Internacional

Siria desdeña plan de paz y asesina a más de 120

Estados Unidos reprueba que el régimen de Al Assad se brincara el acuerdo al que había llegado con la ONU

BEIRUT, LÍBANO (08/ABR/2012).- Los esfuerzos de la ONU han sido en vano.

Mientras Koffi Annan fue enviado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para encontrar una salida al conflicto en Siria, el Gobierno de Bashar al Assad continúa con la represión, que ayer dejó al menos 128 muertos, según cifras del Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

“Hubo  128 muertos, entre ellos 86 civiles y 40 de ellos por bombardeos y disparos  sólo en la ciudad de Latamna, en la provincia de Hama”.

Un video aficionado tomado en ese pueblo mostró el cuerpo de un bebé en ropas ensangrentadas con una aparente herida de bala en el pecho. En otro video se escucha una andanada de obuses que pegan en un vecindario de la ciudad de Homs mientras el panorama de sus rascacielos estaba cubierto de humo blanco.

Bashar al Assad aceptó la semana pasada el acuerdo del cese de fuego para que las fuerzas gubernamentales se retiren el martes de ciudades y pueblos, y para que el régimen y los rebeldes depongan las armas a las 06:00 horas del jueves.

La tregua abriría negociaciones entre el Gobierno y la oposición sobre el futuro político de Siria.

Sin embargo, algunas naciones, especialmente de Occidente, dudan de las intenciones de Al Assad debido a los ataques contra baluartes opositores, incluyendo redadas y bombardeos en zonas civiles.

El embajador de Estados Unidos en Siria, Robert Ford, afirmó que “esta no es la reducción de la ofensiva y de las operaciones de seguridad que todos aceptamos debe ser el primer paso para que la iniciativa de Annan tenga éxito”.

La promesa del presidente Asad de poner fin a las operaciones militares de  aquí al 10 de abril “no puede servir de excusa para seguir matando”, indicó  por su parte Martin Nesirky, portavoz de Ban.

Por otro lado, ayer cientos de sirios celebraron el 65º aniversario del nacimiento del partido Baas, en el poder en Siria. Los manifestantes agitaban banderas de Siria y del Baas así como retratos  del presidente Bashar al Assad, con fondo de cantos patrióticos emitidos por los altavoces en un ambiente festivo.      

Telón de fondo
Más de un año de conflicto


Fue en marzo del año pasado cuando comenzó una revuelta popular en Siria que con  los meses se ha militarizado.

Los sirios salieron a las calles para emular a tunecinos, egipcios, libios y yemeníes, que protagonizaron la llamada Primavera Árabe y por la que cayeron los regímenes de Zine El Abidine Ben Alí (Túnez), Hosni Mubarak (Egipto), Muamar Gadhafi (Libia) y Alí Abdulá Saleh (Yemen) respectivamente.

Sin embargo, el régimen del presidente Bashar al Assad se ha rehusado a ceder y ha reprimido cada protesta en su contra, con saldo de al menos nueve mil muertos.

En un esfuerzo para resolver el conflicto, la ONU envió a su ex secretario general, Kofi Annan, a pactar un acuerdo de paz, para que el régimen abandone las armas y los revolucionarios las entreguen.

Al Assad aceptó el pacto la semana pasada, pero no ha dejado de reprimir a los manifestantes.

La Organización para la Cooperación Islámica (OCI), que en marzo llevó a  cabo junto a la ONU una misión de evaluación humanitaria en Siria, estimó que el país necesaria una ayuda humanitaria urgente de 70 millones de dólares, que se destinaría a más de un millón de habitantes.

La ONU estima que al menos nueve mil sirios han muerto desde que la revuelta comenzó el año pasado

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