Jalisco
Mientras haya quien compre, no acabará venta en El Santuario: SSJ
El secretario de salud enfatiza que el consumo de estos medicamentos automenta la posibilidades de consecuencias negativas a la salud
GUADALAJARA, JALISCO (09/OCT/2012).- No hay más. La mejor manera de combatir el mercado negro de medicina, en la zona de El Santuario, es que la gente no compre los productos, asegura el secretario de Salud en Jalisco, José Antonio Muñoz Serrano.
Además de contribuir en el crecimiento de lugares de este tipo, el que los ciudadanos ingieran medicamentos no autorizados, incrementa las posibilidades de consecuencias negativas a la salud.
Según el funcionario estatal, ciertos pacientes adquieren medicamentos económicos que no están registrados, no tienen efecto y no pasaron por las pruebas de calidad.
En otros casos, lo que compran ni siquiera son medicamentos, sino placebos que no causan ninguna reacción, lo que permite que la enfermedad que deseaba tratarse con el producto, avance.
"Hoy tenemos una mayor cantidad de complicaciones de enfermedades; nuestros hipertensos y diabéticos sí tienen complicaciones porque muchos de ellos acuden a comprar estos medicamentos y, finalmente, no mejoran su salud; a largo plazo se complica, hasta llegar a insuficiencia renal o infarto al miocardio".
Aunque la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) realiza operativos "sorpresa" en la zona de El Santuario, y el área de Regulación Sanitaria de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) hace revisiones permanentes en el lugar, la oferta no desaparecerá mientras exista la demanda de consumidores, argumentó Muñoz Serrano.
En cuestión legal, consideró que para evitar que los productos caigan en manos de comerciantes, es necesario que se hagan reformas a nivel federal para que se prohíba a las farmacéuticas repartir muestras de fármacos gratuitos a los médicos, como comúnmente se hace, a fin de que los galenos prueben estos medicamentos con sus pacientes.
"En su momento fueron necesarias, hoy yo creo que no vale la pena que existan, para que no sea un motivo de venta de estas muestras".
EL INFORMADOR / THAMARA VILLASEÑOR
Además de contribuir en el crecimiento de lugares de este tipo, el que los ciudadanos ingieran medicamentos no autorizados, incrementa las posibilidades de consecuencias negativas a la salud.
Según el funcionario estatal, ciertos pacientes adquieren medicamentos económicos que no están registrados, no tienen efecto y no pasaron por las pruebas de calidad.
En otros casos, lo que compran ni siquiera son medicamentos, sino placebos que no causan ninguna reacción, lo que permite que la enfermedad que deseaba tratarse con el producto, avance.
"Hoy tenemos una mayor cantidad de complicaciones de enfermedades; nuestros hipertensos y diabéticos sí tienen complicaciones porque muchos de ellos acuden a comprar estos medicamentos y, finalmente, no mejoran su salud; a largo plazo se complica, hasta llegar a insuficiencia renal o infarto al miocardio".
Aunque la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) realiza operativos "sorpresa" en la zona de El Santuario, y el área de Regulación Sanitaria de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) hace revisiones permanentes en el lugar, la oferta no desaparecerá mientras exista la demanda de consumidores, argumentó Muñoz Serrano.
En cuestión legal, consideró que para evitar que los productos caigan en manos de comerciantes, es necesario que se hagan reformas a nivel federal para que se prohíba a las farmacéuticas repartir muestras de fármacos gratuitos a los médicos, como comúnmente se hace, a fin de que los galenos prueben estos medicamentos con sus pacientes.
"En su momento fueron necesarias, hoy yo creo que no vale la pena que existan, para que no sea un motivo de venta de estas muestras".
EL INFORMADOR / THAMARA VILLASEÑOR