Jalisco
Jalisco, sin registro puntual de diabetes tipo II en niños
En la Entidad hay alrededor de 650 mil personas que la padecen; en infantes no hay una cifra clara
GUADALAJARA, JALISCO (14/NOV/2013).- A los 15 años, María del Mar García Fernández era una adolescente tranquila, estudiosa y sana. No era fanática de los dulces, botanas o refrescos, pero tenía tres condiciones de riesgo para padecer diabetes mellitus: sobrepeso de tres kilogramos, era una niña totalmente sedentaria y su abuela falleció de la misma enfermedad.
Todo empezó con una pequeña mancha café en la pierna, que llevó a su madre, Lorena Fernández, a decidir llevarla con un dermatólogo. Tras diversos análisis, el diagnóstico fue el que menos se esperaban: diabetes tipo II. La mancha del pie era una secuela denominada “pie diabético”, y ocasiona la pérdida de la sensibilidad en la piel.
Hoy se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, y en Jalisco no hay un registro puntual de diabetes mellitus tipo II en niños. Los casos que se tienen identificados están en ciertos hospitales de tercer nivel, a donde llegan pequeños con síntomas de diabetes avanzada, y no en fase preventiva.
“¿Por qué yo? ¿Ya me voy a morir?”. Eran parte de las preguntas que hacía María al saberse enferma de diabetes, que tres meses antes le había arrebatado la vida a su abuela.
Mientras que se conoce que en Jalisco hay alrededor de 650 mil personas que padecen diabetes tipo II, y que por cada paciente hay otro que cursa con la enfermedad sin saberlo, en niños no hay una cifra clara, reconoce el coordinador del programa de Diabetes e Hipertensión de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Alberto Ocampo Chavarría.
Sólo se tienen las cifras de la Encuesta Nacional en Salud y Nutrición 2012 (Ensanut), que arrojó una prevalencia de tres de cada diez niños de cinco a 11 años con sobrepeso y obesidad; ambos factores, de alto riesgo para que un pequeño desarrolle diabetes de manera temprana.
María del Mar ahora tiene 19 años y cursa el cuarto semestre de la preparatoria. A raíz de conocerse diabética, ella y su familia cambiaron su estilo de vida al mejorar su alimentación y hábitos.
Su madre reconoce que al principio fue un proceso doloroso, al ver a su hija de apenas 15 años caer en depresión, inyectarse insulina y tomando medicamentos para una enfermedad que hasta hace algunos años era exclusiva de personas adultas.
MAL PRONÓSTICO
Aunque un niño no tenga diagnosticada la diabetes, el hecho de ser obeso le genera una condición de engrosamiento de la tapa media de las arterias, lo que incrementa el riesgo de otras enfermedades, como la hipertensión o la propia diabetes, lo cual ya no es reversible.
Según Marisa Ramírez Ruíz, dependiendo del control de la enfermedad al que el niño se someta, es el resultado que se tendrá. No obstante, es común que en familias en donde se tienen hábitos negativos, el niño no pueda desprenderse de las azúcares, alimentos procesados, ni comience a hacer ejercicio, por lo que su pronóstico no es positivo y se puede llegar a tener patologías importantes asociadas a la obesidad y diabetes, como la insuficiencia renal.
“Son enfermedades de ancianos que se fueron recorriendo de los 80 a los 40 años de edad pero, tener niños entre 12 y 16 años con diabetes tipo II, es muy lastimoso, porque nadie miró qué comían o qué hacían”.
• SERVICIO DE ENDOCRINOLOGÍA PEDIÁTRICA
Hasta un caso por mes en el Antiguo Hospital Civil
Para 1988, el problema en la población infantil en México era el bajo peso y la desnutrición severa. Once años después, en 1999, la tendencia giró hacia el sobrepeso y obesidad, hasta llegar a lo que hoy se tiene, que más de tres de cada 10 niños padecen de ello.
La obesidad es el primer factor de riesgo para la aparición de diabetes tipo II en cualquier persona, y en los niños no es la excepción.
Actualmente, el servicio de Endocrinología Pediátrica del Antiguo Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde”, tiene un registro de al menos 12 niños de entre 12 y 16 años con un diagnóstico de diabetes.
De la diabetes tipo I, común a temprana edad, el servicio recibe alrededor de cuatro cada mes, y actualmente se tienen registrados cerca de 200 casos.
En el marco del Día Mundial de la Diabetes, celebrado hoy, la jefa de dicho servicio, Marisa Ramírez Ruíz, señala que aunque la cifra de niños con diabetes II no se acerca en nada a la de los jóvenes y adultos, el crecimiento de la enfermedad ha sido exponencial.
Mientras que en 1990 se diagnosticaba apenas a un niño en un lapso de cinco años, ahora se presenta alrededor de uno por mes. Los 12 niños atendidos en el Hospital Civil se han registrado en los últimos dos años.
Entre las características de estos niños se encuentran que no practican ningún tipo de ejercicio, tienen una dieta alta en azúcares y grasas, y algunos cuentan con antecedentes de la enfermedad, o al menos de obesidad, en padres o abuelos.
“La mayoría tienen historia de que no hay actividad física, alimentación de mala calidad, mucho refresco y mucho sedentarismo, algo que protege mucho al niño”, señala la especialista.
Cuando un niño es diagnosticado con diabetes, se pueden revertir los daños al cambiar de hábitos de vida. Sin embargo, la enfermedad ya no se va.
• SECRETARÁ DE SALUD JALISCO
Faltan estadísticas de la enfermedad en pequeños
En Jalisco existen cerca de 650 mil personas que padecen diabetes tipo II, con una tasa de 11.6 por cada 100 mil habitantes. Esto pone a la Entidad por encima de la media nacional, que es de 9.2 enfermos por cada 100 mil mexicanos.
No obstante, no se cuenta con un registro de niños afectados por la enfermedad. Sólo se conocen las estadísticas de sobrepeso y obesidad (factores primarios para la aparición de la diabetes), las cuales indican que más de tres de cada 10 niños de cinco a nueve años tienen exceso de peso, y casi cuatro de cada 10 personas entre 10 y 19 años tienen esta condición.
El coordinador estatal del programa de Diabetes e Hipertensión de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Alberto Ocampo Chavarría, reconoce que hace falta un sistema que registre a este grupo poblacional en el tema, pues actualmente sólo se hace en personas jóvenes y adultas.
“El sistema en salud, e incluso el programa de salud en el adulto y el anciano, encargado de manejar diabetes, agarra de 20 años en adelante, y los que son menores de 20 años no tenemos un registro muy fidedigno”.
De lo que sí tienen un registro es de los menores de edad con diabetes tipo I, que generalmente se presenta a temprana edad, tiene un factor genético y se caracteriza porque el páncreas no funciona adecuadamente, y no produce la debida insulina.
De este tipo de diabetes hay dos mil personas con plan de alimentación, con un manejo más hospitalario que a nivel de centro de salud, como se trata la tipo II, en adultos.
SABER MÁS
Realizan estudio
> En 2010 el grupo de Endocrinología del Antiguo Hospital Civil llevó a cabo un estudio en 220 niños de edad escolar, y se observó que cinco de cada 10 padecían sobrepeso u obesidad, y únicamente tres tenían un peso normal.
> También se detectó que en la mayoría de los niños, su alimentación se basaba en hidratos de carbono, encontrados en cereales empaquetados con gran cantidad de azúcar.
EL DATO
Padecimientos
> Diabetes tipo I
Se caracteriza por la baja o nula producción de insulina, la cual se requiere para mover el azúcar en la sangre hasta las células en el páncreas. Al tener insuficiente insulina, la glucosa se almacena en el torrente sanguíneo en lugar de entrar a las células, por lo que el cuerpo es incapaz de usarla para tener energía.
Los síntomas son: mucha sed y hambre, cansancio, visión borrosa, hormigueo en los pies, orinar con frecuencia y perder peso.
> Diabetes tipo II
Es cuando la capacidad de producir insulina no desaparece, pero el cuerpo es resistente a la hormona. Es muy común en personas adultas, y su presentación tiene que ver mucho con los hábitos alimenticios y de vida, como el sedentarismo, la obesidad y mala alimentación.
> Síntomas: el principal es cuando el niño o adolescente tiene manchas oscuras en la piel del cuello, manos o pies. Pareciera que el cuello está sucio, pero al tallar no se quita la mancha.
Todo empezó con una pequeña mancha café en la pierna, que llevó a su madre, Lorena Fernández, a decidir llevarla con un dermatólogo. Tras diversos análisis, el diagnóstico fue el que menos se esperaban: diabetes tipo II. La mancha del pie era una secuela denominada “pie diabético”, y ocasiona la pérdida de la sensibilidad en la piel.
Hoy se conmemora el Día Mundial de la Diabetes, y en Jalisco no hay un registro puntual de diabetes mellitus tipo II en niños. Los casos que se tienen identificados están en ciertos hospitales de tercer nivel, a donde llegan pequeños con síntomas de diabetes avanzada, y no en fase preventiva.
“¿Por qué yo? ¿Ya me voy a morir?”. Eran parte de las preguntas que hacía María al saberse enferma de diabetes, que tres meses antes le había arrebatado la vida a su abuela.
Mientras que se conoce que en Jalisco hay alrededor de 650 mil personas que padecen diabetes tipo II, y que por cada paciente hay otro que cursa con la enfermedad sin saberlo, en niños no hay una cifra clara, reconoce el coordinador del programa de Diabetes e Hipertensión de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Alberto Ocampo Chavarría.
Sólo se tienen las cifras de la Encuesta Nacional en Salud y Nutrición 2012 (Ensanut), que arrojó una prevalencia de tres de cada diez niños de cinco a 11 años con sobrepeso y obesidad; ambos factores, de alto riesgo para que un pequeño desarrolle diabetes de manera temprana.
María del Mar ahora tiene 19 años y cursa el cuarto semestre de la preparatoria. A raíz de conocerse diabética, ella y su familia cambiaron su estilo de vida al mejorar su alimentación y hábitos.
Su madre reconoce que al principio fue un proceso doloroso, al ver a su hija de apenas 15 años caer en depresión, inyectarse insulina y tomando medicamentos para una enfermedad que hasta hace algunos años era exclusiva de personas adultas.
MAL PRONÓSTICO
Aunque un niño no tenga diagnosticada la diabetes, el hecho de ser obeso le genera una condición de engrosamiento de la tapa media de las arterias, lo que incrementa el riesgo de otras enfermedades, como la hipertensión o la propia diabetes, lo cual ya no es reversible.
Según Marisa Ramírez Ruíz, dependiendo del control de la enfermedad al que el niño se someta, es el resultado que se tendrá. No obstante, es común que en familias en donde se tienen hábitos negativos, el niño no pueda desprenderse de las azúcares, alimentos procesados, ni comience a hacer ejercicio, por lo que su pronóstico no es positivo y se puede llegar a tener patologías importantes asociadas a la obesidad y diabetes, como la insuficiencia renal.
“Son enfermedades de ancianos que se fueron recorriendo de los 80 a los 40 años de edad pero, tener niños entre 12 y 16 años con diabetes tipo II, es muy lastimoso, porque nadie miró qué comían o qué hacían”.
• SERVICIO DE ENDOCRINOLOGÍA PEDIÁTRICA
Hasta un caso por mes en el Antiguo Hospital Civil
Para 1988, el problema en la población infantil en México era el bajo peso y la desnutrición severa. Once años después, en 1999, la tendencia giró hacia el sobrepeso y obesidad, hasta llegar a lo que hoy se tiene, que más de tres de cada 10 niños padecen de ello.
La obesidad es el primer factor de riesgo para la aparición de diabetes tipo II en cualquier persona, y en los niños no es la excepción.
Actualmente, el servicio de Endocrinología Pediátrica del Antiguo Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde”, tiene un registro de al menos 12 niños de entre 12 y 16 años con un diagnóstico de diabetes.
De la diabetes tipo I, común a temprana edad, el servicio recibe alrededor de cuatro cada mes, y actualmente se tienen registrados cerca de 200 casos.
En el marco del Día Mundial de la Diabetes, celebrado hoy, la jefa de dicho servicio, Marisa Ramírez Ruíz, señala que aunque la cifra de niños con diabetes II no se acerca en nada a la de los jóvenes y adultos, el crecimiento de la enfermedad ha sido exponencial.
Mientras que en 1990 se diagnosticaba apenas a un niño en un lapso de cinco años, ahora se presenta alrededor de uno por mes. Los 12 niños atendidos en el Hospital Civil se han registrado en los últimos dos años.
Entre las características de estos niños se encuentran que no practican ningún tipo de ejercicio, tienen una dieta alta en azúcares y grasas, y algunos cuentan con antecedentes de la enfermedad, o al menos de obesidad, en padres o abuelos.
“La mayoría tienen historia de que no hay actividad física, alimentación de mala calidad, mucho refresco y mucho sedentarismo, algo que protege mucho al niño”, señala la especialista.
Cuando un niño es diagnosticado con diabetes, se pueden revertir los daños al cambiar de hábitos de vida. Sin embargo, la enfermedad ya no se va.
• SECRETARÁ DE SALUD JALISCO
Faltan estadísticas de la enfermedad en pequeños
En Jalisco existen cerca de 650 mil personas que padecen diabetes tipo II, con una tasa de 11.6 por cada 100 mil habitantes. Esto pone a la Entidad por encima de la media nacional, que es de 9.2 enfermos por cada 100 mil mexicanos.
No obstante, no se cuenta con un registro de niños afectados por la enfermedad. Sólo se conocen las estadísticas de sobrepeso y obesidad (factores primarios para la aparición de la diabetes), las cuales indican que más de tres de cada 10 niños de cinco a nueve años tienen exceso de peso, y casi cuatro de cada 10 personas entre 10 y 19 años tienen esta condición.
El coordinador estatal del programa de Diabetes e Hipertensión de la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ), Alberto Ocampo Chavarría, reconoce que hace falta un sistema que registre a este grupo poblacional en el tema, pues actualmente sólo se hace en personas jóvenes y adultas.
“El sistema en salud, e incluso el programa de salud en el adulto y el anciano, encargado de manejar diabetes, agarra de 20 años en adelante, y los que son menores de 20 años no tenemos un registro muy fidedigno”.
De lo que sí tienen un registro es de los menores de edad con diabetes tipo I, que generalmente se presenta a temprana edad, tiene un factor genético y se caracteriza porque el páncreas no funciona adecuadamente, y no produce la debida insulina.
De este tipo de diabetes hay dos mil personas con plan de alimentación, con un manejo más hospitalario que a nivel de centro de salud, como se trata la tipo II, en adultos.
SABER MÁS
Realizan estudio
> En 2010 el grupo de Endocrinología del Antiguo Hospital Civil llevó a cabo un estudio en 220 niños de edad escolar, y se observó que cinco de cada 10 padecían sobrepeso u obesidad, y únicamente tres tenían un peso normal.
> También se detectó que en la mayoría de los niños, su alimentación se basaba en hidratos de carbono, encontrados en cereales empaquetados con gran cantidad de azúcar.
EL DATO
Padecimientos
> Diabetes tipo I
Se caracteriza por la baja o nula producción de insulina, la cual se requiere para mover el azúcar en la sangre hasta las células en el páncreas. Al tener insuficiente insulina, la glucosa se almacena en el torrente sanguíneo en lugar de entrar a las células, por lo que el cuerpo es incapaz de usarla para tener energía.
Los síntomas son: mucha sed y hambre, cansancio, visión borrosa, hormigueo en los pies, orinar con frecuencia y perder peso.
> Diabetes tipo II
Es cuando la capacidad de producir insulina no desaparece, pero el cuerpo es resistente a la hormona. Es muy común en personas adultas, y su presentación tiene que ver mucho con los hábitos alimenticios y de vida, como el sedentarismo, la obesidad y mala alimentación.
> Síntomas: el principal es cuando el niño o adolescente tiene manchas oscuras en la piel del cuello, manos o pies. Pareciera que el cuello está sucio, pero al tallar no se quita la mancha.