Jalisco
Cae trío con más de 10 kilos de cocaína y armas de grueso calibre
Una persecución en Zapopan finalizó con el aseguramiento de dos pistolas, una de ellas “matapolicías”, y tres individuos detenidos
ZAPOPAN, JALISCO (05/MAY/2010).- Tres hombres que, ayer por la tarde, circulaban por calles de la colonia El Colli, de Zapopan, fueron arrestados por elementos de la
Policía del Estado. Su captura obedeció, primero, a que les encontró dos armas de fuego entre sus pertenencias, aunque después los oficiales descubrieron mariguana, utensilios para trabajar alcaloides y más de 10 kilos de cocaína, dentro de una caja fuerte oculta en un compartimento secreto.
De acuerdo con el comandante Manuel Rodríguez, de la corporación estatal, sus oficiales realizaban un recorrido de vigilancia por la Avenida Patria, cuando notaron a tres sujetos a bordo de un Jeep Wrangler negro con placas del Distrito Federal, mismos que al notar su cercanía aceleraron la marcha, lo cual detonó una improvisada persecución.
Tras sortear a otros vehículos y semáforos en rojo, la caza finalizó en la intersección de las avenidas Las Torres y Moctezuma, donde los sospechosos descendieron a toda prisa del vehículo y corrieron hacia un departamento, donde trataron de introducirse.
Por fortuna, los oficiales lograron darles alcance y someterlos; después de interrogarlos sobre su intento de escape, éstos no quisieron dar comentario alguno, según el mando policiaco.
“El domicilio en este momento se tiene resguardado para darle fe al Ministerio Público; ellos por el momento se reservan sus comentarios y no quieren especificar nada”.
Una vez esposados, los agentes estatales los revisaron a detenimiento y los interrogaron; ellos sólo dijeron llamarse José Armando Torres Camacho, de 39 años; Arturo Ruiz Ochoa, de 24, y Javier Armando Rodríguez Moya, de 26, quien comentó estar domiciliado en la ciudad de Culiacán, en el Estado de Sinaloa.
A la inspección de rigor, se les localizó una pistola del calbre 5.7 —también conocida como “matapolicías”— con su respectivo cargador abastecido con 15 tiros útiles; un arma .38 Súper cuya cacha está bañada en oro, su cargador y 73 municiones de ese tipo. Además, les encontraron 43 cartuchos del calibre .9 milímetros y tres paquetes tipo “ladrillo”, con 750 gramos de mariguana en total.
La dependencia precisó que, además, los empistolados traían consigo dos básculas “grameras” y aditamentos para consumir droga, al parecer molinos para piedra de cocaína.
En su declaración ante cámaras y grabadoras, los señalados se dijeron inocentes; uno de ellos —quien mencionó laborar en bienes raíces— mencionó “no saber nada de lo ocurrido”.
Horas después, y antes de poner el vehículo a disposición de la Procuraduría General de la República (PGR), policías estatales revisaron a detalle el auto y descubrieron una caja de seguridad, dentro de la cual se ocultaban 26 ladrillos que, en suma, dieron un peso exacto de 10 kilos con 400 gramos de cocaína.
Todo fue puesto a disposición de un agente del Ministerio Público Federal, quien se encargará de dar seguimiento a su situación jurídica.
De acuerdo con el comandante Manuel Rodríguez, de la corporación estatal, sus oficiales realizaban un recorrido de vigilancia por la Avenida Patria, cuando notaron a tres sujetos a bordo de un Jeep Wrangler negro con placas del Distrito Federal, mismos que al notar su cercanía aceleraron la marcha, lo cual detonó una improvisada persecución.
Tras sortear a otros vehículos y semáforos en rojo, la caza finalizó en la intersección de las avenidas Las Torres y Moctezuma, donde los sospechosos descendieron a toda prisa del vehículo y corrieron hacia un departamento, donde trataron de introducirse.
Por fortuna, los oficiales lograron darles alcance y someterlos; después de interrogarlos sobre su intento de escape, éstos no quisieron dar comentario alguno, según el mando policiaco.
“El domicilio en este momento se tiene resguardado para darle fe al Ministerio Público; ellos por el momento se reservan sus comentarios y no quieren especificar nada”.
Una vez esposados, los agentes estatales los revisaron a detenimiento y los interrogaron; ellos sólo dijeron llamarse José Armando Torres Camacho, de 39 años; Arturo Ruiz Ochoa, de 24, y Javier Armando Rodríguez Moya, de 26, quien comentó estar domiciliado en la ciudad de Culiacán, en el Estado de Sinaloa.
A la inspección de rigor, se les localizó una pistola del calbre 5.7 —también conocida como “matapolicías”— con su respectivo cargador abastecido con 15 tiros útiles; un arma .38 Súper cuya cacha está bañada en oro, su cargador y 73 municiones de ese tipo. Además, les encontraron 43 cartuchos del calibre .9 milímetros y tres paquetes tipo “ladrillo”, con 750 gramos de mariguana en total.
La dependencia precisó que, además, los empistolados traían consigo dos básculas “grameras” y aditamentos para consumir droga, al parecer molinos para piedra de cocaína.
En su declaración ante cámaras y grabadoras, los señalados se dijeron inocentes; uno de ellos —quien mencionó laborar en bienes raíces— mencionó “no saber nada de lo ocurrido”.
Horas después, y antes de poner el vehículo a disposición de la Procuraduría General de la República (PGR), policías estatales revisaron a detalle el auto y descubrieron una caja de seguridad, dentro de la cual se ocultaban 26 ladrillos que, en suma, dieron un peso exacto de 10 kilos con 400 gramos de cocaína.
Todo fue puesto a disposición de un agente del Ministerio Público Federal, quien se encargará de dar seguimiento a su situación jurídica.