Internacional
Superficiales, los cambios al programa ''Comunidades seguras'' en EU
Organización de derechos humanos pide suspensión del proyecto
CIUDAD DE MÉXICO (19/JUN/2011).- Aunque positivos, los cambios en el programa “Comunidades seguras” en Estados Unidos, son cosméticos e insuficientes, aseguró Angélica Salas, directora ejecutiva de la Coalición pro Derechos Humanos del Inmigrante en Los Ángeles (CHIRLA).
Consultada por teléfono sobre el anuncio que hiciera John Morton, director de la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés), señaló que es positivo el hecho de que se ajusten algunas reglas del programa.
Sin embargo, dichos cambios son cosméticos y no representan mejoras significativas, porque no resuelven el meollo del asunto: la colaboración entre autoridades federales y policías locales.
La “máquina de deportación” en la que se ha convertido dicho programa, sigue teniendo motor, explicó. Y ante las crecientes críticas, incluso de funcionarios públicos y representantes de la ley, el programa debe suspenderse.
Angélica Salas exigió al Departamento de Seguridad Interna, que ordene a ICE suspender de inmediato el programa, hasta que no se presente un plan para transformarlo en realidad.
Recordó que en Los Ángeles, una de las ciudades con más migrantes en Estados Unidos, el Concejo de la Ciudad, el alcalde Villarraigosa, congresistas locales y la propia legislatura estatal, han señalado al programa como parte del problema y no de la solución.
Inclusive, la Policía local ha expresado su preocupación por la ruptura en la confianza de la comunidad que significa el programa de “Comunidades seguras” y el jefe de dicha fuerza advirtió que los cambios no mitigan dicha crisis.
Consultada por teléfono sobre el anuncio que hiciera John Morton, director de la Oficina de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés), señaló que es positivo el hecho de que se ajusten algunas reglas del programa.
Sin embargo, dichos cambios son cosméticos y no representan mejoras significativas, porque no resuelven el meollo del asunto: la colaboración entre autoridades federales y policías locales.
La “máquina de deportación” en la que se ha convertido dicho programa, sigue teniendo motor, explicó. Y ante las crecientes críticas, incluso de funcionarios públicos y representantes de la ley, el programa debe suspenderse.
Angélica Salas exigió al Departamento de Seguridad Interna, que ordene a ICE suspender de inmediato el programa, hasta que no se presente un plan para transformarlo en realidad.
Recordó que en Los Ángeles, una de las ciudades con más migrantes en Estados Unidos, el Concejo de la Ciudad, el alcalde Villarraigosa, congresistas locales y la propia legislatura estatal, han señalado al programa como parte del problema y no de la solución.
Inclusive, la Policía local ha expresado su preocupación por la ruptura en la confianza de la comunidad que significa el programa de “Comunidades seguras” y el jefe de dicha fuerza advirtió que los cambios no mitigan dicha crisis.