Internacional

Soldados toman sede del primer ministro y RTI en Costa de Marfil

Fuerzas militares que respaldan a Laurent Gbagbo se instalaron alrededor de los edificios oficiales del barrio de Plateau de Abiyan, a donde el primer ministro de Ouattara pretende acudir mañana

ABIYÁN, COSTA DE MARFIL (15/DIC/2010).- Los militares han fortificados las sedes en Abiyán del Primer Ministro y de la Radiotelevisión Marfileña (RTI), después de que ayer los partidarios de Alassane Ouattara hicieran un llamamiento a movilizaciones masivas para ocupar esos lugares, lo que genera más tensión y peligro de guerra en Costa de Marfil.

Las Fuerzas Armadas y de Seguridad, que respaldan a Laurent Gbagbo, han instalado armas pesadas, desplegado blindados y reforzado sus efectivos alrededor de los edificios oficiales del barrio de Plateau de Abiyan, donde el primer ministro de Ouattara, Guillaume Soro, pretende acudir el mañana y pasado a llevar a cabo sus actividades.

Soro, nombrado primer ministro por Ouattara, reconocido por la comunidad internacional como presidente electo de Costa de Marfil, pretende ir con su Gobierno el jueves a la RTI para dar posesión al nuevo director que ha designado y el viernes celebrar el Consejo de Ministros en el despacho oficial.

Aké N'Gbo, primer ministro designado por Gbagbo, tomó ayer posesión del cargo en esa misma sede y celebró allí su primer Consejo de Ministros.

Los edificios oficiales del barrio de Plateau, donde también está el Palacio Presidencial, siguen ocupados por el Gobierno de Gbagbo -quien, tras diez años en la Jefatura del Estado, pretende seguir otros cinco, pese al rechazo internacional- y custodiados por los militares, que le son leales.

Ayer, en un comunicado, la Agrupación de los Hufuetistas para la Democracia y el Desarrollo (RHDP), coalición que respalda a Ouattara, pidió a los ciudadanos que se manifiesten "masivamente" el jueves y viernes para apoyar a Soro y ocupar los edificios.

Soro, líder de las Fuerzas Nuevas, la milicia que combatió a las fuerzas gubernamentales durante la guerra civil de 2002 a 2007 y que no se desarmó tras la conflagración, ha señalado que ha dado instrucciones para que sus hombres garanticen la seguridad de los manifestantes.

Un posible confrontación entre militares, que controlan el sur del país, y milicianos de las Fuerzas Nuevas, que tienen el control del norte, podría ser la chispa para la reanudación de la guerra, según el temor de los comentaristas políticos marfileños.

Tras la segunda vuelta de las elecciones presidenciales celebrada en Costa de Marfil el pasado 28 de noviembre, con cinco años de retraso debido a la guerra civil de 2002 a 2007, el país ha acabado con dos jefes del Estado y dos gobiernos, al borde de una nueva conflagración.

La Comisión Electoral Independiente (CEI) anunció que Ouattara había obtenido un 54 por ciento de votos, frente al 46 por ciento de Gbagbo, algo admitido unánimemente por la comunidad internacional.

El Consejo Constitucional, formado por partidarios de Gbagbo, no aceptó el escrutinio de la CEI y, tras anular los resultados en siete departamentos favorables a Ouattara, dio la victoria a Gbagbo, con un 51.5 por ciento frente al 48.5 por ciento de su rival.

Ambos se invistieron posteriormente presidentes y nombraron sendos primeros ministros y gabinetes, lo que ha generado una gran tensión en Costa de Marfil, cuya mitad sur está bajo el control de las Fuerzas Armadas, mientras el norte lo controla la milicia de las Fuerzas Nuevas de Soro, que no se desarmó tras la conflagración.

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