Jalisco
Rebaten propuesta de cambios a reglamento tapatío
Regidor del PAN cuestiona argumentos de la Secretaría General para permitir ambulantaje en el Centro Histórico
GUADALAJARA, JALISCO (10/OCT/2013).- Ante la inminente llegada de una propuesta de modificación reglamentaria en Guadalajara que podría regularizar de manera definitiva el
ambulantaje en el
Centro Histórico, el regidor del
PAN, Mario Salazar Madera, rebatió los argumentos gubernamentales que se han esgrimido hasta ahora para ello, el principal, la inaplicabilidad de la norma vigente.
El titular de la Secretaría General de Guadalajara, Jesús Lomelí Rosas, ha dicho que lo que necesita la ciudad es un reglamento que sea "observable", es decir, que pueda hacerse cumplir, pues señala que la prohibición actual de ambulantes está en una zona tan amplia (Belisario Domínguez, Unión, Circunvalación y La Paz) que no la hace factible.
Salazar Madera responde que este planteamiento no puede ser válido "en absoluto", pues el crecimiento de los vendedores en el espacio público del Centro Histórico, como se mantiene hoy en día, originado desde la pasada administración municipal, responde a una determinación de las autoridades emanadas del PRI por no aplicar la norma actual, y no a la imposibilidad de ejecutarla.
"Si no hay voluntad nunca va a ser aplicable el reglamento, sin embargo, quien está obligado, quien incluso tomó protesta jurando cumplir la ley, la Constitución, los reglamentos, y todo lo que está establecido en un órgano de gobierno, debe de cumplirlo al pie de la letra, debe llevarlo a cabo, tiene que hacerlo aplicable".
El 24 de septiembre pasado la fracción panista dio a conocer otra prueba documental, que demuestra nuevamente la protección deliberada del Ayuntamiento hacia el ambulantaje en el
Centro Histórico, contraviniendo la norma. Se trató de un oficio elaborado por el responsable directo de estas tareas, Juan José Larios Vázquez, jefe de la Unidad Departamental de Inspección a Mercados y Espacios Abiertos, quien plasmó en un documento oficial: "al realizar la inspección en los Jardines de Aránzazu y San Francisco, no procede (su retiro) ya que los comerciantes ambulantes que se encuentran laborando son tolerados por Secretaría General".
No es, pues, un problema de inaplicabilidad en la norma, concluye el regidor. "Si se pretende establecer o legalizar algunos ambulantes después van a venir los demás y van a decir -ahora seguimos nosotros-, y va a ser un cuento de nunca acabar (...) un reglamento y una ley tiene que estar sobre todo enfocados a un beneficio común, para todos".
Mientras la autoridad municipal sostiene esta imposibilidad por hacer valer el reglamento y retirar al ambulantaje del espacio público del primer cuadro, sigue sin haber una reactivación de la Plaza Guadalajara, un inmueble que costó 34 millones de pesos y permanece semivacío, igual que uno de cada tres locales existentes en la red de mercados municipales del Ayuntamiento (91, con cuatro mil 127 espacios en total).
El secretario general de Guadalajara, quien adelantó que la propuesta de modificación reglamentaria estará lista en no más de tres semanas, también justificó la intención del proyecto normativo con la frase: "Acuérdense, normalmente la fuente principal de las leyes y el derecho es la costumbre, y son las costumbres las que se van haciendo leyes".
Abunda Salazar Madera: "Lo que declara el secretario nos parece muy lamentable, muy irresponsable incluso, y sobre todo, una situación que no viene a tocar de fondo la problemática. Ante la imposibilidad de controlar el ambulantaje pues entonces hay que reglamentarlo. Tendríamos que preguntar quiénes se van a quedar, bajo qué condición, quién va a poner la 'palomita', quién va a poner la tache, a quién le van a responder, a qué lideres van a proteger; recordemos que también los ambulantes tienen líderes, y esto, incluso, puede responder o se puede interpretar que responde a compromisos políticos con el partido en el gobierno".
Puso en tela de juicio, finalmente, que una modificación reglamentaria como ésta pueda ser consensuada con el sector del comercio formal, pues representará "fincar una competencia desleal contra aquellos que, efectivamente, están en regla; contra aquellos que pagan impuestos".
EL INFORMADOR / LUIS HERRERA
El titular de la Secretaría General de Guadalajara, Jesús Lomelí Rosas, ha dicho que lo que necesita la ciudad es un reglamento que sea "observable", es decir, que pueda hacerse cumplir, pues señala que la prohibición actual de ambulantes está en una zona tan amplia (Belisario Domínguez, Unión, Circunvalación y La Paz) que no la hace factible.
Salazar Madera responde que este planteamiento no puede ser válido "en absoluto", pues el crecimiento de los vendedores en el espacio público del Centro Histórico, como se mantiene hoy en día, originado desde la pasada administración municipal, responde a una determinación de las autoridades emanadas del PRI por no aplicar la norma actual, y no a la imposibilidad de ejecutarla.
"Si no hay voluntad nunca va a ser aplicable el reglamento, sin embargo, quien está obligado, quien incluso tomó protesta jurando cumplir la ley, la Constitución, los reglamentos, y todo lo que está establecido en un órgano de gobierno, debe de cumplirlo al pie de la letra, debe llevarlo a cabo, tiene que hacerlo aplicable".
El 24 de septiembre pasado la fracción panista dio a conocer otra prueba documental, que demuestra nuevamente la protección deliberada del Ayuntamiento hacia el ambulantaje en el
Centro Histórico, contraviniendo la norma. Se trató de un oficio elaborado por el responsable directo de estas tareas, Juan José Larios Vázquez, jefe de la Unidad Departamental de Inspección a Mercados y Espacios Abiertos, quien plasmó en un documento oficial: "al realizar la inspección en los Jardines de Aránzazu y San Francisco, no procede (su retiro) ya que los comerciantes ambulantes que se encuentran laborando son tolerados por Secretaría General".
No es, pues, un problema de inaplicabilidad en la norma, concluye el regidor. "Si se pretende establecer o legalizar algunos ambulantes después van a venir los demás y van a decir -ahora seguimos nosotros-, y va a ser un cuento de nunca acabar (...) un reglamento y una ley tiene que estar sobre todo enfocados a un beneficio común, para todos".
Mientras la autoridad municipal sostiene esta imposibilidad por hacer valer el reglamento y retirar al ambulantaje del espacio público del primer cuadro, sigue sin haber una reactivación de la Plaza Guadalajara, un inmueble que costó 34 millones de pesos y permanece semivacío, igual que uno de cada tres locales existentes en la red de mercados municipales del Ayuntamiento (91, con cuatro mil 127 espacios en total).
El secretario general de Guadalajara, quien adelantó que la propuesta de modificación reglamentaria estará lista en no más de tres semanas, también justificó la intención del proyecto normativo con la frase: "Acuérdense, normalmente la fuente principal de las leyes y el derecho es la costumbre, y son las costumbres las que se van haciendo leyes".
Abunda Salazar Madera: "Lo que declara el secretario nos parece muy lamentable, muy irresponsable incluso, y sobre todo, una situación que no viene a tocar de fondo la problemática. Ante la imposibilidad de controlar el ambulantaje pues entonces hay que reglamentarlo. Tendríamos que preguntar quiénes se van a quedar, bajo qué condición, quién va a poner la 'palomita', quién va a poner la tache, a quién le van a responder, a qué lideres van a proteger; recordemos que también los ambulantes tienen líderes, y esto, incluso, puede responder o se puede interpretar que responde a compromisos políticos con el partido en el gobierno".
Puso en tela de juicio, finalmente, que una modificación reglamentaria como ésta pueda ser consensuada con el sector del comercio formal, pues representará "fincar una competencia desleal contra aquellos que, efectivamente, están en regla; contra aquellos que pagan impuestos".
EL INFORMADOR / LUIS HERRERA