Internacional
Se registran sangrientos combates en Misrata
Habitantes de la ciudad libia indicaron que las fuerzas de Gadhafi parecen replegarse
ARGEL, ARGELIA (25/ABR/2011).- Cuerpos yacían esparcidos el lunes en la ciudad libia de Misrata, donde personal médico trataba de asistir a los heridos tras algunos de los más sangrientos combates en dos meses de asedio, dijeron rebeldes y residentes.
Los residentes de Misrata, el último bastión rebelde en el oeste de Libia, encontraron escenas de devastación en las zonas de donde las tropas de Gadhafi se retiraron durante la noche bajo un intenso fuego de cohetes y artillería.
Médicos dijeron que más de 20 personas murieron durante los bombardeos del domingo y 28 el sábado. Un portavoz rebelde dijo que la cifra de muertos era aún mayor.
Tres cadáveres estaban carbonizados y un niño de 10 años murió mientras dormía, dijeron residentes. El bombardeo cesó cuando aparecieron los aviones de la OTAN.
"Los cuerpos de las tropas de Gadhafi están por todas partes en las calles y los puentes. No sabríamos decir cuántos son. Algunos han estado allí por días", dijo Mohammed Ibrahim, un residente cuyo primo murió el fin de semana.
Las fuerzas de Gadhafi dijeron la semana pasada que estaban retirándose de Misrata porque los ataques de la OTAN estaban causándoles demasiadas bajas y prometieron dejar la batalla en manos de tribus locales.
Los rebeles cantaron victoria prematuramente el sábado. En cuestión de horas, Misrata fue blanco de algunos de los más feroces combates del asedio de dos meses, en el que cientos de civiles murieron y que transformaron a la ciudad en símbolo de la resistencia contra Gadhafi.
Misrata era la única ciudad del oeste de Libia todavía en manos de los rebeldes y si las tropas de Gadhafi fueran obligadas a replegarse sería una importante derrota.
Residentes dijeron que las fuerzas leales a Gadhafi abandonaron la calle Trípoli, escenario de recientes combates, y se retiraron a las afueras de la ciudad, desde donde bombardeaban ocasionalmente cuando no habían aviones de la OTAN.
Pero los residentes no estaban seguros de si el Ejército se había retirado definitivamente. En el principal hospital de Misrata, los médicos trataban de asistir a numerosos heridos.
Sami, un portavoz rebelde, dijo que la situación humanitaria estaba deteriorándose rápidamente. "Es indescriptible. El hospital es muy pequeño. Está lleno de personas heridas, la mayoría en estado crítico". "La cantidad de comida disponible en la ciudad también está disminuyendo. El estado de la ciudad se está deteriorando porque ha estado bajo sitio durante dos meses", añadió.
Los residentes de Misrata, el último bastión rebelde en el oeste de Libia, encontraron escenas de devastación en las zonas de donde las tropas de Gadhafi se retiraron durante la noche bajo un intenso fuego de cohetes y artillería.
Médicos dijeron que más de 20 personas murieron durante los bombardeos del domingo y 28 el sábado. Un portavoz rebelde dijo que la cifra de muertos era aún mayor.
Tres cadáveres estaban carbonizados y un niño de 10 años murió mientras dormía, dijeron residentes. El bombardeo cesó cuando aparecieron los aviones de la OTAN.
"Los cuerpos de las tropas de Gadhafi están por todas partes en las calles y los puentes. No sabríamos decir cuántos son. Algunos han estado allí por días", dijo Mohammed Ibrahim, un residente cuyo primo murió el fin de semana.
Las fuerzas de Gadhafi dijeron la semana pasada que estaban retirándose de Misrata porque los ataques de la OTAN estaban causándoles demasiadas bajas y prometieron dejar la batalla en manos de tribus locales.
Los rebeles cantaron victoria prematuramente el sábado. En cuestión de horas, Misrata fue blanco de algunos de los más feroces combates del asedio de dos meses, en el que cientos de civiles murieron y que transformaron a la ciudad en símbolo de la resistencia contra Gadhafi.
Misrata era la única ciudad del oeste de Libia todavía en manos de los rebeldes y si las tropas de Gadhafi fueran obligadas a replegarse sería una importante derrota.
Residentes dijeron que las fuerzas leales a Gadhafi abandonaron la calle Trípoli, escenario de recientes combates, y se retiraron a las afueras de la ciudad, desde donde bombardeaban ocasionalmente cuando no habían aviones de la OTAN.
Pero los residentes no estaban seguros de si el Ejército se había retirado definitivamente. En el principal hospital de Misrata, los médicos trataban de asistir a numerosos heridos.
Sami, un portavoz rebelde, dijo que la situación humanitaria estaba deteriorándose rápidamente. "Es indescriptible. El hospital es muy pequeño. Está lleno de personas heridas, la mayoría en estado crítico". "La cantidad de comida disponible en la ciudad también está disminuyendo. El estado de la ciudad se está deteriorando porque ha estado bajo sitio durante dos meses", añadió.