Jalisco
Confirman negligencia de IMSS Jalisco, dictan prisión a 16 médicos
El padre del menor que falleció en 2009 anunció que los médicos pueden perder su cargo
GUADALAJARA, JALISCO (04/JUN/2014).- Autoridades penales federales emitieron auto de formal prisión a 16 médicos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Jalisco, por el delito de homicidio culposo, derivado de negligencia en la atención de un menor que murió en 2009.
Se trata de un caso sin precedente resuelto en contra de IMSS, interpuesto por parte de un ciudadano. Se estima que 100 demandas contra el IMSS, 99 se pierden y sólo una se gana; esta es una de ellas.
El padre del pequeño de 15 años, Sergio Valente Gallardo Ramos, informó en rueda de prensa que los trabajadores del IMSS inculpados ya se ampararon y se presentaron a declarar ante el Juzgado Tercero de Distrito, el cual lleva el caso. Sin embargo, los galenos no pisarán la cárcel.
Lo que sí podría pasar es que se les retirara su cédula profesional y se les impida laborar como médicos nuevamente.
"Ya fueron a poner sus huellas digitales al reclusorio, y de acuerdo a la Ley Federal de Responsabilidad de Servidores Públicos, al estar sujetos a un procedimiento, (el castigo) es el cese de su cargo", indicó Gallardo Ramos.
El pequeño Roberto Gallardo Rodríguez ingresó el 15 de noviembre de 2009 a Urgencias de Pediatría del IMSS Jalisco, con un diagnóstico de crisis asmática complicada. Se sospechaba que tenía influenza A H1N1, la cual quedó descartada, y al día siguiente lo trasladaron a Terapia Intensiva.
Ahí empezó el calvario. En 16 días de hospitalización, el adolescente fue sometido a siete cirugías a nivel abdominal. En una de ellas se colocó un catéter de manera errónea y le perforaron los pulmones. En otra se perforó el intestino y cortaron parte del mismo; además, tuvo hemorragia severa.
El papá menciona que en ningún momento se analizaron las pruebas del tejido que le quitaron a su hijo, en donde se pudo haber descubierto que la causa de todo era la tuberculosis, la cual es curable si se administra el medicamento adecuado.
Después de 55 días de hospitalización, el niño falleció con un diagnóstico por infección, lo cual no fue certero, por lo que su padre inició con investigación.
Tras hacerle una necropsia externa en el Servicio Médico Forense, se determinó que el menor falleció por daño orgánico por tuberculosis intestinal.
Gallardo Ramos indicó que han sido cuatro años desgastantes, con numerosos procesos y luchas penales, que ahora se ven reflejados con la resolución del juez.
Sin embargo, todavía espera que se finquen responsabilidades en contra de otros cuatro médicos involucrados, a los que no se les dictó auto de formal prisión.
Estas cuatro personas que señala son: el director del hospital, José de Jesús Arriaga Dávila; al director médico, Miguel León Guzmán; a la encargada de la terapia intensiva, Irma Rodríguez Rodríguez, y a Rosa Elena Torres Gómez, quien elaboró el certificado de defunción del menor.
"Ha sido muy difícil, porque estoy peleando contra una institución muy poderosa (...) llevamos más de cuatro años luchando, tratando de conseguir que se haga justicia".
Se solicitó una entrevista con el IMSS Jalisco, y no se dio ninguna respuesta.
"Lo que quiero es sentar precedentes para que los derechohabientes tengan otras facultades, tengan otro trato, porque buscamos un trato digno de calidad y calidez".
Impericia y omisión, dice especialista
Para el especialista en medicina legal y forense, además de profesor de la Universidad de Guadalajara, Alfredo Rodríguez García, este caso tiene que ver no sólo con negligencia, sino con omisión de los médicos, al no hacer lo conducente para saber el origen del malestar del menor, y no investigar a través de estudios de laboratorio si el niño presentaba alguna infección.
También está la impericia, por faltar capacidad al personal médico en el momento de realizar los procedimientos como la instalación de un catéter que terminó por perforar los pulmones.
"Si los doctores hubieran hecho un estudio sanguíneo tan simple al principio, detectan problemas del bacilo circulando y ven que están ante una tuberculosis; le aplican el tratamiento, y no tenía por qué morirse el niño".
Este caso también estuvo en manos de la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed), la cual resolvió que sí hubo una mala práctica médica en el caso, pero no negligencia.
Al respecto, el médico forense refiere que los médicos cometieron el homicidio culposo por impericia, negligencia y omisión.
Además del daño moral realizado a la familia del menor, el IMSS estaría obligado a establecer una reparación económica del daño.
Colegio de Abogados los apoya
El Colegio de Abogados Penalistas de Jalisco expresó su apoyo al papá del menor en su proceso legal, y aseguró que cuenta con lo necesario en asesoría de parte de los colegios de todo el País, que les interesó el tema.
"Es muy difícil acreditarle al médico la mala praxis, pero en este caso está bien cimentada la acusación, y vamos a tener mucho cuidado con los abogados defensores", manifestó el presidente del José Luis Guízar Abarca
LA FRASE:
"Me siento desgastado, cansado, triste, porque estoy peleando contra un monstruo que tiene todos los medios económicos para sacar adelante este asunto". Sergio Valente Gallardo Ramos, padre del pequeño fallecido.
EL INFORMADOR / THAMARA VILLASEÑOR
Se trata de un caso sin precedente resuelto en contra de IMSS, interpuesto por parte de un ciudadano. Se estima que 100 demandas contra el IMSS, 99 se pierden y sólo una se gana; esta es una de ellas.
El padre del pequeño de 15 años, Sergio Valente Gallardo Ramos, informó en rueda de prensa que los trabajadores del IMSS inculpados ya se ampararon y se presentaron a declarar ante el Juzgado Tercero de Distrito, el cual lleva el caso. Sin embargo, los galenos no pisarán la cárcel.
Lo que sí podría pasar es que se les retirara su cédula profesional y se les impida laborar como médicos nuevamente.
"Ya fueron a poner sus huellas digitales al reclusorio, y de acuerdo a la Ley Federal de Responsabilidad de Servidores Públicos, al estar sujetos a un procedimiento, (el castigo) es el cese de su cargo", indicó Gallardo Ramos.
El pequeño Roberto Gallardo Rodríguez ingresó el 15 de noviembre de 2009 a Urgencias de Pediatría del IMSS Jalisco, con un diagnóstico de crisis asmática complicada. Se sospechaba que tenía influenza A H1N1, la cual quedó descartada, y al día siguiente lo trasladaron a Terapia Intensiva.
Ahí empezó el calvario. En 16 días de hospitalización, el adolescente fue sometido a siete cirugías a nivel abdominal. En una de ellas se colocó un catéter de manera errónea y le perforaron los pulmones. En otra se perforó el intestino y cortaron parte del mismo; además, tuvo hemorragia severa.
El papá menciona que en ningún momento se analizaron las pruebas del tejido que le quitaron a su hijo, en donde se pudo haber descubierto que la causa de todo era la tuberculosis, la cual es curable si se administra el medicamento adecuado.
Después de 55 días de hospitalización, el niño falleció con un diagnóstico por infección, lo cual no fue certero, por lo que su padre inició con investigación.
Tras hacerle una necropsia externa en el Servicio Médico Forense, se determinó que el menor falleció por daño orgánico por tuberculosis intestinal.
Gallardo Ramos indicó que han sido cuatro años desgastantes, con numerosos procesos y luchas penales, que ahora se ven reflejados con la resolución del juez.
Sin embargo, todavía espera que se finquen responsabilidades en contra de otros cuatro médicos involucrados, a los que no se les dictó auto de formal prisión.
Estas cuatro personas que señala son: el director del hospital, José de Jesús Arriaga Dávila; al director médico, Miguel León Guzmán; a la encargada de la terapia intensiva, Irma Rodríguez Rodríguez, y a Rosa Elena Torres Gómez, quien elaboró el certificado de defunción del menor.
"Ha sido muy difícil, porque estoy peleando contra una institución muy poderosa (...) llevamos más de cuatro años luchando, tratando de conseguir que se haga justicia".
Se solicitó una entrevista con el IMSS Jalisco, y no se dio ninguna respuesta.
"Lo que quiero es sentar precedentes para que los derechohabientes tengan otras facultades, tengan otro trato, porque buscamos un trato digno de calidad y calidez".
Impericia y omisión, dice especialista
Para el especialista en medicina legal y forense, además de profesor de la Universidad de Guadalajara, Alfredo Rodríguez García, este caso tiene que ver no sólo con negligencia, sino con omisión de los médicos, al no hacer lo conducente para saber el origen del malestar del menor, y no investigar a través de estudios de laboratorio si el niño presentaba alguna infección.
También está la impericia, por faltar capacidad al personal médico en el momento de realizar los procedimientos como la instalación de un catéter que terminó por perforar los pulmones.
"Si los doctores hubieran hecho un estudio sanguíneo tan simple al principio, detectan problemas del bacilo circulando y ven que están ante una tuberculosis; le aplican el tratamiento, y no tenía por qué morirse el niño".
Este caso también estuvo en manos de la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed), la cual resolvió que sí hubo una mala práctica médica en el caso, pero no negligencia.
Al respecto, el médico forense refiere que los médicos cometieron el homicidio culposo por impericia, negligencia y omisión.
Además del daño moral realizado a la familia del menor, el IMSS estaría obligado a establecer una reparación económica del daño.
Colegio de Abogados los apoya
El Colegio de Abogados Penalistas de Jalisco expresó su apoyo al papá del menor en su proceso legal, y aseguró que cuenta con lo necesario en asesoría de parte de los colegios de todo el País, que les interesó el tema.
"Es muy difícil acreditarle al médico la mala praxis, pero en este caso está bien cimentada la acusación, y vamos a tener mucho cuidado con los abogados defensores", manifestó el presidente del José Luis Guízar Abarca
LA FRASE:
"Me siento desgastado, cansado, triste, porque estoy peleando contra un monstruo que tiene todos los medios económicos para sacar adelante este asunto". Sergio Valente Gallardo Ramos, padre del pequeño fallecido.
EL INFORMADOR / THAMARA VILLASEÑOR