Jalisco
La guerrilla ya no es opción: Garavito Elías
La cofundadora del PRD lamenta que a estas alturas no haya una representación democrática valida
GUADALAJARA, JALISCO (06/DIC/2014).- Cinco meses le bastaron en la guerrilla para quedar marcada: vivir exiliada el tiempo suficiente para "curarse del voluntariado". Era enero de 1972 cuando Rosa Albina Garavito Elías fue detenida en un enfrentamiento, un encierro de siete meses que vivió en un hospital militar por lesiones de arma de fuego.
Lo suyo, dice, era una lucha por la reivindicación de los derechos políticos. El movimiento social que hoy encabezan los jóvenes es una lucha por el respeto a los derechos humanos, la seguridad y un cambio de modelo económico que sustituya el neoliberalismo.
Por eso no cree que las armas y la guerrilla sea la opción de la juventud del siglo XXI. "Yo creo que hay triunfos que se pueden retomar de nuestra lucha.
Quizá no hay ningún partido que represente cabalmente lo que se necesita, hasta el PRD (Partido de la Revolución Democrática) es una reedición de lo que combatía, es un apéndice del PRI".
Economista de profesión e intelectual por vocación, la cofundadora del PRD lamenta que a estas alturas no haya una representación democrática valida, que pueda aglutinar el malestar ciudadano. "Veo a unos jóvenes muy indignados, más maduros de lo que nosotros fuimos. Que entienden lo que necesitan y que se mueven por ello. Hay una manera de apropiarse del malestar que nosotros no conocíamos".
Garavito Elías vivió en su exilio en Italia, luego de que le habían dictado una sentencia por 24 años porque "se me acusaba de asociación delictuosa, cuando lo único que hacíamos era exigir lo que pensábamos que era un mundo mejor. Nos asomábamos a querer vivir un mundo para todos".
Después de casi tres años, en 1979, "regresé curada de mi voluntarismo, porque tienes que entender que tu lucha a veces no es la lucha de todos. Y entiendes lo que se puede y lo que no se puede. Y a partir de ahí comienzas a construir". Desde la trinchera del partidismo político, "se consiguieron muchas cosas, como la reforma política de 1996, que fue el camino para la alternancia política. El problema es que algunos pensaron que esa era la única cosa por la que luchábamos".
"Nos falta la democracia con apellidos, la que delibera con la gente, la que le permite a los ciudadanos vivir mejor".
La renuncia de Cuauhtémoc Cárdenas es intrascendente
En el año 2008, después de la derrota de Andrés Manuel López Obrador en la elección presidencial, Garavito Elías renunció "decepcionada del partido, porque ya no buscaron más que espacios y carteras".
Por eso, no duda en decir que la reciente renuncia de Cuauhtémoc Cárdenas es "intrascendente por tardía".
"Desde hace mucho que el PRD dejó de ser un partido de oposición. Lo que se logró fue porque muchos que no soportamos las represiones del 68 y del 71, volvimos con el PRD para buscar una opción. Se buscaba la apertura política y se consiguió, pero hoy existe una resistencia y un conservadurismo que no es digno de un partido que se dice de izquierda".
EL INFORMADOR/ OMAR GARCÍA
Lo suyo, dice, era una lucha por la reivindicación de los derechos políticos. El movimiento social que hoy encabezan los jóvenes es una lucha por el respeto a los derechos humanos, la seguridad y un cambio de modelo económico que sustituya el neoliberalismo.
Por eso no cree que las armas y la guerrilla sea la opción de la juventud del siglo XXI. "Yo creo que hay triunfos que se pueden retomar de nuestra lucha.
Quizá no hay ningún partido que represente cabalmente lo que se necesita, hasta el PRD (Partido de la Revolución Democrática) es una reedición de lo que combatía, es un apéndice del PRI".
Economista de profesión e intelectual por vocación, la cofundadora del PRD lamenta que a estas alturas no haya una representación democrática valida, que pueda aglutinar el malestar ciudadano. "Veo a unos jóvenes muy indignados, más maduros de lo que nosotros fuimos. Que entienden lo que necesitan y que se mueven por ello. Hay una manera de apropiarse del malestar que nosotros no conocíamos".
Garavito Elías vivió en su exilio en Italia, luego de que le habían dictado una sentencia por 24 años porque "se me acusaba de asociación delictuosa, cuando lo único que hacíamos era exigir lo que pensábamos que era un mundo mejor. Nos asomábamos a querer vivir un mundo para todos".
Después de casi tres años, en 1979, "regresé curada de mi voluntarismo, porque tienes que entender que tu lucha a veces no es la lucha de todos. Y entiendes lo que se puede y lo que no se puede. Y a partir de ahí comienzas a construir". Desde la trinchera del partidismo político, "se consiguieron muchas cosas, como la reforma política de 1996, que fue el camino para la alternancia política. El problema es que algunos pensaron que esa era la única cosa por la que luchábamos".
"Nos falta la democracia con apellidos, la que delibera con la gente, la que le permite a los ciudadanos vivir mejor".
La renuncia de Cuauhtémoc Cárdenas es intrascendente
En el año 2008, después de la derrota de Andrés Manuel López Obrador en la elección presidencial, Garavito Elías renunció "decepcionada del partido, porque ya no buscaron más que espacios y carteras".
Por eso, no duda en decir que la reciente renuncia de Cuauhtémoc Cárdenas es "intrascendente por tardía".
"Desde hace mucho que el PRD dejó de ser un partido de oposición. Lo que se logró fue porque muchos que no soportamos las represiones del 68 y del 71, volvimos con el PRD para buscar una opción. Se buscaba la apertura política y se consiguió, pero hoy existe una resistencia y un conservadurismo que no es digno de un partido que se dice de izquierda".
EL INFORMADOR/ OMAR GARCÍA