Jalisco
Sesión de Ayuntamiento en Tlajomulco termina en zafarrancho verbal
El ataque verbal fue protagonizado por el alcalde de Tlajomulco Enrique Alfaro y por el regidor Juan Manuel Soto
TLAJOMULCO DE ZÚÑIGA, JALISCO (09/OCT/2010).- Con calificativos como “ignorante”, “mentiroso”, “manipulador” e incluso “bocón”, transcurrió la recta final de la primera sesión ordinaria correspondiente al mes de octubre en el Ayuntamiento de
Tlajomulco de Zúñiga. El alcalde Enrique Alfaro fue increpado por el regidor perredista, Juan Manuel Soto, quien de nueva cuenta sacó a la luz las presuntas irregularidades que, considera, se cometen en el fraccionamiento Los Cántaros, ubicado sobre la Avenida Adolf Horn.
El pleno realizaba su sesión de forma habitual, hasta que la regidora Evangelina Pedroza solicitó se le escuchara para solicitar la reposición del puesto de uno de sus colaboradores, quien, de acuerdo con el síndico, Alberto Uribe, fue cesado por cometer actos en desapego de las funciones para las cuales se le contrató.
A ello sobrevino un ataque verbal del perredista Soto García, quien pidió al menos se le pagara una quincena de adeudo al ex trabajador de la regidora. El presidente frenó la solicitud al referir que eso era imposible, toda vez que el contrato de este individuo, llamado Gregorio García Mora, había vencido ya.
Poco después, el edil solicitó hacer uso de la voz para exponer tres “inquietudes” que dieron inicio a la batalla verbal, a la cual se sumaron el alcalde y el síndico como contraparte.
En primer lugar, Soto García mencionó que el Gobierno municipal había cometido un acto de “revanchismo” al clausurar un banco de material ubicado en la Delegación El Zapote, que el presidente se encargó de señalar, pertenece al ex regidor Nicolás Vega Pedroza, hermano de la actual regidora Evangelina.
Enrique Alfaro precisó que la instrucción de clausura no corrió a cargo del Ayuntamiento, sino de la Secretaría del Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable ( Semades), que “impidió dar continuidad a este tipo de proyectos” porque afectarían una importante zona de recarga de mantos acuíferos.
El zénit de la discusión ocurrió cuando Juan Manuel Soto pidió a dos personas entrar al salón y colocar documentos en el centro de la tribuna, justo frente al alcalde, que según él, “prueban que el Ayuntamiento concedió certificados de habitabilidad” para el fraccionamiento Los Cántaros, motivo de discusiones anteriores y ruedas de prensa convocadas por el edil.
“Es un farsante, presidente, y no tiene ni la menor pizca de honestidad”, sentenció el regidor, lo que desató una ronda de aplausos de varios de los asistentes a la sesión.
Esto último despertó el enojo del primer edil, quien calificó a su opositor como “ignorante” y “manipulador”; incluso lo retó públicamente a denunciarlo por la vía penal, ya que las denuncias ante los medios de comunicación “no le han dado resultado”.
“Estar haciendo esas afirmaciones me parece muy delicado. Lo reto, regidor Soto, para que se le quite lo ‘bocón’, a que presente una denuncia penal en mi contra y yo me defenderé con mucho gusto”.
Debido a que la discusión comenzó a rebasar los niveles del respeto, el síndico Alberto Uribe solicitó la palabra para externar su preocupación por el hecho, pero fue increpado por uno de los asistentes, quien comenzó a gritar y retarlo a que lo callara. Ello motivó que el secretario general, Ismael Del Toro Castro, solicitara a este “colaborador del edil” en dos ocasiones que abandonara el salón; poco faltó para que llamara a la seguridad del recinto municipal.
Finalmente, el alcalde pidió a los regidores restantes que votaran a favor o en contra de que los puntos en debate continuaran; todos, excepto Evangelina Pedroza y Soto García, apoyaron la decisión del alcalde, con lo que dio por concluido este denso altercado.
FRASES:
“Vamos a demostrar que usted no es el líder social que dice ser”.
Juan Manuel Soto,
Regidor de Tlajomulco.
“A mí, con sus pantalones prestados, me puede ofender todo lo que quiera, no me tiene con ningún cuidado”.
Enrique Alfaro,
Alcalde de Tlajomulco.
El pleno realizaba su sesión de forma habitual, hasta que la regidora Evangelina Pedroza solicitó se le escuchara para solicitar la reposición del puesto de uno de sus colaboradores, quien, de acuerdo con el síndico, Alberto Uribe, fue cesado por cometer actos en desapego de las funciones para las cuales se le contrató.
A ello sobrevino un ataque verbal del perredista Soto García, quien pidió al menos se le pagara una quincena de adeudo al ex trabajador de la regidora. El presidente frenó la solicitud al referir que eso era imposible, toda vez que el contrato de este individuo, llamado Gregorio García Mora, había vencido ya.
Poco después, el edil solicitó hacer uso de la voz para exponer tres “inquietudes” que dieron inicio a la batalla verbal, a la cual se sumaron el alcalde y el síndico como contraparte.
En primer lugar, Soto García mencionó que el Gobierno municipal había cometido un acto de “revanchismo” al clausurar un banco de material ubicado en la Delegación El Zapote, que el presidente se encargó de señalar, pertenece al ex regidor Nicolás Vega Pedroza, hermano de la actual regidora Evangelina.
Enrique Alfaro precisó que la instrucción de clausura no corrió a cargo del Ayuntamiento, sino de la Secretaría del Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable ( Semades), que “impidió dar continuidad a este tipo de proyectos” porque afectarían una importante zona de recarga de mantos acuíferos.
El zénit de la discusión ocurrió cuando Juan Manuel Soto pidió a dos personas entrar al salón y colocar documentos en el centro de la tribuna, justo frente al alcalde, que según él, “prueban que el Ayuntamiento concedió certificados de habitabilidad” para el fraccionamiento Los Cántaros, motivo de discusiones anteriores y ruedas de prensa convocadas por el edil.
“Es un farsante, presidente, y no tiene ni la menor pizca de honestidad”, sentenció el regidor, lo que desató una ronda de aplausos de varios de los asistentes a la sesión.
Esto último despertó el enojo del primer edil, quien calificó a su opositor como “ignorante” y “manipulador”; incluso lo retó públicamente a denunciarlo por la vía penal, ya que las denuncias ante los medios de comunicación “no le han dado resultado”.
“Estar haciendo esas afirmaciones me parece muy delicado. Lo reto, regidor Soto, para que se le quite lo ‘bocón’, a que presente una denuncia penal en mi contra y yo me defenderé con mucho gusto”.
Debido a que la discusión comenzó a rebasar los niveles del respeto, el síndico Alberto Uribe solicitó la palabra para externar su preocupación por el hecho, pero fue increpado por uno de los asistentes, quien comenzó a gritar y retarlo a que lo callara. Ello motivó que el secretario general, Ismael Del Toro Castro, solicitara a este “colaborador del edil” en dos ocasiones que abandonara el salón; poco faltó para que llamara a la seguridad del recinto municipal.
Finalmente, el alcalde pidió a los regidores restantes que votaran a favor o en contra de que los puntos en debate continuaran; todos, excepto Evangelina Pedroza y Soto García, apoyaron la decisión del alcalde, con lo que dio por concluido este denso altercado.
FRASES:
“Vamos a demostrar que usted no es el líder social que dice ser”.
Juan Manuel Soto,
Regidor de Tlajomulco.
“A mí, con sus pantalones prestados, me puede ofender todo lo que quiera, no me tiene con ningún cuidado”.
Enrique Alfaro,
Alcalde de Tlajomulco.