Internacional
Secretario ONU ve 'inaceptable' uso de fuerza contra manifestantes en Siria
El Gobierno de Siria debe ceñir su actuación a sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos y libertad de expresión
NUEVA YORK, NACIONES UNIDAS (18/MAR/2011).- El secretario general de la
ONU, Ban Ki-moon, tildó hoy de "inaceptable" el uso letal de la fuerza para reprimir las protestas en Siria, donde al menos seis personas murieron en enfrentamientos con las autoridades en la ciudad de Derra.
A través de su portavoz, Martin Nesirky, el máximo responsable de Naciones Unidas expresó su "preocupación" por esos incidentes y pidió contención a las autoridades sirias.
"El uso letal de la fuerza contra manifestantes pacíficos y su detención arbitraria es inaceptable", dijo Nesirky, quien recordó que el Gobierno de Siria debe ceñir su actuación a sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos y libertad de expresión.
El portavoz señaló que Ban considera que las autoridades sirias, como las de todos los países, tienen la responsabilidad de escuchar los reclamos "legítimos" de su pueblo y abordarlos a través de "un diálogo integrador y reformas genuinas, no con represión".
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, las seis muertes se produjeron cuando las fuerzas de seguridad disolvieron una protesta pacífica en la localidad de Derra, en la que, al igual que en otras ciudades del país, grupos de manifestantes salieron a la calle para reclamar reformas.
Las víctimas, según la ONG, se produjeron por "el excesivo uso de fuerza contra los manifestantes".
La agencia oficial SANA culpó de los disturbios a "infiltrados" mezclados entre los manifestantes para "generar el caos, dañar las propiedades públicas y privadas y prender fuego a automóviles y tiendas".
Según la versión oficial, las fuerzas de seguridad tuvieron que actuar "para proteger a los ciudadanos y sus propiedades", aunque no menciona cifras de posibles víctimas.
A través de su portavoz, Martin Nesirky, el máximo responsable de Naciones Unidas expresó su "preocupación" por esos incidentes y pidió contención a las autoridades sirias.
"El uso letal de la fuerza contra manifestantes pacíficos y su detención arbitraria es inaceptable", dijo Nesirky, quien recordó que el Gobierno de Siria debe ceñir su actuación a sus compromisos internacionales en materia de derechos humanos y libertad de expresión.
El portavoz señaló que Ban considera que las autoridades sirias, como las de todos los países, tienen la responsabilidad de escuchar los reclamos "legítimos" de su pueblo y abordarlos a través de "un diálogo integrador y reformas genuinas, no con represión".
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, las seis muertes se produjeron cuando las fuerzas de seguridad disolvieron una protesta pacífica en la localidad de Derra, en la que, al igual que en otras ciudades del país, grupos de manifestantes salieron a la calle para reclamar reformas.
Las víctimas, según la ONG, se produjeron por "el excesivo uso de fuerza contra los manifestantes".
La agencia oficial SANA culpó de los disturbios a "infiltrados" mezclados entre los manifestantes para "generar el caos, dañar las propiedades públicas y privadas y prender fuego a automóviles y tiendas".
Según la versión oficial, las fuerzas de seguridad tuvieron que actuar "para proteger a los ciudadanos y sus propiedades", aunque no menciona cifras de posibles víctimas.