Jalisco
Alerta IMSS sobre aumento de prediabetes en Jalisco
Se trata de una fase previa a la diabetes, caracterizada por la presencia de niveles de azúcar en sangre por encima de los valores normales
GUADALAJARA, JALISCO (04/AGO/2010).- Un estudio realizado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (
IMSS) para establecer parámetros de salud en jóvenes de 18 a 30 años, arrojó que existe un aumento importante en este grupo de cuadros prediabéticos.
El objetivo de la investigación fue detectar la prevalencia de prediabetes en este grupo de personas, con el fin de llevar a cabo una intervención temprana y evitar la diabetes con la serie de complicaciones que ésta trae consigo.
Entre los hallazgos más significativos se detectó que es entre los 27 y los 28 años de edad cuando más marcadamente se captan datos sugestivos de prediabetes, con un ligero predominio en mujeres, el 50.8 por ciento.
La muestra abarcó a cerca de 300 pacientes y algunos hallazgos fueron: elevación del colesterol, en el 26 por ciento de los estudiados, pero sobre todo de los triglicéridos, en 54 por ciento, lo que parece tener una correlación muy estrecha con la prediabetes.
La prediabetes constituye una fase previa a la diabetes, caracterizada por la presencia de niveles de azúcar en sangre por encima de los valores normales, sobre todo si en ayunas se registran entre 100 y 126 miligramos de glucosa por decilitro de sangre.
En este muestreo se encontró igualmente, alta frecuencia de sobrepeso y obesidad que abarcó al 68.8 de la población estudiada. Por género, estas variantes se encontraron en 71 por ciento de las mujeres y en el 66.7 por ciento de los varones.
En este sentido, los autores de este estudio señalaron que al interrogar a los pacientes acerca de sus antecedentes de obesidad infantil, encontraron que el 50 por ciento declaró haber padecido tal condición en la infancia.
Por ello, al asociar el antecedente con el estado actual, hallaron que de los que manifestaron haber padecido obesidad infantil, 83.3 por ciento tenían en la actualidad algún grado de sobrepeso u obesidad.
Con estos hallazgos, los médicos investigadores concluyeron que se abren áreas de oportunidad para realizar intervenciones de prevención primaria en jóvenes aparentemente sanos.
Resaltaron que en México, como en otros lugares del mundo, los pacientes con prediabetes no son diagnosticados ni tratados de manera oportuna, y en consecuencia existe un incremento en la prevalencia de diabetes mellitus 2.
En la actualidad, la diabetes mellitus 2 constituye un problema de salud pública, asociado a gran mortalidad, elevados costos y una calidad de vida disminuida.
Mediciones periódicas de niveles de colesterol y triglicéridos en sangre pueden traducirse en importantes herramientas para que jóvenes que se presumen sanos, se traten a tiempo.
Los especialistas aseguraron que en ocasiones, tan sólo con ajustes en la dieta, se logra revertir la elevación de dichos indicadores y con ello reducir el riesgo de desarrollar prediabetes y diabetes.
Colesterol y triglicéridos forman parte de los lípidos (grasas) que intervienen en el funcionamiento del organismo. Llegan a elevarse principalmente por una dieta rica en alimentos de origen animal, así como por obesidad, sobrepeso y consumo excesivo de alcohol.
Si bien, generalmente se les ha asociado con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, este hallazgo sugiere que sus niveles alterados incrementan también el riesgo de prediabetes.
El objetivo de la investigación fue detectar la prevalencia de prediabetes en este grupo de personas, con el fin de llevar a cabo una intervención temprana y evitar la diabetes con la serie de complicaciones que ésta trae consigo.
Entre los hallazgos más significativos se detectó que es entre los 27 y los 28 años de edad cuando más marcadamente se captan datos sugestivos de prediabetes, con un ligero predominio en mujeres, el 50.8 por ciento.
La muestra abarcó a cerca de 300 pacientes y algunos hallazgos fueron: elevación del colesterol, en el 26 por ciento de los estudiados, pero sobre todo de los triglicéridos, en 54 por ciento, lo que parece tener una correlación muy estrecha con la prediabetes.
La prediabetes constituye una fase previa a la diabetes, caracterizada por la presencia de niveles de azúcar en sangre por encima de los valores normales, sobre todo si en ayunas se registran entre 100 y 126 miligramos de glucosa por decilitro de sangre.
En este muestreo se encontró igualmente, alta frecuencia de sobrepeso y obesidad que abarcó al 68.8 de la población estudiada. Por género, estas variantes se encontraron en 71 por ciento de las mujeres y en el 66.7 por ciento de los varones.
En este sentido, los autores de este estudio señalaron que al interrogar a los pacientes acerca de sus antecedentes de obesidad infantil, encontraron que el 50 por ciento declaró haber padecido tal condición en la infancia.
Por ello, al asociar el antecedente con el estado actual, hallaron que de los que manifestaron haber padecido obesidad infantil, 83.3 por ciento tenían en la actualidad algún grado de sobrepeso u obesidad.
Con estos hallazgos, los médicos investigadores concluyeron que se abren áreas de oportunidad para realizar intervenciones de prevención primaria en jóvenes aparentemente sanos.
Resaltaron que en México, como en otros lugares del mundo, los pacientes con prediabetes no son diagnosticados ni tratados de manera oportuna, y en consecuencia existe un incremento en la prevalencia de diabetes mellitus 2.
En la actualidad, la diabetes mellitus 2 constituye un problema de salud pública, asociado a gran mortalidad, elevados costos y una calidad de vida disminuida.
Mediciones periódicas de niveles de colesterol y triglicéridos en sangre pueden traducirse en importantes herramientas para que jóvenes que se presumen sanos, se traten a tiempo.
Los especialistas aseguraron que en ocasiones, tan sólo con ajustes en la dieta, se logra revertir la elevación de dichos indicadores y con ello reducir el riesgo de desarrollar prediabetes y diabetes.
Colesterol y triglicéridos forman parte de los lípidos (grasas) que intervienen en el funcionamiento del organismo. Llegan a elevarse principalmente por una dieta rica en alimentos de origen animal, así como por obesidad, sobrepeso y consumo excesivo de alcohol.
Si bien, generalmente se les ha asociado con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, este hallazgo sugiere que sus niveles alterados incrementan también el riesgo de prediabetes.