Jalisco
El mayor celebra 50 años al servicio de la población
Su equipo de trabajo le entrega una estatua de piedra con la figura de un bombero
GUADALAJARA, JALISCO (30/JUN/2011).- De niño, Trinidad López Rivas jamás pensó ser bombero. Sin embargo, ayer fue galardonado por su trayectoria de 50 años en ese oficio.
En abril de 1961, López Rivas se encontraba de visita en Ocotlán, frente a la casa de una de sus tías. Y tras observar que una gasolinera se incendiaba, la movilización de los bomberos despertó su interés de formar parte de la corporación.
Así comenzó la historia hasta sumar 50 años de servicio salvando vidas. “Me siento una gente realizada, pero tengo mucho por hacer y seguir dando”.
“El mayor”, como es nombrado en la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos, recibió ayer el primer homenaje en el Patio Central del Palacio de Gobierno, donde su hijo Felipe de Jesús López Sahagún platicó varias anécdotas del “hombre humilde, serio, pero sobre todo comprometido con su trabajo y familia”.
Al concluir el evento, familiares y amigos asistieron a una celebración eucarística. Al término, en la Base Central de Protección Civil se rindió otro homenaje con una comida amenizada con mariachi. Allí, su equipo de trabajo le entregó una estatua de piedra con la figura de un bombero, mientras la Asociación Nacional de Bomberos le entregó otro reconocimiento.
En abril de 1961, López Rivas se encontraba de visita en Ocotlán, frente a la casa de una de sus tías. Y tras observar que una gasolinera se incendiaba, la movilización de los bomberos despertó su interés de formar parte de la corporación.
Así comenzó la historia hasta sumar 50 años de servicio salvando vidas. “Me siento una gente realizada, pero tengo mucho por hacer y seguir dando”.
“El mayor”, como es nombrado en la Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos, recibió ayer el primer homenaje en el Patio Central del Palacio de Gobierno, donde su hijo Felipe de Jesús López Sahagún platicó varias anécdotas del “hombre humilde, serio, pero sobre todo comprometido con su trabajo y familia”.
Al concluir el evento, familiares y amigos asistieron a una celebración eucarística. Al término, en la Base Central de Protección Civil se rindió otro homenaje con una comida amenizada con mariachi. Allí, su equipo de trabajo le entregó una estatua de piedra con la figura de un bombero, mientras la Asociación Nacional de Bomberos le entregó otro reconocimiento.