Internacional

Shinawatra advierte al Ejército desde el exilio de que no emplee la fuerza

Las autoridades desplegaron en Bangkok a más 50.000 efectivos de la Policía y el Ejército para evitar que se repitan incidentes similares

BANGKOK, TAILANDIA.- El ex primer ministro tailandés, Thaksin Shinawatra, en el exilio, advirtió al Ejército de que no emplee la fuerza contra los más de cien mil manifestantes que han tomado el centro de Bangkok, informó hoy la prensa local.

El diario The Nation indicó que Shinawatra, que arengó a sus seguidores vía cámara web, pidió al general Anupong PAochinda, jefe del Ejército, que no emplee la fuerza para detener a los "camisas rojas", como se conocen sus simpatizantes.

"Se están manifestando para restaurar una democracia auténtica y liberar a Tailandia del sistema de élites", señaló.

El ex primer ministro pidió a sus seguidores que esperen hasta que se cumpla el plazo de 24 horas dado por los líderes de la protesta al Gobierno para que disuelva el Parlamento y convoque elecciones.

En caso de que el primer ministro, Abhisit Vejjajiva, no cumpla con sus exigencias antes de este mediodía, cuando termina el ultimátum, Shinawatra les demandó que sigan las instrucciones de los líderes de la protesta.

El frente de los llamados "camisas rojas" anunció que en ese caso marchará a una base militar y sobre los lugares estratégicos de la capital tailandesa con la finalidad de paralizar la actividad del Gobierno y en los organismos oficiales.

Las autoridades desplegaron en Bangkok a más 50.000 efectivos de la Policía y el Ejército para evitar que se repitan incidentes similares a los ocurridos el pasado abril, cuando dos personas murieron y unas 120 resultaron heridas durante otra campaña de protestas llevada a cabo por los "camisas rojas, cuyo objetivo final es abrir un cauce para el regreso de Shinawatra a su país.

Shinawatra, un ex coronel de la Policía que se convirtió en magnate de las telecomunicaciones, consiguió ganarse el apoyo de las clases bajas y el medio rural del norte y el noreste con un discurso populista y medidas como la ampliación de los servicios sanitarios y la concesión de prestamos a bajo interés a los campesinos.

Durante la última etapa de sus casi seis años en el poder que asumió por vez primera en 2001, Shinawatra se granjeó con su política de tinte autoritario, la enemistad de las clases medias urbanas y de la elite cercana a la monarquía y al Ejército.

El pasado febrero, el Tribunal Supremo se incautó de 1.391 millones de dólares del total de 2.315 millones que el Estado ordenó inmovilizar en las cuentas de Shinawatra y las de sus familia tras la asonada por presuntas irregularidades. 

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