Jalisco
Alfaro habla sobre los logros que ha concretado respecto a sus compromisos
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— ¿De los compromisos que hizo como candidato, cuáles se han cumplido?
— Sería imposible decir cuáles, lo que sí podría decir es que vamos cerca de cumplir la mitad de los compromisos de campaña. Sobre todo, ya estamos en proceso de cumplir los más difíciles.
Todo el proceso de saneamiento de Cajititlán, la construcción de 100 unidades deportivas, la puesta en marcha con servicio las 24 horas de siete centros de salud, el inicio de la construcción de (Avenida) 8 de Julio, de Prolongación Colón, la culminación del Circuito Sur, que va muy avanzado; el programa de uniformes y útiles escolares, el programa de madres y jefas de familia, que ya están operando con recursos propios; es decir, somos el único municipio que, con recursos propios, está implementando programas como el de madres jefas de familia o el de adultos mayores. No es con dinero de Sedesol, es dinero propio.
También de manera exitosa nuestro programa de becas para guarderías, que ya está operando 100%; todo el proceso de reestructuración administrativa, la idea de un Gobierno austero. Ahorrar 56 millones de pesos para un municipio como Tlajomulco, reducir 56 millones del gasto corriente, me parece que ya es un gran avance.
Detallar los logros comunidad por comunidad sería un listado muy largo; yo tengo todos los compromisos notariados. En ese sentido, yo diría que estamos como a la mitad, en los primeros nueve meses de Gobierno creo que es un avance bastante razonable.
— A la luz de la realidad, de las complicaciones derivadas de la convivencia con titulares del Poder Ejecutivo de otro signo político, circunstancias que rebasan el ámbito de su ejercicio, como la crisis económica o la guerra contra el narco… ¿Qué no podrá hacer como alcalde de Tlajomulco?
— El día de hoy no tengo nada qué decir que no voy a poder cumplir. Cómo será financieramente el año próximo, no lo sé; es decir, nosotros recibimos un presupuesto este año con 23% menos de recursos que en 2009. Entendí mi realidad y no busqué pretexto; nunca utilicé eso como pretexto para decir: no voy a hacerlo. ¿Qué hicimos?, nos pusimos a trabajar para conseguir más recursos.
Vamos a acabar, después de un proceso de ajuste financiero, administrativo y, por supuesto, político, siendo el tercer presupuesto más importante de todo Jalisco, que eso luego no se ve; es decir, vamos a tener un mejor presupuesto que Tlaquepaque y que Puerto Vallarta, pero eso no es por arte de magia.
Mejoramos muchísimo nuestra recaudación, eficientamos nuestra capacidad de generar ingresos propios, generamos un saneamiento financiero intensivo. Hoy tenemos una clasificación de A+ en nuestra calidad financiera y crediticia, y eso nos ha permitido ir saliéndole al toro en un escenario muy adverso.
El jueves nos vamos a convertir en el primer municipio con un reglamento aprobado para proyectos de inversión público-privados, y vamos a ser el primer municipio, creo que del país, que haga un proyecto de inversión público-privado, y arranca la licitación en tres semanas.
Entonces, ¿tenemos dinero?, pues no, pero estamos buscando esquemas y mecanismos para poder cumplir. A estas alturas yo diría que vamos a cumplir todo lo que prometimos; espero que me alcance, y si no, lo voy a decir y a reconocer. Pero tengo qué concentrarme en la idea de cómo sí, y no buscar pretexto para no cumplir con lo que tengo.
— ¿De qué cifra estamos hablando de presupuesto al término de este año?
— Mil 200 millones de pesos, espero que podamos cerrar este año.
— ¿Cuál es este proyecto privado que menciona?
— La unidad administrativa y todo lo que es el entorno urbano de la cabecera municipal.
— Pese a ser el primer alcalde perredista de la zona conurbada, de los conflictos políticos, al menos mediáticos, que hemos apercibido entre el Gobierno del Estado, gobernado por el PAN, se han centrado en la relación con los alcaldes del PRI; entonces, ¿cuál ha sido el signo político de su gestión de carácter u origen perredista?
— A mí me han dicho que soy muy peleonero (sic), que me he peleado mucho en los primeros meses de mi Gobierno. Sí me pelee con el ex presidente municipal, porque era un ladrón, y me pelee con el Aeropuerto, porque me parece que son un grupo de empresarios “pillos”; me pelee con Raúl Padilla, porque no estuve dispuesto a entregarle mi Gobierno.
He asumido los pleitos que he tenido qué asumir, y creo que cualquier político que asuma el reto de hacer una transformación de fondo, en donde tengas la posibilidad de gobernar, tiene qué asumir que te vas a pelear, porque los cambios de fondo no son sencillos, no pueden ser tersos y sin sacudidas.
Con el Gobierno del Estado ha habido quién apostaba que yo me pelee, pero puede ser de mi agrado o no el gobernador, puede ser de mi partido o no, pero es el gobernador y con él tengo qué trabajar los tres años de mi Gobierno. Entonces yo decidí que solamente no me iba a pelear con Emilio (González Márquez), sino que iba a buscar la forma de trabajar y sacar adelante los proyectos que tenemos como niveles de Gobierno, y lo he hecho lo mejor posible, y Emilio se ha portado bien con nosotros, yo no tengo queja y, bueno, los asuntos entre el gobernador del PAN y los alcaldes del PRI, pues los tienen que resolver ellos, yo no puedo opinar al respecto. Simplemente puedo decir que en el caso de nosotros, el gobernador con el Gobierno de Tlajomulco ha tenido atenciones y ha sido solidario.
— En materia de seguridad, Tlajomulco es uno de los más golpeados, ¿qué se ha hecho en materia de seguridad en el municipio?
— ¿Qué hemos hecho para que no nos tiren cadáveres? ¿Qué se puede hacer para eso? Para mí eso no es un problema de seguridad, a mí me preocupa que estén robando casas. Sí, es un problema de percepción, que en la política es importante. Pero yo no estoy preocupado en eso; es decir, me molesta y me incomoda. ¡Claro!, pues que te tiren un cadáver descuartizado en tu municipio, ¿cómo no te va a molestar?, pero eso no es reflejo de que la Policía de Tlajomulco esté haciendo bien o mal su trabajo, porque eso es parte de un fenómeno nacional del crimen organizado.
Cuando tienes el tercer territorio más grande en extensión del Estado de Jalisco, con amplias zonas todavía despobladas, pues es muy difícil. Yo estoy para cuidar a los ciudadanos; si me tiran el cuerpo, pues no es el tema central. Esa parte tiene qué ver más con la imagen, pero yo estoy más enfocado en cómo sí podemos atender lo que es nuestra responsabilidad.
La Policía Municipal, y quiero ser enfático, no tiene responsabilidad, atribuciones legales ni capacidades para enfrentar al crimen organizado, y los descuartizados son producto del crimen organizado, no de delitos patrimoniales; nuestra Policía es preventiva. Así están diseñadas las policías municipales, para eso son.
A mí me preocupa que mi Policía dé resultados en los términos de cómo reduces los indicadores en robo a casa habitación, a vehículos, a mano armada… para eso sí es nuestra Policía, y creo que vamos avanzando bien; tuvimos, al inicio de año, un repunte de los delitos, los tres primeros meses fueron muy difíciles, y hoy no solamente estabilizamos, sino que tenemos una tendencia a la baja.
Pero, además, hemos tenido programas piloto de acción en algunas zonas muy específicas del municipio, donde tenemos los índices de inseguridad más altos, que han sido, creo, bastante exitosas. Por ejemplo, Chulavista, que fue un programa piloto, ¿es un lugar seguro? No. Nos falta mucho, pero estamos avanzando.
Lo que creo que es más importante en cuanto a la aportación de Tlajomulco sobre el debate en seguridad, es que nosotros dijimos desde un principio: la seguridad en nuestro municipio no es un asunto de policías y ladrones. No se trata de mandar más policías y más patrullas, se trata de ir recomponiendo y regenerando el tejido social.
Nosotros en Tlajomulco tenemos amplias zonas del municipio con un tejido social roto, por la desatención de muchos años de gobiernos irresponsables, y reconstruir ese tejido social es el reto en el que estamos metidos. Por eso nuestra apuesta, por ejemplo, en la intervención de Chulavista, es precisamente a que la gente viva mejor, a que tenga más cosas qué hacer, a que los jóvenes tengan espacios deportivos, recreativos, culturales, en lugar de estar mandando más policías, con eso nunca vamos a terminar.
El enfoque, para mí, es el correcto. Los avances son importantes, pero todavía no satisfactorios, y difícilmente creo que podamos resolver el problema en los próximos dos años, pero creo que estamos dejando bases para que esto vaya cambiando poco a poco.
— De acuerdo con su experiencia, ¿cuál es un tiempo razonable, en una situación óptima, para recomponer un tejido social?.
— Son procesos de largo plazo, tal vez 10 años, no sé. Puede ser una generación de jóvenes, pero tampoco puedes sacrificar una generación en aras de un plazo que nunca se cumpla. Lo que yo no quiero es que Tlajomulco, y sobre todo las nuevas zonas habitacionales del municipio, sean espacios dormitorio donde la gente salga desde las cinco de la mañana y regresa a las 11 de la noche a su casa. Donde no conoces al vecino, donde no te interesa quién viva al lado. Yo lo que quisiera ver es cómo transformamos eso.
Son políticas públicas con visión de largo plazo; es decir, cómo vas generando empleo para que la gente no tenga qué tener estos desplazamientos. ¿Por qué estamos insistiendo en la Línea Tres del Tren Eléctrico en Santa Fe?; ¿por qué estamos haciendo proyectos recreativos y deportivos como el Chiva Barrio?, porque son las únicas herramientas de que disponemos para ir transformando la calidad de vida de estas comunidades.
Entonces, si transformas la calidad de vida, vas a bajar automáticamente los niveles de criminalidad. Si no lo haces, por más policías que mandes, nunca se va a resolver el problema. ¿Cuánto es el plazo? No sé, a mí no me va a tocar verlo, evidentemente, pero sí espero dejar como legado del Gobierno que yo encabezo, bases sólidas de por dónde hay que transitar para que esto suceda.
— ¿Se ve como el candidato del PAN a la gubernatura?
— ¿Del PAN? No, por supuesto que no. Del PAN sólo no…
— ¿Todavía es aliado incondicional de Andrés Manuel López Obrador?
— Es el líder social más importante que yo conozco y la causa que él encabeza, para mí, es hoy más vigente que nunca. Yo he sido de los que ha dicho que Andrés Manuel tomó decisiones equivocadas, que como cualquier ser humano ha cometido errores y excesos, que tiene qué entender y asumir con responsabilidad, pero es el líder social más importante de México, y es, por supuesto, para mí, un ejemplo de congruencia y claridad en cuanto a lo que le está pasando México.
— Sería imposible decir cuáles, lo que sí podría decir es que vamos cerca de cumplir la mitad de los compromisos de campaña. Sobre todo, ya estamos en proceso de cumplir los más difíciles.
Todo el proceso de saneamiento de Cajititlán, la construcción de 100 unidades deportivas, la puesta en marcha con servicio las 24 horas de siete centros de salud, el inicio de la construcción de (Avenida) 8 de Julio, de Prolongación Colón, la culminación del Circuito Sur, que va muy avanzado; el programa de uniformes y útiles escolares, el programa de madres y jefas de familia, que ya están operando con recursos propios; es decir, somos el único municipio que, con recursos propios, está implementando programas como el de madres jefas de familia o el de adultos mayores. No es con dinero de Sedesol, es dinero propio.
También de manera exitosa nuestro programa de becas para guarderías, que ya está operando 100%; todo el proceso de reestructuración administrativa, la idea de un Gobierno austero. Ahorrar 56 millones de pesos para un municipio como Tlajomulco, reducir 56 millones del gasto corriente, me parece que ya es un gran avance.
Detallar los logros comunidad por comunidad sería un listado muy largo; yo tengo todos los compromisos notariados. En ese sentido, yo diría que estamos como a la mitad, en los primeros nueve meses de Gobierno creo que es un avance bastante razonable.
— A la luz de la realidad, de las complicaciones derivadas de la convivencia con titulares del Poder Ejecutivo de otro signo político, circunstancias que rebasan el ámbito de su ejercicio, como la crisis económica o la guerra contra el narco… ¿Qué no podrá hacer como alcalde de Tlajomulco?
— El día de hoy no tengo nada qué decir que no voy a poder cumplir. Cómo será financieramente el año próximo, no lo sé; es decir, nosotros recibimos un presupuesto este año con 23% menos de recursos que en 2009. Entendí mi realidad y no busqué pretexto; nunca utilicé eso como pretexto para decir: no voy a hacerlo. ¿Qué hicimos?, nos pusimos a trabajar para conseguir más recursos.
Vamos a acabar, después de un proceso de ajuste financiero, administrativo y, por supuesto, político, siendo el tercer presupuesto más importante de todo Jalisco, que eso luego no se ve; es decir, vamos a tener un mejor presupuesto que Tlaquepaque y que Puerto Vallarta, pero eso no es por arte de magia.
Mejoramos muchísimo nuestra recaudación, eficientamos nuestra capacidad de generar ingresos propios, generamos un saneamiento financiero intensivo. Hoy tenemos una clasificación de A+ en nuestra calidad financiera y crediticia, y eso nos ha permitido ir saliéndole al toro en un escenario muy adverso.
El jueves nos vamos a convertir en el primer municipio con un reglamento aprobado para proyectos de inversión público-privados, y vamos a ser el primer municipio, creo que del país, que haga un proyecto de inversión público-privado, y arranca la licitación en tres semanas.
Entonces, ¿tenemos dinero?, pues no, pero estamos buscando esquemas y mecanismos para poder cumplir. A estas alturas yo diría que vamos a cumplir todo lo que prometimos; espero que me alcance, y si no, lo voy a decir y a reconocer. Pero tengo qué concentrarme en la idea de cómo sí, y no buscar pretexto para no cumplir con lo que tengo.
— ¿De qué cifra estamos hablando de presupuesto al término de este año?
— Mil 200 millones de pesos, espero que podamos cerrar este año.
— ¿Cuál es este proyecto privado que menciona?
— La unidad administrativa y todo lo que es el entorno urbano de la cabecera municipal.
— Pese a ser el primer alcalde perredista de la zona conurbada, de los conflictos políticos, al menos mediáticos, que hemos apercibido entre el Gobierno del Estado, gobernado por el PAN, se han centrado en la relación con los alcaldes del PRI; entonces, ¿cuál ha sido el signo político de su gestión de carácter u origen perredista?
— A mí me han dicho que soy muy peleonero (sic), que me he peleado mucho en los primeros meses de mi Gobierno. Sí me pelee con el ex presidente municipal, porque era un ladrón, y me pelee con el Aeropuerto, porque me parece que son un grupo de empresarios “pillos”; me pelee con Raúl Padilla, porque no estuve dispuesto a entregarle mi Gobierno.
He asumido los pleitos que he tenido qué asumir, y creo que cualquier político que asuma el reto de hacer una transformación de fondo, en donde tengas la posibilidad de gobernar, tiene qué asumir que te vas a pelear, porque los cambios de fondo no son sencillos, no pueden ser tersos y sin sacudidas.
Con el Gobierno del Estado ha habido quién apostaba que yo me pelee, pero puede ser de mi agrado o no el gobernador, puede ser de mi partido o no, pero es el gobernador y con él tengo qué trabajar los tres años de mi Gobierno. Entonces yo decidí que solamente no me iba a pelear con Emilio (González Márquez), sino que iba a buscar la forma de trabajar y sacar adelante los proyectos que tenemos como niveles de Gobierno, y lo he hecho lo mejor posible, y Emilio se ha portado bien con nosotros, yo no tengo queja y, bueno, los asuntos entre el gobernador del PAN y los alcaldes del PRI, pues los tienen que resolver ellos, yo no puedo opinar al respecto. Simplemente puedo decir que en el caso de nosotros, el gobernador con el Gobierno de Tlajomulco ha tenido atenciones y ha sido solidario.
— En materia de seguridad, Tlajomulco es uno de los más golpeados, ¿qué se ha hecho en materia de seguridad en el municipio?
— ¿Qué hemos hecho para que no nos tiren cadáveres? ¿Qué se puede hacer para eso? Para mí eso no es un problema de seguridad, a mí me preocupa que estén robando casas. Sí, es un problema de percepción, que en la política es importante. Pero yo no estoy preocupado en eso; es decir, me molesta y me incomoda. ¡Claro!, pues que te tiren un cadáver descuartizado en tu municipio, ¿cómo no te va a molestar?, pero eso no es reflejo de que la Policía de Tlajomulco esté haciendo bien o mal su trabajo, porque eso es parte de un fenómeno nacional del crimen organizado.
Cuando tienes el tercer territorio más grande en extensión del Estado de Jalisco, con amplias zonas todavía despobladas, pues es muy difícil. Yo estoy para cuidar a los ciudadanos; si me tiran el cuerpo, pues no es el tema central. Esa parte tiene qué ver más con la imagen, pero yo estoy más enfocado en cómo sí podemos atender lo que es nuestra responsabilidad.
La Policía Municipal, y quiero ser enfático, no tiene responsabilidad, atribuciones legales ni capacidades para enfrentar al crimen organizado, y los descuartizados son producto del crimen organizado, no de delitos patrimoniales; nuestra Policía es preventiva. Así están diseñadas las policías municipales, para eso son.
A mí me preocupa que mi Policía dé resultados en los términos de cómo reduces los indicadores en robo a casa habitación, a vehículos, a mano armada… para eso sí es nuestra Policía, y creo que vamos avanzando bien; tuvimos, al inicio de año, un repunte de los delitos, los tres primeros meses fueron muy difíciles, y hoy no solamente estabilizamos, sino que tenemos una tendencia a la baja.
Pero, además, hemos tenido programas piloto de acción en algunas zonas muy específicas del municipio, donde tenemos los índices de inseguridad más altos, que han sido, creo, bastante exitosas. Por ejemplo, Chulavista, que fue un programa piloto, ¿es un lugar seguro? No. Nos falta mucho, pero estamos avanzando.
Lo que creo que es más importante en cuanto a la aportación de Tlajomulco sobre el debate en seguridad, es que nosotros dijimos desde un principio: la seguridad en nuestro municipio no es un asunto de policías y ladrones. No se trata de mandar más policías y más patrullas, se trata de ir recomponiendo y regenerando el tejido social.
Nosotros en Tlajomulco tenemos amplias zonas del municipio con un tejido social roto, por la desatención de muchos años de gobiernos irresponsables, y reconstruir ese tejido social es el reto en el que estamos metidos. Por eso nuestra apuesta, por ejemplo, en la intervención de Chulavista, es precisamente a que la gente viva mejor, a que tenga más cosas qué hacer, a que los jóvenes tengan espacios deportivos, recreativos, culturales, en lugar de estar mandando más policías, con eso nunca vamos a terminar.
El enfoque, para mí, es el correcto. Los avances son importantes, pero todavía no satisfactorios, y difícilmente creo que podamos resolver el problema en los próximos dos años, pero creo que estamos dejando bases para que esto vaya cambiando poco a poco.
— De acuerdo con su experiencia, ¿cuál es un tiempo razonable, en una situación óptima, para recomponer un tejido social?.
— Son procesos de largo plazo, tal vez 10 años, no sé. Puede ser una generación de jóvenes, pero tampoco puedes sacrificar una generación en aras de un plazo que nunca se cumpla. Lo que yo no quiero es que Tlajomulco, y sobre todo las nuevas zonas habitacionales del municipio, sean espacios dormitorio donde la gente salga desde las cinco de la mañana y regresa a las 11 de la noche a su casa. Donde no conoces al vecino, donde no te interesa quién viva al lado. Yo lo que quisiera ver es cómo transformamos eso.
Son políticas públicas con visión de largo plazo; es decir, cómo vas generando empleo para que la gente no tenga qué tener estos desplazamientos. ¿Por qué estamos insistiendo en la Línea Tres del Tren Eléctrico en Santa Fe?; ¿por qué estamos haciendo proyectos recreativos y deportivos como el Chiva Barrio?, porque son las únicas herramientas de que disponemos para ir transformando la calidad de vida de estas comunidades.
Entonces, si transformas la calidad de vida, vas a bajar automáticamente los niveles de criminalidad. Si no lo haces, por más policías que mandes, nunca se va a resolver el problema. ¿Cuánto es el plazo? No sé, a mí no me va a tocar verlo, evidentemente, pero sí espero dejar como legado del Gobierno que yo encabezo, bases sólidas de por dónde hay que transitar para que esto suceda.
— ¿Se ve como el candidato del PAN a la gubernatura?
— ¿Del PAN? No, por supuesto que no. Del PAN sólo no…
— ¿Todavía es aliado incondicional de Andrés Manuel López Obrador?
— Es el líder social más importante que yo conozco y la causa que él encabeza, para mí, es hoy más vigente que nunca. Yo he sido de los que ha dicho que Andrés Manuel tomó decisiones equivocadas, que como cualquier ser humano ha cometido errores y excesos, que tiene qué entender y asumir con responsabilidad, pero es el líder social más importante de México, y es, por supuesto, para mí, un ejemplo de congruencia y claridad en cuanto a lo que le está pasando México.