Internacional

Uso del preservativo no resuelve el sida

Benedicto XVI reafirmó durante su visita a África la oposición de la Iglesia Católica al uso de preservativos en la lucha contra el sida

YAUNDÉ.- Benedicto XVI reafirmó durante su visita a África la oposición de la Iglesia Católica al uso de preservativos en la lucha contra el sida, en un Continente donde más de 25 millones de personas han muerto a causa de la enfermedad en las últimas décadas.

El Papa, que tuvo una tumultuosa bienvenida en la capital de Camerún, sostuvo también que la población del Continente estaba sufriendo de forma desproporcionada debido a los desafíos globales que suponen la escasez de alimentos, la crisis financiera y el cambio climático.

“(El sida) No puede vencerse con la distribución de condones. Por el contrario, incrementa el problema", dijo en respuesta a la pregunta sobre la postura de la Iglesia contra el uso de preservativos.

La enfermedad ha causado la muerte de más de 25 millones de personas desde principios de la década de 1980, la mayoría en el África subsahariana, y unos 22.5 millones de africanos viven con el VIH.

La palabras del Pontífice fueron de las más explícitas sobre el uso de preservativos para detener la propagación del sida, desde su elección en 2005.

La Iglesia insiste en que la fidelidad y el matrimonio heterosexual, además de la castidad y la abstinencia, son las mejores formas de detener el sida.

No aprueba el uso de preservativos, pero algunos líderes católicos han pedido que se permita su uso en casos concretos entre matrimonios heterosexuales en los que uno de ellos tiene la enfermedad.

El Sumo Pontífice fue recibido por decenas de miles de personas que bailaron y cantaron a lo largo de los 25 kilómetros que unen el aeropuerto con la ciudad.

Benedicto XVI visitará obras de caridad en Camerún, se entrevistará con líderes musulmanes y participará en una reunión de obispos que intentan trazar el curso futuro de la Iglesia en mejorar las vidas de los africanos.
Durante la semana, el Papa viajará a Angola. (Agencias)

La solución es doble: la primera es la humanización de la sexualidad y en segundo lugar, una amistad sincera, especialmente hacia aquellos que sufren la voluntad de hacer sacrificios personales. Benedicto XVI, Jefe universal de la Iglesia Católica.

Las cifras del Vaticano indican que el gran vivero actual de nuevos fieles y sacerdotes es precisamente África. En las décadas posteriores al concilio, el catolicismo ha crecido a niveles impensables en otros sitios, y hoy un 17% de sus casi 1.000 millones de habitantes profesa esa religión.

En parte a causa de la desesperación de sus ciudadanos, pero también por ser el destino principal de la labor misionera de la Iglesia de frontera, África se ha convertido en el terreno crucial para la supervivencia de la fe católica. Cada vez más, Roma recurre a seminaristas africanos (les siguen los asiáticos) para repoblar las desatendidas parroquias europeas. Con 400 millones de africanos viviendo bajo el umbral de la pobreza, 500 millones de niños que tienen ante sí una esperanza de vida de 46 años (frente a los 79 del primer mundo), y decenas de millones de personas golpeadas por el hambre y la sed, las enfermedades y las guerras, la presencia de la Iglesia católica es también primordial desde un punto de vista político ante la expansión del islamismo radical que anida tras muchos conflictos en curso, entre otros Darfur, Chad y Somalia.

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