicanos han expresado reiteradamente que los tres grandes problemas que alimentan la violencia en el país son: la crisis de legalidad, porque nunca se aplica la ley.
También la crisis de moralidad, porque autoridades y sociedad han perdido el sentido de la exigencia ética y moral, y la indiferencia ciudadana ante estos hechos lamentables.
Alertó que no podrá vencerse al crimen organizado cuando por una parte hay una política del gobierno federal para enfrentarlo con todo el poder del estado mientras que al mismo tiempo existen muchos servidores públicos que colaboran con bandas criminales o son parte de ellas.
Indudablemente, agregó, muchas cosas deben cambiar, desde la estrategia actual contra el crimen hasta las leyes injustas que degradan la moralidad social, pues de otra manera “seguiremos en caída libre a una sociedad sin ideales ni futuro”.
En el editorial titulado “mucho más que corrupción” de su semanario Desde la Fe, el órgano religioso indicó que un país corrupto y con enormes grados de impunidad no podrá ordenar su vida pública.
Ello, al tomar como punto de partida el “vergonzoso” trato que reciben los migrantes en México, pues las propias autoridades mexicanas encargadas de poner orden al tránsito de éstos, son las que se convirtieron en el primer eslabón del crimen organizado.
Señaló que no basta con denunciar la corrupción porque ya es necesario abrir paso a la exigencia y a la aplicación de la ley, a lo que preguntó ¿Cuándo se pondrá en la cárcel a los malos servidores públicos para mostrar el cumplimiento de la ley?.
“Hay muchos malos funcionarios y se conocen sus nombres y apellidos, pero simplemente se les inhabilita para cargos públicos, no se les exige su responsabilidad penal”, reiteró el semanario editado por la Arquidiócesis de México que encabeza el cardenal Norberto Rivera.
El editorial recordó que los obispos católicos mexicanos han expresado reiteradamente que los tres grandes problemas que alimentan la violencia en el país son: la crisis de legalidad, porque nunca se aplica la ley.
También la crisis de moralidad, porque autoridades y sociedad han perdido el sentido de la exigencia ética y moral, y la indiferencia ciudadana ante estos hechos lamentables.
Alertó que no podrá vencerse al crimen organizado cuando por una parte hay una política del gobierno federal para enfrentarlo con todo el poder del estado mientras que al mismo tiempo existen muchos servidores públicos que colaboran con bandas criminales o son parte de ellas.
Indudablemente, agregó, muchas cosas deben cambiar, desde la estrategia actual contra el crimen hasta las leyes injustas que degradan la moralidad social, pues de otra manera “seguiremos en caída libre a una sociedad sin ideales ni futuro”.