Internacional
Suspenden programa de la nueva ley de salud de Obama
La Secretaría de Salud estanudinense argumentó que el plan sería financieramente insostenible
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (14/OCT/2011).- El gobierno del presidente Barack Obama suspendió hoy uno de los principales programas de la reforma de la ley de salud, relacionado con un seguro voluntario de atención a largo plazo, al argumentar que es financieramente insostenible.
En una carta enviada este viernes al Congreso, la secretaria estadunidense de Salud, Kathleen Sebelius, indicó que el programa sería cancelado de manera indefinida, ya que se prevé que no podrá generar los ingresos suficientes para pagar a sus beneficiarios.
El programa consistía en un plan de seguro voluntario cofinanciado por el gobierno en el que los trabajadores pagarían una cuota mensual durante su vida productiva para recibir cuidado médico a domicilio en caso de incapacidad después del retiro o ayuda para el pago de asilos.
El plan, impulsado por legisladores demócratas, fue atacado desde un principio por los republicanos, quienes buscaron su revocación antes de su entrada en vigencia, en 2013.
Sebelius advirtió que aunque un gran número de usuarios se inscribieran en el programa durante sus años de trabajo, el precio de las primas se incrementaría y el programa se desestabilizaría debido a las necesidades de los beneficiarios incapacitados, requiriendo de un eventual rescate federal.
Asesores de Sebelius le advirtieron que si la gente sana no adquiría el seguro, el precio se dispararía resultando poco competitivo frente al mercado privado.
En una carta enviada este viernes al Congreso, la secretaria estadunidense de Salud, Kathleen Sebelius, indicó que el programa sería cancelado de manera indefinida, ya que se prevé que no podrá generar los ingresos suficientes para pagar a sus beneficiarios.
El programa consistía en un plan de seguro voluntario cofinanciado por el gobierno en el que los trabajadores pagarían una cuota mensual durante su vida productiva para recibir cuidado médico a domicilio en caso de incapacidad después del retiro o ayuda para el pago de asilos.
El plan, impulsado por legisladores demócratas, fue atacado desde un principio por los republicanos, quienes buscaron su revocación antes de su entrada en vigencia, en 2013.
Sebelius advirtió que aunque un gran número de usuarios se inscribieran en el programa durante sus años de trabajo, el precio de las primas se incrementaría y el programa se desestabilizaría debido a las necesidades de los beneficiarios incapacitados, requiriendo de un eventual rescate federal.
Asesores de Sebelius le advirtieron que si la gente sana no adquiría el seguro, el precio se dispararía resultando poco competitivo frente al mercado privado.