Jalisco

Localizan cuerpo de ''levantado'' en Puerto Vallarta

La Policía Municipal aseguró que recibieron una llamada anónima para informar que se percibía un fétido olor y que la tierra se encontraba removida

PUERTO VALLARTA, JALISCO.- Hasta la mañana de este domingo no había sido identificado oficialmente el cuerpo que fue encontrado enterrado en un paraje ubicado en las cercanías del rancho El Jilguero, que perteneciera a Víctor Iturbe, “El Pirulí”, y que de acuerdo a las características físicas, todo hace suponer que pertenece a quien en vida llevó el nombre de Eder Mauricio Alvarado Valeriano, de 20 años de edad, quien fue levantando la noche del 16 de septiembre, por cuatro sujetos armados que viajaban en un auto Jetta, con vidrios polarizados.

Las autoridades locales, luego de revisar el cuerpo establecieron que la evolución cadavérica corresponde a la fecha en que esta persona fue privada de su libertad, además de que los tatuajes que se le aprecian son los mismos que aparecen en la denuncia de desaparición, que presentó su madre Josefina Valeriano Joya.

La Policía Municipal aseguró que recibieron una llamada anónima para informar que en el predio cercano al rancho de “El Pirulí”, se percibía un fétido olor y que la tierra se encontraba levantada, simulando una tumba.

El primero en llegar al lugar fue el policía Leopoldo Cruz junto con los Bomberos, quienes al remover una delgada capa de tierra, se percataron que efectivamente se trataba de un cuerpo humano.

De inmediato se informó a la Procuraduría, la cual envió a un Agente del Ministerio Público y personal del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses, delegación Puerto Vallarta.

El cuerpo estaba envuelto con cinta canela, con las manos hacia atrás y al parecer le apreciaron una herida por arma de fuego en la cabeza.

Se recordará que el pasado 16 de septiembre, la madre del occiso reportó que cuando su hijo se encontraba realizando una llamada telefónica por la Avenida Américas, llegaron cuatro sujetos en un auto Jetta con armas de fuego y lo obligaron a subir.

De todo lo anterior fue testigo un menor de edad que acompañaba al ahora occiso. La mujer reportó la desaparición ante las autoridades y desde entonces se dio  a la tarea de buscarlo  por diversos medios, sin tener éxito.

La mujer también dijo que después del levantón recibió una llamada telefónica de su hijo, pero ella percibió que estaba siendo agredido cuando le comentó que andaba cotorreando y que no se preocupara.
   
El Informador/Miguel Ángel Infante/Corresponsal.

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