Internacional
Vientos agravan incendios en California
Los más voraces de los dos incendios en el valle de San Fernando doblaron su tamaño por la noche, dijeron las autoridades
LOS ANGELES, ESTADOS UNIDOS- Los bomberos consiguieron avanzar el martes en el combate a dos incendios forestales que amenazan varios barrios de las afueras de Los Ángeles por tercer día consecutivo, agravados por los cálidos vientos del desierto
Al amanecer, los helicópteros soltaron agua sobre las llamas más próximas a zonas de viviendas e impedir que el fuego entrara en el densamente poblado valle de San Fernando.
"Estoy muy, muy orgulloso de los bomberos, porque ayer cuando hablamos (...) parecía muy mala (la situación)", dijo a periodistas el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger. "Ellos consiguieron revertirlo", agregó.
Dos personas murieron ayer a causa de los fuegos, un mendigo que estaba refugiado bajo una autopista y un automovilista que murió en una colisión frontal en una zona rodeada por el humo.
Desde el domingo, las llamas han calcinado alrededor seis mil hectáreas, destruido o dañado al menos 50 estructuras, entre ellas 30 casas móviles, y forzado a centenares de personas más a abandonar sus hogares.
Los más voraces de los dos incendios en el valle de San Fernando doblaron su tamaño por la noche, dijeron las autoridades.
Un tercer fuego comenzó el lunes en las cercanías de la base de la Marina en Camp Pendleton, a 130 kilómetros al sur de Los Ángeles, forzando a las autoridades a evacuar a miles de personas de las viviendas de la base. Unas 1.200 hectáreas se quemaron, y el fuego estaba contenido en un 25 por ciento el martes por la mañana.
Los fuegos simultáneos, los primeros de la temporada de incendios más peligrosa en la región, se producen un año después de que otros 30 incendios forestales recorrieran el sur de California en una semana, matando a una docena de personas, destruyendo 2.000 casas y forzando a la evacuación de 500 mil habitantes.
El conocido viento de Santa Ana, que sopla desde el desierto en esta época del año continuará el miércoles, según las previsiones. Pese a que las ráfagas eran menos fuertes de lo que se esperaba, las autoridades advirtieron de que eran erráticas y suponían un peligro extremo para los habitantes y los miles de bomberos que están en el lugar.
Al amanecer, los helicópteros soltaron agua sobre las llamas más próximas a zonas de viviendas e impedir que el fuego entrara en el densamente poblado valle de San Fernando.
"Estoy muy, muy orgulloso de los bomberos, porque ayer cuando hablamos (...) parecía muy mala (la situación)", dijo a periodistas el gobernador de California, Arnold Schwarzenegger. "Ellos consiguieron revertirlo", agregó.
Dos personas murieron ayer a causa de los fuegos, un mendigo que estaba refugiado bajo una autopista y un automovilista que murió en una colisión frontal en una zona rodeada por el humo.
Desde el domingo, las llamas han calcinado alrededor seis mil hectáreas, destruido o dañado al menos 50 estructuras, entre ellas 30 casas móviles, y forzado a centenares de personas más a abandonar sus hogares.
Los más voraces de los dos incendios en el valle de San Fernando doblaron su tamaño por la noche, dijeron las autoridades.
Un tercer fuego comenzó el lunes en las cercanías de la base de la Marina en Camp Pendleton, a 130 kilómetros al sur de Los Ángeles, forzando a las autoridades a evacuar a miles de personas de las viviendas de la base. Unas 1.200 hectáreas se quemaron, y el fuego estaba contenido en un 25 por ciento el martes por la mañana.
Los fuegos simultáneos, los primeros de la temporada de incendios más peligrosa en la región, se producen un año después de que otros 30 incendios forestales recorrieran el sur de California en una semana, matando a una docena de personas, destruyendo 2.000 casas y forzando a la evacuación de 500 mil habitantes.
El conocido viento de Santa Ana, que sopla desde el desierto en esta época del año continuará el miércoles, según las previsiones. Pese a que las ráfagas eran menos fuertes de lo que se esperaba, las autoridades advirtieron de que eran erráticas y suponían un peligro extremo para los habitantes y los miles de bomberos que están en el lugar.