Jalisco

Se la juegan en medio de obras en el Centro

Según el Ayuntamiento tapatío, la intervención de banquetas sigue en marcha, en tiempo y forma

GUADALAJARA, JALISCO (29/ENE/2013).- De acuerdo con el plan original del Ayuntamiento de Guadalajara, la intervención de banquetas en el primer cuadro de la ciudad, que inició el pasado 7 de enero, debe tener un tiempo máximo para su conclusión de 17 semanas. Para estos trabajos la alcaldía busca que “sean pocas las molestias a transeúntes y automovilistas”. Sin embargo, la premura por tener estas mejoras a tiempo ha llevado a descuidar el aspecto de la seguridad para transitar.

Sobre los avances, el arquitecto Carlos Felipe Arias García, secretario de Obras Públicas municipales del Ayuntamiento de Guadalajara, señaló el fin de semana pasado que “se iniciaron las obras en cinco cruceros, (avenidas Alcalde-16 de Septiembre en su cruce con Independencia, Hidalgo, Morelos, Pedro Moreno y Juárez), que representan 20 esquinas, de las cuales siete ya están terminadas y en funcionamiento, con sus rampas y guías táctiles para discapacitados visuales. Hay otras 11 (esquinas) que estaban en proceso y se terminaron este fin de semana (pasado) y las otras dos restantes se terminarán el miércoles o jueves”.

En un recorrido que este medio realizó en la zona ayer por la tarde, se observó que en las aceras del crucero de Avenida Juárez y 16 de Septiembre tres esquinas están siendo atendidas. Más adelante, en Pedro Moreno, las obras han finalizado, aunque del lado poniente de 16 de Septiembre todavía falta por retirar un cerco. Luego, en Morelos, sólo una banqueta estaba en sus últimos detalles. En el cruce con Hidalgo, del lado de la Catedral y de la Rotonda, las esquinas siguen en plena construcción así como en la esquina del Palacio Municipal. Por último, al llegar a la calle Independencia, las obras continúan del lado de la Rotonda y en los portales, en el lado oriente de Alcalde.

Áreas de oportunidad

El arquitecto del Departamento de Proyectos Urbanísticos del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) de la Universidad de Guadalajara, Sergio González Guzmán, considera que estas obras podrían servir para informar a la población sobre la seguridad en las mismas. “Yo he observado que algunos trabajadores no utilizan casco, al mismo tiempo que las personas se tienen que bajar de las banquetas para seguir su camino, mientras que los automovilistas tienen que estar más atentos para no causar algún accidente. En general, no hay buena señalización en las obras”.

Por otro lado, ante la velocidad con la que se están construyendo estas mejoras urbanas, el arquitecto señala que se puede poner en duda la calidad. “El tiempo que se lleven las obras es lo que menos importa, siempre y cuando sea con calidad y brinde todas las medidas de seguridad”.

Y agrega: “Si contratas el presupuesto más barato, puedes encontrarte con estas deficiencias. Sin embargo, la autoridad municipal está obligada a pedir al constructor que entregue (la obra) con la mejor calidad”. El experto señala que en el Centro “tenemos un gran catálogo de obras municipales que se han convertido en un emblema de la autoridad en curso, y es un concepto que se sigue manejando: siempre encontramos bancas, luminarias y banquetas diferentes”.

Cruceros (in)seguros

Retomando el aspecto de seguridad, la Secretaría de Vialidad, a través de su departamento de comunicación social, comenta que “no hay una orden específica para que los agentes viales cuiden a los peatones o ayuden a estos a cruzar las calles en las zonas de obras. Tenemos agentes vigilando la zona, como ha sido siempre, y hasta ahora no tenemos un reporte de accidente provocado por estas obras”.

Por su parte, el departamento de Bomberos de Guadalajara señala que se han hecho recorridos en la zona. Sin embargo, el reporte de lo que se ha observado y registrado, está en manos del comandante César Saldaña (que este medio intentó localizar, sin éxito) y conoce los detalles.

Para la gente y automovilistas que transitan por el lugar, el proceso de construcción y mejoras no ha sido de su agrado, aunque consideran que estas obras son a futuro un bien común. Lo que más afecta la seguridad de un transeúnte es la poca visibilidad y espacio para moverse, además de que corren el riesgo de ser atropellados tras bajar de la banqueta, tal como sucede en el cruce de Juárez y 16 de Septiembre; uno de los últimos cruceros que se terminarán de intervenir en esta primera etapa (de dos) en las banquetas del Centro tapatío.

En estas esquinas a simple vista se observa un problema de movilidad. Autos, motos, camionetas y camiones de transporte público, ahora ven invadido su espacio (el arroyo vehicular) por las personas que deberían caminar por las banquetas, quienes al toparse con una obra, tienen que bajar de ella para seguir su camino (algunos lo hacen sin precaución).

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