Jalisco

Celebran 20 mil con coraje de seguir adelante

Tacos, refrescos, tortas ahogadas, burritos: la Plaza de la Liberación, víctima de la dieta mexicana

GUADALAJARA, JALISCO (16/SEP/2011).- Pareciera que hay mil razones para detener las celebraciones de la Independencia de México, sin embargo, para 20 mil tapatíos tuvo más peso una sola: la solidaridad que impera en los mexicanos. Aunque visiblemente las personas que asistieron al primer cuadro de la ciudad fueron menos que las del año pasado, las laceradas voces por la violencia se unieron al eufórico grito de "¡Viva México!" y "¡viva Jalisco!

"Siempre es mejor celebrar que no celebrar, por lo que sea, es mejor para el país", comentó el regiomontano César Villareal, que triste por las pérdidas humanas que ha tenido su Estado por la violencia, tiene ánimo de celebrar lo bueno que ha ocurrido en el país, y no quedarse con lo lamentable.

Las principales calles del centro lucieron despejadas toda la tarde, no había mucho ruido, imperaba en muchos la duda de si serían tan fuertes las protestas que pretendían sabotear el Grito de Independencia. Ya entrada la noche las calles se poblaban cada vez más, y en Plaza de la Liberación era sede de un festín mexicano: tacos, refrescos, tortas ahogadas, burritos y otros platillos que integran la dieta nacional se disfrutaban por los asistentes.

No faltaron los sombreros de palma, las pelucas alborotadas y las mejillas tricolores de los niños, algunos amarrados de la cintura, unidos a sus padres para no perderse, que se reunieron en la Plaza de Armas a las 23:00 horas para saludar a la bandera y cantar el himno nacional.

No temían, se sentían seguros de tomar su Centro y gritar que son mexicanos, que pese a las lasceraciones que han sufrido y el temor que los ha invadido siguen en en pie, con ánimos para seguir mejorando el entorno.

"Un año más de que estamos en este país, en unidad, como nación, pese a todas las malas noticias hay que seguir adelante, el espíritu no debe de perderse", es lo que anima a Luis Alberto Villegas, quien compartía la fiesta nacional con su familia.

Con una vista espectacular de los principales esculturas de la ciudad, La Catedral, los palacios, el Teatro Degollado y la Rotonda de los hombres ilustres, el Grito de Independencia estuvo engalanado para disfrute de los presentes, que llenaron la Plaza de Armas para escuchar la declaración de independencia del gobernador.

El mariachi sonaba de fondo cuando la pirotecnia coloreó de impacto el cielo, con sonrisas y gritos la gente admiró el espectáculo que dejó una estela de humo y hacían ver a la Luna difuminada, al igual que al Teatro Degollado.

Con ocho atenciones médicas leves, dos detenidos, un niño extraviado y 20 mil personas reunidas es como cerró el festejo, en el que imperó el ánimo sobre todo mal augurio.

EL INFORMADOR/ VIOLETA MELÉNDEZ

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