Jalisco
Sancionan a inspectores tapatíos por corruptelas
Dos de ellos fueron cesados por haber permitido el comercio ambulante en el Centro Histórico a cambio de dádivas
GUADALAJARA, JALISCO (15/JUN/2012).- El Ayuntamiento de Guadalajara determinó sancionar a ocho integrantes de la Dirección de Inspección y Vigilancia, por diversas irregularidades que les fueron constatadas en su actuar, entre éstas, la aceptación de dádivas a cambio de permitir el comercio ambulante en el Centro Histórico tapatío.
Dentro de la estructura del Gobierno municipal existe un órgano edilicio dedicado específicamente a la fiscalización del desempeño de los inspectores que están encargados de velar porque se cumpla el marco reglamentario vigente: es la Comisión de Vigilancia a la Inspección, la cual está facultada para resolver sobre la sanción de aquellos que son indagados.
En su última sesión, por lo tanto, esta Comisión concluyó con el cese de dos inspectores municipales quienes aceptaron ser sobornados para tolerar la presencia de comerciantes ambulantes en el primer cuadro de la ciudad, lo que está prohibido según la reglamentación municipal.
Durante esta administración municipal ha sido un señalamiento recurrente el incremento que tuvo el comercio ambulante dentro del Centro Histórico de Guadalajara, una situación que se consideraba controlada hasta el año 2009, todavía bajo la gestión anterior.
El presidente de la Comisión, el regidor Eduardo Almaguer Ramírez (quien también está a la cabeza del PRI en Jalisco, como delegado especial con funciones de presidente), puntualizó que tres inspectores más fueron sancionados con ocho días sin goce de sueldo, y otro trio de servidores públicos con sólo tres días sin goce de sueldo.
Las faltas que se les atribuyen a estos seis inspectores hacen referencia básicamente a la formulación de actas contra comerciantes sobre supuestas violaciones a la norma municipal que, en realidad y de acuerdo a la indagatoria de la Comisión, no existieron, por lo que se decantó por la versión de los ciudadanos que interpusieron las quejas contra los servidores públicos.
Las resoluciones de la Comisión se basan, dice Almaguer Ramírez, tanto en la investigación de los casos en que se vieron involucrados los inspectores, como en los antecedentes que han ido acumulando en sus expedientes individuales a largo de su trayectoria como integrantes de la Dirección de Inspección y Vigilancia.
De esta manera, dice el edil a manera de ejemplo, uno de los inspectores que fue cesado tenía en su haber una decena de sanciones previas por actuaciones indebidas que constaban en su expediente personal; la otra cara de la moneda son los inspectores que sólo fueron castigados con tres días sin goce de sueldo, y que cuentan con una carrera de alrededor de 15 años en el servicio público sin haber sido hallados en situaciones irregulares.
“Esta Comisión desarrolla todo un proceso administrativo para la integración de los expedientes, donde son citados tanto los servidores públicos como los particulares que se sienten agraviados; se piden informes, se hace toda una investigación que, obviamente, lleva tiempo, pero la dictaminación que se hace viene muy bien sustentada con una muy buena motivación jurídica para evitar que pudieran, por alguna autoridad jurisdiccional de tipo laboral, ser reinstalados algunos de estos servidores públicos”, dijo el presidente de la Comisión.
Los hechos más antiguos resueltos durante la última sesión de la Comisión datan de los dos últimos meses de 2011, pero hay otros que sucedieron durante este mismo año. Ese cuerpo colegiado cuenta con la representación de las diversas fuerzas políticas con presencia en el Ayuntamiento (PRI, PAN, PVEM) y también de las secretarías de Obras Públicas, Medio Ambiente y Ecología y la misma Dirección de Inspección y Vigilancia, por ser estas áreas operativas las que cuentan con funciones de inspección.
En estos momentos se desahogan al interior de la Comisión de Inspección a Vigilancia otros 25 procedimientos administrativos contra el mismo número de inspectores también por supuestas irregularidades en su actuación.
El órgano exhortó, finalmente, a la Secretaría de Contraloría Municipal y a su Unidad de Supervisión a Inspección y Vigilancia, para que observe de cerca el desempeño de los inspectores, y vaya “hasta el fondo con todos los elementos legales para evitar, a toda costa, la impunidad y sancionar la corrupción”.
EL INFORMADOR / LUIS HERRERA
Dentro de la estructura del Gobierno municipal existe un órgano edilicio dedicado específicamente a la fiscalización del desempeño de los inspectores que están encargados de velar porque se cumpla el marco reglamentario vigente: es la Comisión de Vigilancia a la Inspección, la cual está facultada para resolver sobre la sanción de aquellos que son indagados.
En su última sesión, por lo tanto, esta Comisión concluyó con el cese de dos inspectores municipales quienes aceptaron ser sobornados para tolerar la presencia de comerciantes ambulantes en el primer cuadro de la ciudad, lo que está prohibido según la reglamentación municipal.
Durante esta administración municipal ha sido un señalamiento recurrente el incremento que tuvo el comercio ambulante dentro del Centro Histórico de Guadalajara, una situación que se consideraba controlada hasta el año 2009, todavía bajo la gestión anterior.
El presidente de la Comisión, el regidor Eduardo Almaguer Ramírez (quien también está a la cabeza del PRI en Jalisco, como delegado especial con funciones de presidente), puntualizó que tres inspectores más fueron sancionados con ocho días sin goce de sueldo, y otro trio de servidores públicos con sólo tres días sin goce de sueldo.
Las faltas que se les atribuyen a estos seis inspectores hacen referencia básicamente a la formulación de actas contra comerciantes sobre supuestas violaciones a la norma municipal que, en realidad y de acuerdo a la indagatoria de la Comisión, no existieron, por lo que se decantó por la versión de los ciudadanos que interpusieron las quejas contra los servidores públicos.
Las resoluciones de la Comisión se basan, dice Almaguer Ramírez, tanto en la investigación de los casos en que se vieron involucrados los inspectores, como en los antecedentes que han ido acumulando en sus expedientes individuales a largo de su trayectoria como integrantes de la Dirección de Inspección y Vigilancia.
De esta manera, dice el edil a manera de ejemplo, uno de los inspectores que fue cesado tenía en su haber una decena de sanciones previas por actuaciones indebidas que constaban en su expediente personal; la otra cara de la moneda son los inspectores que sólo fueron castigados con tres días sin goce de sueldo, y que cuentan con una carrera de alrededor de 15 años en el servicio público sin haber sido hallados en situaciones irregulares.
“Esta Comisión desarrolla todo un proceso administrativo para la integración de los expedientes, donde son citados tanto los servidores públicos como los particulares que se sienten agraviados; se piden informes, se hace toda una investigación que, obviamente, lleva tiempo, pero la dictaminación que se hace viene muy bien sustentada con una muy buena motivación jurídica para evitar que pudieran, por alguna autoridad jurisdiccional de tipo laboral, ser reinstalados algunos de estos servidores públicos”, dijo el presidente de la Comisión.
Los hechos más antiguos resueltos durante la última sesión de la Comisión datan de los dos últimos meses de 2011, pero hay otros que sucedieron durante este mismo año. Ese cuerpo colegiado cuenta con la representación de las diversas fuerzas políticas con presencia en el Ayuntamiento (PRI, PAN, PVEM) y también de las secretarías de Obras Públicas, Medio Ambiente y Ecología y la misma Dirección de Inspección y Vigilancia, por ser estas áreas operativas las que cuentan con funciones de inspección.
En estos momentos se desahogan al interior de la Comisión de Inspección a Vigilancia otros 25 procedimientos administrativos contra el mismo número de inspectores también por supuestas irregularidades en su actuación.
El órgano exhortó, finalmente, a la Secretaría de Contraloría Municipal y a su Unidad de Supervisión a Inspección y Vigilancia, para que observe de cerca el desempeño de los inspectores, y vaya “hasta el fondo con todos los elementos legales para evitar, a toda costa, la impunidad y sancionar la corrupción”.
EL INFORMADOR / LUIS HERRERA