Jalisco

Prefieren denunciar en las redes sociales

Pocas víctimas de asaltos van a la Fiscalía General a cumplir con el trámite; alientan a invertir en equipo de seguridad más confiable

GUADALAJARA, JALISCO (03/JUN/2013).- Las personas que son despojadas de sus bicicletas prefieren no tomar acciones legales ya que “denunciar y no denunciar es lo mismo”, dice el director de la revista Ciudad en Bici y miembro del colectivo GDL en Bici, Yeriel Salcedo Torres. “Le ven más sentido a hacer una campaña en redes sociales para ver si podían localizarla que (…) ir a la ‘Procu’ y tardar en hacer la denuncia”.

Salcedo indica que las denuncias que han recibido por redes sociales les permiten advertir que hay más robos de bicicletas en la ciudad: “Casi todos los días tenemos una”; sin embargo, acepta que no tienen un conteo sistematizado.

Su opinión es que el crecimiento de la comunidad ciclista hace el atraco más “atractivo” para los asaltantes, y por ello la seguridad que antes se les daba a las bicicletas no funciona: “Eso o nada es lo mismo”.

Salcedo Torres afirma que se requieren operativos y políticas públicas que refuercen la seguridad y prevengan los asaltos a ciclistas. “Le toca a los gobiernos que incrementen la seguridad en los espacios y que aumenten las ciclovías y ciclopuertos en lugares más resguardados (…) Los ciudadanos han hecho su parte a través de campañas, desde los colectivos que promueven utilizar candados y cadenas más fuertes”. En todo caso, celebra, “la gente no se espera a que el gobierno haga algo y hacen acciones”.

En relación a la red de bici pública anunciada en mayo por el Consejo Metropolitano, que incluirá la construcción de estaciones multimodales para los ciclistas, indica que se deben reforzar las medias de protección, y más que “ahora las bicicletas les van a costar al gobierno”.

El encargado de la revista Ciudad en Bici recomienda como modelo a seguir el sistema de préstamos de transporte EcoBici, que da servicio a miles de usuarios en el Distrito Federal mediante el pago de tarifas por el uso de los vehículos que se encuentran en 275 estaciones, de las 06:00 hasta las 00:30 horas.

La clave, mejorar la seguridad propia

Hay un paliativo elemental para “ponerle difícil” el robo de una bicicleta a los ladrones: invertir en seguridad. Jorge Soberanes, integrante del colectivo ciudadano Gdl en Bici, asegura que en la compra de un buen candado está la clave para mantener segura la bicicleta. “Mucha gente no quiere invertir en candados o cadenas, pero siempre les decimos: ‘¿Qué tanto valoras tu bicicleta?’. Al final no son 400 pesos del candado, sino el valor total de la bicicleta”.

La Policía de Guadalajara no tiene una estadística específica sobre el robo a bicicletas, sino que incluye estos casos en la modalidad llamada robo a persona. Soberanes expone que esa óptica está destinada a cambiar pronto, dado que el uso de estos vehículos está creciendo.

“Esta misma evolución debe empezar a marcar cuándo debes incluir ciertas cosas; hoy, que se ha maximizado el uso de la bicicleta, va a llegar un momento en que sí se tendrá que hacer así: va a tener que ser (tomado como un delito) aparte y no una generalidad de robo”.

Desde su óptica, de cualquier manera, hay corresponsabilidad entre ciudadanos y la autoridad: “Si viajas en bicicleta, déjala donde no esté al alcance de la mano y protégela con un buen candado; no de los de alambre que luego parten con un cuchillo, porque es puro plástico. Las medidas de seguridad son para que se la pongas más difícil al ladrón o al ratero”.

Se le preguntó si sugeriría desarrollar operativos en sitios donde se afirma que se venden bicicletas robadas, pero advirtió que las autoridades enfrentan un impedimento: “Mucha gente no puede comprobar la pertenencia de su bicicleta, porque la compró usada; no es como los autos, y eso es un arma de doble filo”.

COLECTIVO CIUDADANO
Arman mapa de delitos


El Colectivo Triciclo, un grupo dedicado al urbanismo y a la elaboración de proyectos “con responsabilidad social y ambiental”, según indica su página web, realizó en internet un mapeo de robos en Guadalajara, entre ellos el hurto de bicicletas. El plan se inició en marzo del año pasado y se mantiene activo en el sitio https://robosgdl.crowdmap.com/reports.

De acuerdo con las denuncias se han registrado 11 atracos de bicis. Las zonas que concentran más casos son las inmediaciones de Avenida Juárez, en el centro de Guadalajara.

RECOMENDACIÓN

La asociación GDL en Bici recomienda usar una cadena de acero templado con candado de eslabón seguridad 10, para prevenir los robos

TESTIMONIOS

A punta de pistola


“No juegues y dame la cartera y la bici”, le dijo uno a Augusto Gómez mientras le apuntaba con una pistola en el pecho. Los otros tres lo rodeaban. Todos jóvenes, como de unos 20 años, y con mirada y voz de estar hasta donde los narcóticos les permitían mantenerse de pie.

Fue en los Arcos del Milenio la medianoche del 12 de octubre de 2012. Afuera de donde está una empresa embotelladora, a Augusto Gómez le tocó el alto para cruzar la calle, se paró y aprovecharon los jóvenes para abordarlo. Negarse a darles dinero o el celular fue suficiente para que sacaran la pistola.

“Sólo pensé que me podrían matar. Les dije: ‘Cámara, pues. No hagan placa. Son cuatro y no la libro’. Pasaban los carros y era como si estuviéramos platicando”. Cuando se dieron cuenta de que no tenía ni un peso en todas las bolsas, lo bajaron de la bicicleta. Pero fue suficiente para salvarse.

A tres metros de los policías

Todos los días llegaba a la misma hora, estacionaba su bicicleta en el ciclopuerto, la aseguraba con el candado y tomaba el Tren Ligero en la Estación San Jacinto. Quizá quienes se la robaron ya habían ubicado su bici y su rutina. El caso es que Esteban Contreras regresaba al mediodía de sus clases de verano en el ITESO y en San Jacinto alternaba del Tren a su bici para llegar a su casa, hasta que desapareció su vehículo.

A dos o tres metros de los ciclopuertos está una cabina de la Policía municipal, a donde se acercó para pedir ayuda. “No podemos hacer nada, mete reporte”, fue la respuesta. Metió su queja por teléfono y ahí le aconsejaron dos cosas: que presentara una denuncia penal y que buscara su bici en El Baratillo. Nunca la recuperó. No pudo continuar con la denuncia por falta de factura. Y ya no le quedaron ganas de comprar otra: “Si me la van a estar robando, pues no. Uso una que es de mi hermana, pero para mandaditos; no da confianza dejarla en los ciclopuertos”.

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