Jalisco

En aumento, obesos mórbidos que requieren cirugía bariátrica

Especialista del IMSS asegura que la demanda de cirugías bariátricas ha aumentado debido a que los índices de obesidad se han disparado en la población

GUADALAJARA, JALISCO (23/MAYO/2013).- Norma Quiroz Meza ha bajado 52 kilogramos de peso. Va por nueve más. Tiene 39 años, mide 1.52, y hace un par de años pesaba 125 kilogramos, es decir, tenía obesidad mórbida.
 
Hace un año y dos meses se sometió a una cirugía bariátrica, bajo la técnica de manga gástrica, que consiste en restringir la capacidad del estómago, con la que logró bajar decenas de kilos hasta llegar a 69.
 
Su operación es una de las entre 60 y 80 de mangas gástricas o bypass gástrico que se realizan anualmente en la Clínica de Obesidad y Enfermedades Metabólicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, con la finalidad de restablecer la salud de los pacientes.
 
La demanda de este tipo de cirugías ha ido en incremento, debido a que los índices de obesidad y obesidad mórbida se han disparado, señala el titular de la clínica, Francisco Javier Haro Valdez.
 
"Del 2005 al 2008 se operaban en promedio 20 a 30 pacientes anuales; actualmente tenemos un volumen de 80 cirugías anuales, y tenemos en lista de espera a 80 pacientes que están listos y preparados para operarse, y están esperando un turno para ser sometidos a alguna cirugía de este tipo".
 
Tanto ha sido el aumento de personas con problemas de obesidad grave, que la cirugía bariátrica se ha convertido en la más común de las cirugías gastrointestinales.
 
La cirugía lleva un proceso pre y post operatorio, indica el especialista. El paciente debe ser evaluado por un equipo multidisciplinario, el cual hace diferentes exámenes médicos. También se someten a un tratamiento para  bajar de peso, y si logran hacerlo, ya no son candidatos para la cirugía.
 
En los casos que sí se realiza la operación, el paciente tiene seguimiento de por vida por el equipo médico del IMSS, integrado por endocrinólogos, psicólogos y bariatras, entre otros.
 
Una de las principales ventajas, sobre todo de los pacientes con obesidad mórbida que padecen de enfermedades crónico-degenerativas, es que su calidad de vida mejora y hasta pueden retirarse algunos medicamentos.
 
El 80% de las personas que operan tienen alguna enfermedad de este tipo.
 
"En cuanto a resolver enfermedades, una manga resuelve sus problemas, por poner un ejemplo, la gente que es diabética y toma medicamentos e insulina, una manga podría hacer mejorar estas condiciones en un 60%, pero un bypass puede ser que mejore en un 90 por ciento".
 
"Desde niña fui gordita"...
 
Norma dice que desde niña fue "gordita". Siempre sufrió de bullying y de críticas por parte de sus compañeros.
 
Su autoestima bajaba cada vez más, y en lugar de pretender adelgazar, comía para escapar de su realidad, y su padre, quien quería que su hija se sintiera bien, la llevaba a comer a donde quisiera.
 
"Cada vez que me deprimía, siempre la comida; la secundaria, por una enfermedad adelgacé mucho y lo subí todo en casi dos meses; casi toda mi vida fui gordita".
 
Así, fue subiendo de peso hasta llegar a pesar casi 100 kilos en la segunda década de su vida.
 
Una de las peores experiencias que recuerda fue cuando iba a realizar unos trámites de la preparatoria, y un carro con varios muchachos se le acercó para gritarle "mira la piñata". Acto seguido, sacaron un palo para golpearla, y casi lo logran.
 
"La gente es así, es agresiva con las personas gorditas, no te dan trabajo siendo gordita, son complicaciones que tiene uno".
 
Su problema de obesidad fue en aumento, y después de una caída en la que se le formó una hernia, su peso se duplicó al no poder hacer muchas cosas.
 
Al fin llegó con un médico que le recomendó hacerse el procedimiento de manga gástrica, y su proceso previo duró un año, con visitas al endocrinólogo, nutriólogo, neumolólogo y otros especialistas.
 
Después de la cirugía, su reacción fue diferente a la esperada. Lloraba porque no podía comer todo lo que le gustaba, y en las cantidades que quería.
 
Su estómago por fin se acostumbró y logró bajar 52 kilogramos. Ahora Norma pesa 69 kilos, de los 125 que llegó a pesar. Y todavía va por otros nueve, para llegar a su peso ideal que es de 60 kilogramos.
 
Norma tiene una mejor calidad de vida y su seguridad se ha incrementado.
 
Tiene planes de poner un negocio de venta de café, de trabajar, de viajar, de llegar a los 60 kilogramos y de mantenerse en ese peso.
 
"Me siento más confiada, ya puedo entablar una conversación con alguien, puedo salir a estudiar, a trabajar; tengo expectativas en el futuro".
 
¿Quiénes son candidatos?
 
La persona que tenga un índice corporal mayor a los 40 puntos, o de 35, si tiene alguna enfermedad crónica como diabetes o hipertensión. El nivel normal o ideal en una persona es de entre 18.5 y 24.9 puntos.
 
La persona obesa mórbida que haya intentado por todos los medios bajar de peso y no lo haya logrado en su totalidad.
 
Tener entre 18 y 65 años de edad.
 
Dato
 
Manga gástrica: Restringe la capacidad del estómago a una mínima capacidad. En condiciones normales se tiene de un litro y medio de capacidad, y con el bypass se disminuye a 150 a 200 mililitros. El objetivo es que el paciente reduzca su ingesta.

Bypass: Se hace un estómago más chico, hasta dejarlo a 50 mililitros, además de hacer una derivación gastro yeyunal para evitar que se absorben nutrientes; con ello se estimula más la pérdida de peso.
 
En promedio, una manga gástrica puede hacer que pierda un 60% del exceso de kilos con los que inició, y un paciente con bypass podría hacer que pierda hasta un 80% del exceso de peso. Dependiendo de cada caso, es el procedimiento que se realiza.

EL INFORMADOR / THAMARA VILLASEÑOR

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