Internacional
Saldo rojo en Egipto tras choque religioso
Los enfrentamientos entre musulmanes y cristianos dejan hasta el momento 12 muertos en El Cairo
EL CAIRO, EGIPTO (09/MAY/2011).- Turbas musulmanas quemaron dos iglesias de coptos (cristianos en Egipto) en El Cairo en medio de enfrentamientos sectarios que dejaron 12 muertos y más de 200 heridos.
La creciente violencia religiosa en el país, gobernado interinamente por el Ejército tras el derrocamiento del presidente Hosni Mubarak, exacerba una transición ya caótica y anárquica hacia la democracia.
El Gobierno egipcio prometió defender la seguridad nacional con “mano de hierro”, tras los enfrentamientos de la víspera entre musulmanes y cristianos que dejaron 12 muertos.
Turbas de musulmanes ultraconservadores atacaron la iglesia de San Menas en el barrio Imbaba de El Cairo tras rumores de que una mujer cristiana casada con un musulmán había sido secuestrada.
Residentes locales dijeron que una multitud separada de jóvenes armados con cuchillos y machetes atacaron con bombas incendiarias la Iglesia de la Virgen María, a varias cuadras de distancia.
Las relaciones interreligiosas son tabú en Egipto, donde tanto la mayoría musulmana como la importante minoría cristiana son en gran medida conservadoras. Estas relaciones son a menudo la fuente de enfrentamientos mortales entre ambas religiones.
Durante la rebelión de 18 días que hace meses derrocó a Mubarak, hubo un espíritu poco común de hermandad entre musulmanes y cristianos.
Cada grupo protegió al otro durante las sesiones de oración en la plaza Tahrir de El Cairo, el epicentro de la revolución, pero en los meses que siguieron a la caída de Mubarak el 11 de febrero, se produjo un fuerte aumento de las tensiones sectarias, alimentadas en parte por un reciente movimiento ultraconservador musulmán conocido como los salafistas.
Los salafistas han centrado su ira contra los cristianos de Egipto, que representan 10% de los 80 millones de habitantes.
El viernes pasado, unos cuantos centenares de salafistas marcharon por El Cairo para elogiar al asesinado líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, y condenar la operación militar estadounidense que lo mató.
El Ejército anunció que 190 personas habían sido detenidas y que todas ellas serán juzgadas por tribunales militares.
La creciente violencia religiosa en el país, gobernado interinamente por el Ejército tras el derrocamiento del presidente Hosni Mubarak, exacerba una transición ya caótica y anárquica hacia la democracia.
El Gobierno egipcio prometió defender la seguridad nacional con “mano de hierro”, tras los enfrentamientos de la víspera entre musulmanes y cristianos que dejaron 12 muertos.
Turbas de musulmanes ultraconservadores atacaron la iglesia de San Menas en el barrio Imbaba de El Cairo tras rumores de que una mujer cristiana casada con un musulmán había sido secuestrada.
Residentes locales dijeron que una multitud separada de jóvenes armados con cuchillos y machetes atacaron con bombas incendiarias la Iglesia de la Virgen María, a varias cuadras de distancia.
Las relaciones interreligiosas son tabú en Egipto, donde tanto la mayoría musulmana como la importante minoría cristiana son en gran medida conservadoras. Estas relaciones son a menudo la fuente de enfrentamientos mortales entre ambas religiones.
Durante la rebelión de 18 días que hace meses derrocó a Mubarak, hubo un espíritu poco común de hermandad entre musulmanes y cristianos.
Cada grupo protegió al otro durante las sesiones de oración en la plaza Tahrir de El Cairo, el epicentro de la revolución, pero en los meses que siguieron a la caída de Mubarak el 11 de febrero, se produjo un fuerte aumento de las tensiones sectarias, alimentadas en parte por un reciente movimiento ultraconservador musulmán conocido como los salafistas.
Los salafistas han centrado su ira contra los cristianos de Egipto, que representan 10% de los 80 millones de habitantes.
El viernes pasado, unos cuantos centenares de salafistas marcharon por El Cairo para elogiar al asesinado líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, y condenar la operación militar estadounidense que lo mató.
El Ejército anunció que 190 personas habían sido detenidas y que todas ellas serán juzgadas por tribunales militares.