Jalisco

Obsoleta, red de monitoreo ambiental

Un estudio oficial sobre la calidad del aire subraya la urgencia de renovar el equipo, del que la autoridad admite que ya concluyó su vida útil

GUADALAJARA, JALISCO (12/JUN/2012).- Desde el cerro de El Tapatío se ve la ciudad de Guadalajara: cada vez más grande, más lejana y más oscura. Sobre la ciudad hay tres capas de aire de diferente color. En el Fraccionamiento Terralta, en el Cerro del Cuatro, tres niños apuestan un “chesco” a ver, desde lo alto de sus casas, quién es el primero en distinguir las torres de la Catedral escondidas en esa nata negra. Luego apuestan por ver los Arcos del Milenio y el hotel más alto. Los tres pierden con lo que respiran.

El martes 23 de enero de 2007 se declaró a la zona de Miravalle como un área de alta fragilidad ambiental y hoy poco se recuerda. No hay seguimiento por parte del Gobierno del Estado. El periódico oficial registró 12 criterios para proteger la zona, como el reencarpetamiento asfáltico de las calles, la prohibición de más industrias, un programa de solución vial y reforestaciones permanentes a cargo de los ayuntamientos. Pero la nata sigue.

Arturo Gamboa Espinoza tiene 53 años pero parece de 70. Su trabajo en el Gobierno de Tlaquepaque es apagar mecheros que liberan gas metano y azufre en La Piedrera, un relleno sanitario localizado en Las Juntitas, dentro del polígono de alta fragilidad ambiental. Arturo no lo sabe pero los expertos de la Universidad de Guadalajara afirman que tarde o temprano él morirá de enfermedades crónicas asociadas a la contaminación del aire. “Porque está respirando todo el día eso. A largo plazo, el metano te genera cáncer y otras enfermedades”, dice Ruth de Celis Carrillo, especialista en salud ambiental.

Según los registros de la propia Secretaría del Medio Ambiente para el Desarrollo Sustentable (Semades), en los últimos dos años se han roto los récords históricos de días con mala calidad del aire en la ciudad; 2011 tuvo más de 154 y fue el peor de la década.

Hace menos de dos meses, la red de monitoreo ambiental no marcó niveles suficientes para declarar contingencia ambiental por el incendio en el Bosque La Primavera, a pesar de las quejas de los ciudadanos a través de las redes sociales.

No es que la Red de Monitoreo mienta. Simplemente es obsoleta. La Semarnat lo admite: el instrumento para medir la calidad del aire en la Zona Metropolitana de Guadalajara requiere urgente atención y renovación de filtros y sensores. La Semades confiesa: se trabaja con una red de monitoreo que ha terminado su vida útil.

Mientras, los niños que apuestan por un “chesco” seguirán perdiendo por el aire que respiran.

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