Jalisco
Notifican sólo a la mitad de personas que vive en zonas de riesgo
Personal del municipio avisa a más de 600 vecinos de su situación en pleno inicio del temporal
GUADALAJARA, JALISCO (15/JUN/2013).- Sólo la mitad de las mil 300 viviendas que se encuentran en zonas de riesgo en el municipio de Zapopan ha sido notificada de manera oficial del grado de vulnerabilidad en que viven, aceptó el director de Protección Civil y Bomberos municipal, Javier Nápoles Pérez, a horas de que inicie oficialmente el temporal.
Según el funcionario, la totalidad de personas en grado de vulnerabilidad por inundación ya conoce la situación, aunque la notificación directa con los ciudadanos no se ha dado completamente, dado el alcance de la dirección.
“Todas las dependencias tienen un alcance y mi dependencia ha ido avanzando. Tenemos dos turnos, estamos trabajando con fuerza para el apercibimiento, quisiéramos apercibir a todos de forma inmediata pero también tenemos un alcance como dependencia”.
De las mil 300 fincas en zonas de riesgo, como en las colonias El Mante, Carlos Rivera Aceves, Arenales Tapatíos, La Martinica, Lomas del Centinela, El Batán y Atemajac, 95% se encuentran en terrenos irregulares, es decir, que no tienen título de propiedad.
El Gobierno de Zapopan anunció ayer el protocolo de contingencias por el temporal para el cual, según informó el coordinador de Gabinete, Elías Rangel, se cuenta con un monto de 60 millones de pesos.
Entre las acciones previas a las lluvias está el desazolve de Arroyo Seco y su vaso regulador, así como en las zonas del Ixtépete, Bosque La Primavera, Miramar y Mariano Otero, así como construcción de muros de mampostería del arroyo, abarcando las colonias Carlos Rivera Aceves y Arenales Tapatíos.
“Hacemos un llamado a toda la población a que en esta temporada de lluvias estemos todos atentos a la advertencia del peligro. Las acciones de protección civil ante un desastre o emergencia de gran magnitud, como pudiera ser el caso de una lluvia torrencial, requiere de la participación sociedad del Gobierno y de la sociedad civil”.
Vecinos de canales
El director de Protección Civil anunció que ya se cuenta con el Atlas de Riesgo actualizado, y en este año se encontró que las colonias Benito Juárez y Nueva España tienen cierto riesgo, debido a la obstrucción que se tiene en los canales del lugar.
Ahí son cerca de 30 fincas las que pudieran sufrir de alguna contingencia con las lluvias, por lo que se vigilará de manera permanente.
CRÓNICA
Si les hubieran avisado...
Otra historia hubiera sido: pero nunca alguien les advirtió que el área donde comenzaron a construir sus casas desde hace 40 años era propensa a desastres. Se dieron cuenta cuando la lluvia del temporal de 2011 ahogó sus viviendas en la calle Cuauhtémoc de la Colonia La Martinica; ahora las autoridades urgen a que ese terreno esté desalojado. Ya vienen las aguas.
Quedan ruinas al borde de un canal. Cuando Consuelo Rodríguez y su esposo compraron el terreno y construyeron su casa, al abrir la puerta tenían un arroyo y pastizales enfrente; sus hijos ahí se bañaban. Eran tierras ejidales que se regularizaron en tiempos de Carlos Salinas de Gortari como presidente.
“Si Salinas hubiera dicho: ‘Saben qué, aquí no se puede porque es zona de riesgo’, desde entonces hubieran hecho algo por sacarnos. Hasta esta última inundación (de 2011) ya no nos dejaron vivir aquí”.
Después de 38 años de vivir ahí, Consuelo y su esposo echan vueltas en la camioneta con sus muebles a su nueva casa. La lluvia ya viene y se tienen que salir, porque es casi garantía que las aguas se metan a su hogar; antes no sucedía esto.
Una tarde de junio de 2011 se empezaron a escuchar gritos: “¡Sálganse!”. “¡Ahí viene el agua!”. Eran trabajadores que laboraban en la obra que amuralla el arroyo. Llevaban trabajando casi todo el periodo de estiaje, fincaron calles aledañas y aprovecharon para edificar infraestructura hidráulica: un ducto y modificar una boca de tormenta cercana. Ése fue el problema y la primera lluvia fuerte no respetó las nuevas construcciones ni las antiguas casas.
La familia de Consuelo fue de las primeras en llegar a la calle Cuauhtémoc, y en las casi cuatro décadas de vivir ahí no les había tocado una inundación como ésa. Hace unos 20 años se desbordó el agua del canal porque por ahí corrían tablas y materiales, de alguna construcción desbaratada, que taparon la boca de tormenta. El desastre de 2011 fue porque hicieron más pequeña la boca de tormenta y no tuvo capacidad para el flujo con ramas y basura. Las aguas la rebasaron y fueron a dar a las casas. Las taparon.
Consuelo se acuerda y se limpia el lagrimal. La suya es de las últimas casas que quedan habitadas y construidas, y si no se ha salido es porque no había llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento: le querían pagar 350 mil pesos y su valuador particular le aconsejó 772 mil. Se aceptó la segunda cantidad, pero es fecha que no les llega el dinero, prometido desde abril.
Por esa falta de dinero es que las ocho personas que viven en el número 28 de Cuauhtémoc no se han podido salir de su casa. ¿A dónde se van sin un cinco? Y la preocupación empeora conforme se acercan las lluvias. ¿Qué va a pasar con su casa? Las autoridades ya no les han dicho más, menciona el joven César Alejandro Vázquez, inquilino de esa vivienda.
En los muros desbaratados todavía queda dibujado con azulejos, pinturas y tapizado dónde era el baño de algunas casas y su división con la recámara infantil. Dónde estaba la cocina y cuál era el marco de su puerta. El panorama general es de escombro que bordea el canal, donde va 70% de la demolición de las 68 fincas en zona de riesgo, que pretenden sea un parque.
EMERGENCIA
Árboles y refugio
El director de Ecología, Miguel Prado, aseguró que en el territorio zapopano existen identificados mil árboles que pueden representar problemas para la población durante el temporal, por lo que ya se trabajó en 300 de ellos, con podas preventivas o derribos en los casos de árboles secos.
De ser necesario refugios ante las tormentas, el Sistema DIF Zapopan cuenta con seis albergues con capacidad para 30 personas cada uno, aunque, de requerirse, los más de 20 Centros de Desarrollo Comunitario también pueden ser habilitados para el mismo fin.
En caso de una emergencia durante el temporal, llamar al 066. Si desea denunciar un árbol que represente riesgo puede comunicarse al teléfono 3818 2000, extensión 3260.
Según el funcionario, la totalidad de personas en grado de vulnerabilidad por inundación ya conoce la situación, aunque la notificación directa con los ciudadanos no se ha dado completamente, dado el alcance de la dirección.
“Todas las dependencias tienen un alcance y mi dependencia ha ido avanzando. Tenemos dos turnos, estamos trabajando con fuerza para el apercibimiento, quisiéramos apercibir a todos de forma inmediata pero también tenemos un alcance como dependencia”.
De las mil 300 fincas en zonas de riesgo, como en las colonias El Mante, Carlos Rivera Aceves, Arenales Tapatíos, La Martinica, Lomas del Centinela, El Batán y Atemajac, 95% se encuentran en terrenos irregulares, es decir, que no tienen título de propiedad.
El Gobierno de Zapopan anunció ayer el protocolo de contingencias por el temporal para el cual, según informó el coordinador de Gabinete, Elías Rangel, se cuenta con un monto de 60 millones de pesos.
Entre las acciones previas a las lluvias está el desazolve de Arroyo Seco y su vaso regulador, así como en las zonas del Ixtépete, Bosque La Primavera, Miramar y Mariano Otero, así como construcción de muros de mampostería del arroyo, abarcando las colonias Carlos Rivera Aceves y Arenales Tapatíos.
“Hacemos un llamado a toda la población a que en esta temporada de lluvias estemos todos atentos a la advertencia del peligro. Las acciones de protección civil ante un desastre o emergencia de gran magnitud, como pudiera ser el caso de una lluvia torrencial, requiere de la participación sociedad del Gobierno y de la sociedad civil”.
Vecinos de canales
El director de Protección Civil anunció que ya se cuenta con el Atlas de Riesgo actualizado, y en este año se encontró que las colonias Benito Juárez y Nueva España tienen cierto riesgo, debido a la obstrucción que se tiene en los canales del lugar.
Ahí son cerca de 30 fincas las que pudieran sufrir de alguna contingencia con las lluvias, por lo que se vigilará de manera permanente.
CRÓNICA
Si les hubieran avisado...
Otra historia hubiera sido: pero nunca alguien les advirtió que el área donde comenzaron a construir sus casas desde hace 40 años era propensa a desastres. Se dieron cuenta cuando la lluvia del temporal de 2011 ahogó sus viviendas en la calle Cuauhtémoc de la Colonia La Martinica; ahora las autoridades urgen a que ese terreno esté desalojado. Ya vienen las aguas.
Quedan ruinas al borde de un canal. Cuando Consuelo Rodríguez y su esposo compraron el terreno y construyeron su casa, al abrir la puerta tenían un arroyo y pastizales enfrente; sus hijos ahí se bañaban. Eran tierras ejidales que se regularizaron en tiempos de Carlos Salinas de Gortari como presidente.
“Si Salinas hubiera dicho: ‘Saben qué, aquí no se puede porque es zona de riesgo’, desde entonces hubieran hecho algo por sacarnos. Hasta esta última inundación (de 2011) ya no nos dejaron vivir aquí”.
Después de 38 años de vivir ahí, Consuelo y su esposo echan vueltas en la camioneta con sus muebles a su nueva casa. La lluvia ya viene y se tienen que salir, porque es casi garantía que las aguas se metan a su hogar; antes no sucedía esto.
Una tarde de junio de 2011 se empezaron a escuchar gritos: “¡Sálganse!”. “¡Ahí viene el agua!”. Eran trabajadores que laboraban en la obra que amuralla el arroyo. Llevaban trabajando casi todo el periodo de estiaje, fincaron calles aledañas y aprovecharon para edificar infraestructura hidráulica: un ducto y modificar una boca de tormenta cercana. Ése fue el problema y la primera lluvia fuerte no respetó las nuevas construcciones ni las antiguas casas.
La familia de Consuelo fue de las primeras en llegar a la calle Cuauhtémoc, y en las casi cuatro décadas de vivir ahí no les había tocado una inundación como ésa. Hace unos 20 años se desbordó el agua del canal porque por ahí corrían tablas y materiales, de alguna construcción desbaratada, que taparon la boca de tormenta. El desastre de 2011 fue porque hicieron más pequeña la boca de tormenta y no tuvo capacidad para el flujo con ramas y basura. Las aguas la rebasaron y fueron a dar a las casas. Las taparon.
Consuelo se acuerda y se limpia el lagrimal. La suya es de las últimas casas que quedan habitadas y construidas, y si no se ha salido es porque no había llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento: le querían pagar 350 mil pesos y su valuador particular le aconsejó 772 mil. Se aceptó la segunda cantidad, pero es fecha que no les llega el dinero, prometido desde abril.
Por esa falta de dinero es que las ocho personas que viven en el número 28 de Cuauhtémoc no se han podido salir de su casa. ¿A dónde se van sin un cinco? Y la preocupación empeora conforme se acercan las lluvias. ¿Qué va a pasar con su casa? Las autoridades ya no les han dicho más, menciona el joven César Alejandro Vázquez, inquilino de esa vivienda.
En los muros desbaratados todavía queda dibujado con azulejos, pinturas y tapizado dónde era el baño de algunas casas y su división con la recámara infantil. Dónde estaba la cocina y cuál era el marco de su puerta. El panorama general es de escombro que bordea el canal, donde va 70% de la demolición de las 68 fincas en zona de riesgo, que pretenden sea un parque.
EMERGENCIA
Árboles y refugio
El director de Ecología, Miguel Prado, aseguró que en el territorio zapopano existen identificados mil árboles que pueden representar problemas para la población durante el temporal, por lo que ya se trabajó en 300 de ellos, con podas preventivas o derribos en los casos de árboles secos.
De ser necesario refugios ante las tormentas, el Sistema DIF Zapopan cuenta con seis albergues con capacidad para 30 personas cada uno, aunque, de requerirse, los más de 20 Centros de Desarrollo Comunitario también pueden ser habilitados para el mismo fin.
En caso de una emergencia durante el temporal, llamar al 066. Si desea denunciar un árbol que represente riesgo puede comunicarse al teléfono 3818 2000, extensión 3260.