Jalisco

Guadalajara necesita un Metro: asociación civil

La asociación argumenta que la metrópoli requiere de la ampliación del Tren Ligero

GUADALAJARA, JALISCO.- Transitar por la ciudad “es una hazaña”, el intenso tráfico en las arterias de la Zona Metropolitana de Guadalajara ya no se limita a horas pico. En todo momento, largas filas de vehículos esperan la luz verde del semáforo. Este escenario no afecta sólo a individuos tras el volante, también a transeúntes no motorizados.

“Las correcciones inmediatas, como pasos a desnivel o viaductos, no alivian el problema, estos remiendos sólo reflejan la falta de planificación en la ciudad”, enfatiza Álvaro López, miembro de la asociación civil “Queremos un Metro en Guadalajara” (Qumeg).

En tal situación, parece correcto volver la cara a una alternativa a largo plazo de movilidad urbana, incluyente, ecológica, y eficiente: “Una red sustentable de transporte público donde la ampliación del Tren Ligero sea el eje central”.
Por ello, “Queremos un Metro en Guadalajara” apela a que el Gobierno tome las medidas adecuadas que beneficien al usuario del transporte colectivo, que representa 70% del movimiento en la ciudad.

Actualmente, más de un millón 500 mil vehículos transitan por calles y avenidas de la ciudad. Si la tendencia no cambia, puntualiza el especialista, se estima que para 2030, la cantidad se eleve a seis millones de unidades (siete automóviles por cada 10 habitantes; si, como se prevé, el crecimiento poblacional llegue a ocho millones). Para 2012 se vaticina que la velocidad del peatón será mayor a la del auto en las avenidas de mayor afluencia, a horas pico.

Guadalajara cuenta con “un complejo” sistema de transporte urbano: dos líneas de Tren Ligero, 207 rutas de autobuses concesionadas, y pronto, el sistema del Macrobús. Este nuevo modelo espera aligerar el tráfico en gran parte del Centro Histórico; posteriormente planea extenderse por la ZMG, ya sea con camiones articulados u otro sistema de transporte parecido. Se prevé que disminuirá el uso del vehículo privado; posicionando al sistema articulado como una opción real de transporte comunitario.

Sin embargo, “¿Por qué apostar por un sistema que funciona con base en combustibles fósiles, de los que cada vez hay menos? Y es que en todo el mundo los precios de la gasolina aumentarán, claro está (el conflicto) en el subsidio a los camioneros. ¿Por qué el sistema articulado no se alimenta de la infraestructura eléctrica ya instalada en la Calzada, que proveía energía a trolebuses? Ese cableado costó millones de dólares y tuvo que ser removido. ¿Por qué si en países de Sudamérica es eléctrico, aquí funciona con gasolina?”, se preguntan miembros de “Queremos un Metro en Guadalajara”, quienes argumentan la necesidad de entramar una red de transporte urbano que incluya camiones, sistema articulado y ciclovías, alimentando un sistema medular de Metro.

En Monterrey, Nuevo León, el sistema de transporte colectivo “Metrorrey”, realizó un estudio comparativo entre el BRT (Bus Rapid Transit por sus siglas en inglés, y que es el sistema del Macrobús) y el LRT (Metro), para determinar cuál sistema de transporte habría de ampliarse. Concluyeron que a pesar del superior costo inicial para la expansión del Metro, en un plazo de 30 años, su inversión sería menor a la de BRT--alrededor de 30 millones de pesos--. El documento tomó en cuenta, además de los costos financieros, los ambientales, de capacidad de transporte, tiempo-hombre y percances viales. Finalmente, Metrorrey figuró como la opción sustentable. Indiscutiblemente, “Guadalajara y Monterrey son ciudades diferentes, que no se pueden medir con la misma regla, pero es un ejemplo de la eficiencia del sistema Metro”.

El Plan Estratégico de Transporte Eléctrico Urbano, elaborado por el Gobierno del Estado y el Sistema de Tren Eléctrico Urbano (Siteur) en 1975, anunció, para 2005, siete líneas que recorrerían la ZMG. A 15 años del último durmiente colocado, el proyecto permanece estático.

La asociación

En 2008, y por iniciativa de Qumeg, se logró un acuerdo legislativo que pedía al Ejecutivo estatal: “Priorizar el establecimiento de los mecanismos de financiamiento nacionales o internacionales necesarios para continuar con el crecimiento del Sistema de Tren Eléctrico Urbano, permitiendo la ampliación de las líneas existentes y la creación de otras nuevas para la Zona Metropolitana de Guadalajara“.

Las instituciones públicas respondieron de distinta manera conforme la insistencia del colectivo. “Primero nos dijeron que la deuda del Tren Ligero era muy grande; luego corroboramos que ya se había pagado. Después salieron con que no hay densidad poblacional; pero Guadalajara tiene una densidad poblacional incluso mayor a otras ciudades del mundo, como Caracas, Montreal o Santiago de Chile, que cuentan con varias líneas de Metro. ‘No hay dinero’, nos dijeron, cuando Jalisco acaba de recibir el presupuesto más grande de su historia. Y ya por último, el ‘Estado no puede sólo’, nos aseguraron; entonces, contactamos al Gobierno federal, explicamos lo que habíamos hecho, pero nos dieron una cita en Los Pinos y nos dijeron: ‘Está muy interesante, si su Gobierno lo propone, les prestamos el dinero, pero nosotros no podemos llegar a imponer”, asevera Abraham Jaime, coordinador de la asociación.

En abril de 2008, la situación se planteó al director general del Siteur, Diego Monraz Villaseñor, quien en respuesta, envió un documento declarando que la dependencia realizaba “un estudio de factibilidad para la Línea 3 del Tren Eléctrico o Tranvía”, en el que se evaluaban cinco posibles rutas. Y se comprometió a exponer los resultados para el último trimestre del año.

El pasado 16 de diciembre, la Subdirección de Transporte de Siteur expuso, en carta enviada al grupo, que “debido a las condiciones económicas mundiales del país y del Estado de Jalisco, y a las restricciones presupuestales de Siteur, no se considera viable en el corto plazo la construcción de la Línea 3, ya sea de Tren Ligero o de Tranvía.”

Los miembros de Qumeg aseguran que la zona metropolitana tiene las condiciones para beneficiarse de más líneas de Tren Eléctrico Urbano. Álvaro López, miembro del proyecto, trabaja en la aplicación de una encuesta vía internet sobre la percepción pública del sistema de transporte urbano. Cuando este proyecto concluya se enviarán los resultados a los poderes del Estado. “Aunque no se pueda tener la economía de primer mundo, se puede tener la actitud, y nuestros gobernantes no la tienen” afirma Álvaro López.

La asociación recibió cartas de instituciones a favor del proyecto, entre ellas: del Arzobispado de Guadalajara, del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco (CCIJ) y del Consejo Económico y Social del Estado de Jalisco para el Desarrollo y la Competitividad.

DIEGO ARMANDO MEJÍA/ EL INFORMADOR

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