Jalisco

El 1 de julio trastocará los equilibrios regionales

El debilitamiento del PAN puede llevarlo a perder incluso algunos de sus bastiones tradicionales; las ciudades medias podrían ser fieles de balanza

GUADALAJARA, JALISCO (26/JUN/2012).- Jalisco es un Estado de regiones y bastiones políticos. Las zonas de dominio de cada uno de los partidos son claras y han sido históricamente construidas. Así, la alternancia de 1995 trajo consigo una serie de distribuciones geográficas del poder que se han mantenido casi dos décadas después.

El Partido Acción Nacional (PAN) ha sido el instituto político con más impacto territorial. Por ejemplo, ha logrado consolidar dos distritos electorales con mucho peso: el distrito 10 de Zapopan es un arsenal de votos para el PAN y sólo en 2006 le dio la increíble cantidad de 103 mil; el distrito 12 de Guadalajara no lo ha perdido desde 1991. Otras zonas también tienen tendencia a favorecer al PAN: retiene el distrito 3 de Los Altos desde la alternancia, aunque la ventaja se ha reducido.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) cuenta con distritos donde no ha perdido la fuerza electoral, a pesar de estar en la oposición desde hace tres administraciones. Por ejemplo, es fuerte en el distrito 6 de Zapopan, un área grande y compleja de trabajar electoralmente. También ha sabido mantener hegemonía en Ciudad Guzmán, al grado de que es el único distrito que ganó en 2006. Tonalá y Tlaquepaque también le representan reservas de voto muy importantes.

El Partido de la Revolución Democrática (PRD) es débil en el Estado, aunque tiene regiones relativamente sólidas. El tradicional tripartidista distrito 1, que se extiende desde Tala hasta la Zona Norte del Estado, le ha dado al PRD más de 20 mil votos en las últimas elecciones, aunado esto a que gobierna municipios importantes como el propio Tala u Hostotipaquillo. El distrito 18 y el 19 también aportan regularmente una cantidad importante de votos para el sol azteca.

Ciudades medias, en la lupa

Puerto Vallarta y otras ciudades medias de Jalisco podrían convertirse en fieles de la balanza, anticipan los académicos David Gómez Álvarez y Jaime Preciado Coronado. El primero, coordinador de la Academia de Política y Gobierno del Departamento de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos del ITESO, indica que, en la composición del Poder Legislativo, la posibilidad de la alternancia es superior a la posibilidad de que el PAN repita, mientras es probable incluso que el PRI alcance mayoría absoluta. En términos metropolitanos, pronostica, el tricolor ganará la mayoría, excepto quizá el distrito 10, de Zapopan; el distrito 7 podría ganarlo Movimiento Ciudadano, en tanto que el 8 y el 12 podría conservarlos.

Apunta que las encuestas no han sido claras, pero las tendencias muestran que el Revolucionario Institucional se instalará en la Zona Metropolitana, mientras que las regiones serán repartidas.

Jaime Preciado, académico de la Universidad de Guadalajara, subraya que existe una alta concentración de la lista nominal en los municipios de la Zona Metropolitana, que influirán en los resultados. En Jalisco hay unos 13 municipios que superan 50 mil habitantes, entre ellos ciudades medias como Puerto Vallarta, con el padrón más importante después de la Zona Metropolitana; el conjunto de estos municipios representa 18% de la lista nominal de votantes. Queda 22% de distritos que podrían estar más cercanos a una situación de pequeños poblados.

Indica que en las elecciones pasadas hubo una dispersión en la que el PAN se transformó en un partido eminentemente rural, mientras que el PRI conquistó las áreas con mayor población en Jalisco. Es muy probable que existan variaciones muy puntuales.

Explica que en algunas ciudades medias hay una competencia similar a lo que sucede en la gubernatura, como Puerto Vallarta, lo que dará un tinte más competido para prever un voto de castigo al PRI como Gobierno, o la introducción de nuevos actores asociados con la presencia de Alfaro y Movimiento Ciudadano.

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